Problemas digestivos

Acidez estomacal en adolescentes: por qué ocurre y cómo tratarla

La acidez de estómago puede convertirse en un problema digestivo verdaderamente molesto, especialmente cuando ocurre durante varios días seguidos. Aunque los síntomas en los adolescentes son similares a los que surgen en la etapa adulta, en la mayoría de las ocasiones no se debe a un problema médico, y sí a determinados hábitos o comidas.

¿Sabías que una de las principales razones por las que los niños y adolescentes se quejan de dolor en el pecho es porque, en realidad, tienen acidez estomacal? Es común pensar que los adultos son los únicos que la padecen, pero lo cierto es que tanto los niños como los jóvenes pueden igualmente sufrirla. Y en la mayoría de las ocasiones no se debe a algún tipo de problema digestivo, y sí con determinados hábitos, originalmente poco saludables y recomendados.

Es decir, en muchos casos no tiene relación con algún problema cardíaco, de su estómago o del esófago. En cualquier caso, cuando surge, los síntomas y las molestias son absolutamente las mismas a las que aparecen en la etapa adulta: sensación de ardor detrás del esternón.

Cuáles son los síntomas de la acidez de estómago en los adolescentes

Los síntomas más comunes son la sensación de ardor en el pecho o en la garganta, lo que se une a la presencia de un sabor ácido o de comida en la boca. No obstante, a menudo, los síntomas que surgen son:

  • Náuseas y vómitos
  • Sabor agrio en la boca
  • Mal aliento (halitosis)
  • Tos
  • Dificultad para tragar
  • Dolor de garganta
  • Daños en los dientes

Los síntomas suelen experimentarse sobre todo mientras el joven está acostado o agachado, especialmente después de comer. Esta incomodidad en el pecho es debido al reflujo de ácido, que puede aliviarse con la ayuda de algunos antiácidos. No obstante, si el problema persiste, se recomienda consultar al médico para identificar cuál podría ser la causa exacta, diagnosticarla y tratarla debidamente.

¿Cuáles son las causas de la acidez estomacal en los adolescentes?

Muchos de estos síntomas podrían ser causados por la enfermedad por reflujo gastroesofágico, o simplemente por acidez de estómago. La enfermedad por reflujo gastroesofágico es una condición en la que el ácido del estómago fluye hacia el esófago debido a la existencia de una debilidad o cualquier otro problema relacionado en el esfínter esofágico. 

Pero también existen otras causas que pueden influir, como:

  • Sobrepeso y obesidad.
  • Consumo habitual de alcohol.
  • Medicamentos para las alergias (antihistamínicos), el dolor y el asma.
  • Infección bacteriana por Helicobacter Pylori.
  • Tabaco.
  • Consumo de alimentos fritos, comida chatarra, café, té, bebidas energéticas con cafeína o alimentos ácidos como el jugo de naranja o la salsa de tomate.

Determinados hábitos también pueden influir en la aparición de la acidez de estómago. Por ejemplo, el estrés o la ansiedad, realizar comidas copiosas y abundantes e incluso comer o acostarse inmediatamente después de las comidas.

Riesgos y complicaciones de la acidez de estómago en adolescentes

Síntomas de la acidez en adolescentes
Foto: iStock

En la mayoría de las ocasiones la acidez estomacal puntual puede ser normal, y además puede tratarse fácilmente. No obstante, cuando los síntomas surgen frecuentemente podría afectar la salud del adolescente. De hecho, cuando no es debidamente tratada, una acidez de estómago persistente podría provocar alguna de las siguientes complicaciones:

  • Esofagitis. Consiste en la inflamación del esófago.
  • Ulceraciones en el esófago. 
  • Estenosis esofágica. Se trata del estrechamiento del esófago, que en muchos casos sigue con daño. También es posible que se produzcan cambios precancerosos en el esófago (esófago de Barrett), que requiere atención médica.
  • Laringitis. Inflamación de la laringe, que suele cursar también con dolor y tos seca.
  • Tos seca. Además de otras complicaciones respiratorias. A su vez, podría producirse un cambio en la voz debido al daño constante a las cuerdas vocales producidas por el reflujo de ácido.

También es posible que la acidez de estómago interrumpa el sueño, por lo que la calidad del mismo puede verse seriamente afectada.

¿Cómo se diagnostica la acidez estomacal en los adolescentes?

Dependiendo de los síntomas y del historial médico del adolescente, es posible que el médico pueda diagnosticar la acidez de estómago. No obstante, cuando los medicamentos y / o los cambios en la dieta no mejora los síntomas, es posible que el especialista recomiende llevar a cabo algunas pruebas. Las más comunes son las siguientes:

  • Radiografía. Consiste en una visualización del esófago mediante una radiografía con la ayuda de la administración de un líquido de contraste (como el bario). Para realizarla, el adolescente debe tragar el líquido durante el procedimiento. Es un método útil para identificar la existencia de defectos estructurales en el esófago.
  • Endoscopia y biopsia del tracto gastrointestinal superior. Es una prueba útil para proporcionar una información más clara sobre los daños presentes en el tejido esofágico y del esfínter debido a la acción del ácido. Durante la endoscopia también podría ser posible la recogida de muestras para biopsia. No obstante, la endoscopia únicamente se realiza en casos moderados y / o graves de acidez de estómago.
  • Monitorización del pH e Impedancia esofágica. Consiste en una prueba útil para identificar el reflujo ácido, especialmente mediante tubos específicos.

Tratamiento de la acidez estomacal en los adolescentes

En muchas ocasiones el médico recomienda llevar a cabo cambios en el estilo de vida y modificaciones en la alimentación, con la finalidad de reducir al máximo el riesgo de reflujo ácido. En algunos adolescentes podría ser útil dormir de lado o con la cabeza ligeramente elevada, así como masticar chicles sin azúcar después de comer, para aumentar la producción de saliva.

Por tanto, se deben evitar todos aquellos hábitos y alimentos susceptibles de causar acidez de estómago, entre los que se encuentran los alimentos fritos (como patatas fritas), comida basura o chatarra, bebidas con cafeína, el té, y los alimentos ácidos como la salsa de tomate o el jugo de naranja. Los alimentos picantes también pueden influir, por lo que se aconseja reducirlos al máximo.

Se debe evitar igualmente tanto el consumo de alcohol como fumar cigarrillos, y se aconseja optar por alimentos que contribuyen en gran medida a equilibrar los ácidos, como las espinacas y los melocotones. Beber más cantidad de agua, reducir el estrés y practicar ejercicio físico pueden también ser de mucha ayuda. 

No obstante, en caso de que la acidez de estómago no mejore con el cambio de hábitos y de alimentación, es posible tratarla con la ayuda de medicamentos. Los antiácidos, por ejemplo, son fármacos capaces de neutralizar el ácido del estómago. Los bloqueadores H2 son útiles para disminuir la producción de ácido del estómago, mientras que los inhibidores de la bomba de protones también disminuyen la producción de ácido estomacal.

En cualquier caso, debe siempre ser el médico quien recomiende y prescriba el tratamiento a base de algunos de estos medicamentos, para obtener con ello las dosis más recomendadas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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