Crecimiento del niño

¿A qué edad dejan de crecer los niños?

Cuando nuestros hijos llegan a la pubertad es normal que nos preguntemos no solo cuánto crecen, sino hasta cuándo lo hacen. Te resolvemos algunas dudas.

A qué edad dejan de crecer los niños
Foto: Istock

El crecimiento empieza al nacer, bajo el control de varias hormonas, incluyendo la hormona del crecimiento, el cual tiende a acelerarse en la pubertad, para finalmente detenerse poco después. Eso sí, dado que la pubertad ocurre de forma más temprana en las niñas, y termina antes, es habitual que su crecimiento se complete antes que el de los niños. Y crecemos principalmente gracias a los huesos largos de nuestro esqueleto.

Cuando tenemos un hijo preadolescente, o adolescente, es posible que nos preguntemos cuándo dejarán de crecer. Y, sobre todo, cuándo alcanzarán su estatura adulta. Debemos recordar también que crecer no se trata únicamente de altura. Y es que, a medida que el niño crece y madura (algo que ocurre principalmente durante la adolescencia), experimentará muchos cambios complejos, muchos de los cuales llegan a ser sorprendentes.

De hecho, como padres es normal que nos realicemos algunas preguntas básicas, como: ¿cuándo empieza el crecimiento de los niños en la pubertad? ¿Qué podemos esperar en términos de cambios y brotes de crecimiento? ¿Cómo saber si nuestro hijo está creciendo, o no, correctamente? Y, sobre todo, ¿cuándo terminará de crecer?

En general, ¿cuándo dejan los niños de crecer?

Como ocurre con los hitos del desarrollo, todos los niños cuentan con su propia línea de tiempo específica en lo que respecta tanto a la maduración física como a su propio crecimiento, de manera que siguen su propia curva. 

No obstante, es común que las niñas generalmente empiecen y terminen la pubertad antes que los niños; por lo general, entre uno a dos años antes. Por este motivo, muchas niñas de secundaria tienden a destacarse por encima de sus homólogos masculinos. 

Es habitual que los niños empiecen la pubertad alrededor de los 11 o 12 años de edad. Una vez comienza, el proceso suele durar alrededor de cuatro años, momento en el que, finalmente, concluye el crecimiento más significativo.

Pero existen algunas diferencias entre niños y niñas. Por ejemplo, es común que las niñas puedan comenzar con la pubertad entre los 8 y los 13 años de edad. Mientras que, los niños, suelen hacerlo un poco más tarde, entre los 9 y los 14 años de edad, con una edad promedio de 11 años.

El crecimiento de los niños
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Por tanto, la mayor parte del crecimiento suele terminar cuando los niños alcancen la edad de 16 años, pero es posible que continúen creciendo hasta llegar a los 18 años de edad (y, en algunos casos, puede ocurrir que sigan haciéndolo hasta los 20 años).

De hecho, aún cuando el crecimiento acelerado de los niños disminuya, es posible que continúen ganando masa muscular.

¿Qué puede afectar a la altura del niño?

La altura de un niño viene determinada sobre todo por la genética. Y, por lo general, está determinada por una combinación de la composición genética del padre y de la madre del niño.

Pero también existen algunos factores ambientales que pueden afectar a la altura de nuestro hijo, principalmente la nutrición. Por este motivo, ofrecer comidas nutritivas, saludables y equilibradas es siempre importante.

Eso sí, es muy esperable un aumento del apetito cuando el niño/a atraviese el rápido crecimiento que acompaña a la pubertad. Durante este tiempo, es fundamental no restringir sus calorías, optando, eso sí, por comidas sanas.

En resumen, ¿Por qué dejamos de crecer?

El cartílago posee unas células conocidas con el nombre de condrocitos, que ocupan una serie de pequeñas cavidades, denominadas lagunas, que encontramos en el interior de la matriz extracelular que secretan.

Estas células, al final de los huesos largos, se duplican, y luego acaban convirtiéndose en células óseas. Precisamente, esta acumulación es la que permite entonces el alargamiento de los huesos. Y, con ello, el crecimiento. 

Cuando todo el cartílago de acoplamiento ha sido reemplazado por tejido óseo, el crecimiento en longitud de los huesos largos se completa, alcanzándose así el tamaño final. No obstante, el proceso que controla la detención de esta osificación continúa siendo un misterio para los científicos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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