Educación en la adolescencia

Adolescentes: Así les ayudas a quererse y aceptarse

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¿Tu hijo está atravesando su adolescencia y no le reconoces? ¿Sientes que se aleja de ti y de tu entorno familiar?

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¿Tu hijo está en plena adolescencia y te cuesta reconocerle? ¿ Pierdes los nervios y el control cuando intentas comunicarte con él o ella? ¿Por qué parece que nunca te escucha? ¿Sientes que se está alejando de ti y del entorno familiar?

La psicólgoa Bárbara Tovar trata todos estos temas en su libro Adolesciencia: Cómo entender a mi hijo adolescente (Ed. Temas de Hoy). De hecho, el segundo capítulo del libro responde a todas estas preguntas, dudas y preocupaciones respecto a las emociones y el comportamiento de tu hijo adolescente.

En este capítulo Bárbara Tovar también nos habla de la autoestima, es decir, el cariño, el respeto y la confianza que uno se profesa a sí mismo y uno de los puntos débiles de muchos adolescentes.

 

La autora del libro y psicóloga del programa de televisión Hermano mayor insiste en la importancia de medir el termómetro de la autoestima de los hijos y comprobar en qué campos necesita más refuerzo. Enseñarles a cuidarse, protegerse y premiarse es clave en su desarrollo. He aquí algunos consejos para lograrlo:

1. Fomentar la felicidad genuina versus la felicidad hedonista

Dar a los hijos todo cuando piden proporciona felicidad hedonista, esa que aporta un placer que se esfuma en poco tiempo dejando de nuevo la sed de poseer más.

Lo que se debe perseguir es la felicidad genuina, es decir la que se logra al alcanzar una meta. También la que se siente al reír ante las dificultades, al compartir un proyecto o al pasar tiempo en familia. Esta felicidad es clave para afianzar la autoestima. El valor está en el “ser” y no en el “tener” y eso es liberador.

2. Alimentar la excelencia frente a la exigencia

Mientras que la exigencia lleva a los hijos a sufrir, la excelencia les ayuda a superarse, convirtiéndose en su aliado.

Los niños exigentes confunden el resultado con su identidad, es decir, si han fracasado, se sienten como fracasados. Ven  una competición en cada examen y los viven con ansiedad y angustia.

Es tarea de los padres enseñar a los hijos a no valorarse a través del os resultados, sino por su nivel de compromiso en el proceso, no identificarse con el fracaso, aprender a celebrar los éxitos y hacer las cosas por su propia satisfacción y no buscando la aprobación de otros.

3. Promover el diálogo interior, que le convierta en su propio coach motivacional

 Es importante identificar qué motiva a nuestros hijos y usar esta motivación cuando realicen tareas que les cuestan. Ellos mismos pueden animarse con “autoinstrucciones” pero, además, los padres pueden ser excelentes entrenadores motivacionales de sus hijos. Lástima que en la mayoría de las ocasiones recurran a la crítica como fuente de motivación, lo que acaba alejando a los hijos.

4. Ayudarle a valorar sus éxitos y fracasos

La autora aconseja enseñar a los hijos que sus éxitos y fracasos se deben, al menos en parte, a sus habilidades y competencias. Esto aumentará su percepción de control sobre los resultados y se evitará que asuman un rol de indefensión o abandono ante retos importantes. Es también importante  dosificar bien estos retos para alentar su crecimiento sin empujarles al fracaso y al miedo.

 

Etiquetas: adolescencia, adolescencia y sexualidad, adolescentes, educación secundaria, familia

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