Ser Padres

Mi hijo de cuatro años no quiere irse a la cama

Todas las noches vivimos la misma batalla campal para acostar a nuestro hijo de cuatro años. Dice que quiere jugar y ¡no hay quien le lleve a la cama!

Como padres educadores nuestro trabajo, casi todo el tiempo,consiste en marcar límites de espacio y tiempo: se limpian los dientes en el baño después de comer, se come en la mesa y sentado, por la calle se va de la mano... La hora de ir a la cama es también un límite que debemos establecer.
De esta forma, estableceremos unos ritmos de conducta en los niños que serán muy beneficiosos para su desarrollo posterior.
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