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La calidad del recreo afecta la salud social, emocional y conductual de los estudiantes

Un nuevo estudio advierte sobre la importancia de tener en cuenta algunos factores para mejorar la calidad del recreo en las escuelas, lo que a su vez ofrecería beneficios en los niños.

Ahora que se están relajando algunas medidas en los colegios, la mayoría de expertos inciden en la importancia de que los niños comiencen a recuperar la normalidad cuanto antes, especialmente después de que el estallido de la pandemia de coronavirus, a mediados de marzo de 2020, obligara a la suspensión de las clases y al confinamiento domiciliario durante 99 días.
De hecho, los niños no volvieron a las clases hasta el mes de septiembre, en un momento repleto de incertidumbre ante la nueva situación.
Por ejemplo, algunas de las medidas adoptadas después del comienzo de las clases el pasado año era el mantenimiento de la distancia interpersonal, de manera que los niños no podían acercarse entre sí. A lo que se le unió el uso de la mascarilla obligatoria durante toda la mañana.
En este sentido, un estudio publicado hace pocas semanas ha revelado algo importante: existiría una correlación entre la calidad del recreo y el estado social y emocional de los niños durante el resto de la jornada lectiva.
Ha sido publicado en Journal of School Health. Y, en él, los investigadores midieron la calidad del recreo en función de algunos factores, como la seguridad, la inclusión entre otros niños, las opciones de las que disponían para jugar, y el equipo.
Y, como señalan los expertos en un estudio que analizaremos detenidamente en el siguiente apartado, los hallazgos fueron claros: la calidad del recreo se correlación con problemas de resiliencia, autocontrol emocional, funcionamiento ejecutivo y conductas adaptativas en el aula.

¿Qué nos dice el estudio?

Con la finalidad de analizar una amplia variedad de parámetros (diversidad de actividades disponibles, el tipo y la calidad del equipo, la limpieza del espacio de juego o qué tan involucrados estaban los adultos con los niños), los investigadores analizaron un total de 26 escuelas distintas situadas en 4 regiones diferentes de Estados Unidos, en la búsqueda de estudiantes de tercer y quinto grado pertenecientes a todos los entornos socioeconómicos.
Seguidamente, los profesores completaron distintas evaluaciones de comportamiento para los estudiantes en sus aulas, a la vez que los propios científicos llevaban a cabo observaciones en vivo durante los recreos.

La importancia del juego de alta calidad y su impacto en los niños

Una amplia variedad de estudios sobre el desarrollo infantil ha mostrado que el juego es esencial para la salud emocional, conductual y social en los niños de todas las edades.
En este sentido, este estudio enfatiza aún más en esta afirmación, centrándose de forma específica en el papel que el recreo juega en ello, ya que es una de las pocas oportunidades que los niños tienen para jugar durante la jornada lectiva.
Y es que, como indican los expertos, el juego es la base del éxito en la escuela, a cualquier edad, ya que proporciona una oportunidad para que el niño pueda explorar nuevas situaciones, tome decisiones y, sobre todo, elimine la presión que puede sentir en clase.

¿Qué hace que el recreo sea de calidad, según los investigadores?

Entorno limpio y seguro
El estudio mostró que algunos niños tenían que lidiar con entornos inseguros, con agujas o condones usados esparcidos por el área cercana donde jugaban. Y, en ocasiones, esa área de juego no contenía ningún equipo de juego, lo que reveló a su vez otro aspecto relacionado con la brecha entre escuelas de distintos niveles socioeconómicos.
Los expertos sugieren crear un entorno seguro simplemente adoptando una serie de medidas básicas, incluso aunque la escuela disponga de un presupuesto ajustado. Bastaría con asegurarse de realizar un barrido de seguridad del área por la mañana y colocar una portería de fútbol y una pelota antes de que los niños comiencen el recreo.
Foto: Istock

Calidad del recreo en los niñosFoto: Istock

Mantener actividades variadas
Para mejorar la resiliencia, el autocontrol y otros comportamientos a lo largo de toda la jornada escolar, los autores del estudio inciden en la importancia de que los niños tengan distintas opciones para jugar; en definitiva, más actividades que un único campo abierto.
Por ejemplo, tizas para pintar en la acera, una variedad de pelotas o, simplemente, una estructura de juego limpia y segura.
La importancia de que los maestros y monitores se involucren
Como inciden los autores, la participación activa de los maestros y monitores de recreo puede ayudar a reducir el riesgo de que algunos niños se sientan excluidos.
Esto sería debido a que es de mucha utilidad para que los estudiantes que tienen dificultades para integrarse puedan sentirse acompañados, y aprendan habilidades sociales sobre cómo introducirse en un juego ya activo o en acercarse a otros niños.
Fomentando sentimientos de inclusión y pertenencia
Todos los niños deben tener la capacidad de jugar durante el recreo, de forma que las escuelas y colegios puedan centrarse en aumentar aquellos aspectos inclusivos que pueden mantenerse durante la actividad al aire libre.
Es cierto que, para los niños con discapacidades, el recreo puede acabar siendo un desafío. De ahí que los autores indiquen que es fundamental que haya equipos de juego accesibles para niños con discapacidades, incluyendo caminos y senderos accesibles para sillas de rueda o columpios adaptables.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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