Coronavirus

Adolescentes en confinamiento: ¿cómo están viviendo esta situación?

¿Cómo están viviendo los adolescentes la situación de confinamiento provocada por la pandemia a nivel mundial del coronavirus? Abordamos cómo están afrontando los adolescentes este momento y cómo podemos ayudarles a gestionar sus sentimientos y enfocar mejor lo que está pasando.

adolescente en confinamiento
Foto Istock

El momento que estamos pasando todos actualmente está creando una carga elevada de estrés en muchas familias por los siguientes motivos:

• Estado de confinamiento sin una fecha aún clara de finalización.

• Escuchar información sobre muertes en medios de comunicación y redes sociales.

• Preocupación por la situación económica familiar.

• Hospitalización o muerte de algún conocido o familiar sin posibilidad de despedirse.

Ante esta situación resulta más importante que nunca identificar, gestionar y regular bien las emociones para poder enfrentarse mejor a ella y prevenir la aparición de trastorno por estrés postraumático, o duelos no resueltos.

¿Cómo lo viven los adolescentes?

Los adolescentes con frecuencia pueden presentar cierta dificultad para identificar y gestionar sus emociones. Un momento como este puede acentuar aspectos como: irritabilidad, cambios bruscos de humor o enfrentamiento con los adultos.

Ante esta situación, los padres y madres tienen el doble reto de afrontar su momento actual y ayudar a sus hijos adolescentes. Por eso, os propongo una serie de ideas para “enfocar mejor" y algunas pautas de actuación:

1. Intentar ver más allá de lo concreto: es posible que muestren más enfado o irritabilidad o incluso enfrentamiento con los padres. Se trata de pensar que lo que está detrás de esas conductas puede ser una manera de expresar su angustia, miedo o rabia que no saben manejar y la expresan con las personas que tienen más a mano. Se trata de bucear por debajo del iceberg y tratar de comprender lo que hay debajo de lo que se ve. Amortiguar el impacto de sus emociones puede ser algo costoso y no siempre fácil, pero si comprendemos lo que hay debajo y que no es un ataque contra nosotros, nos puede ayudar bastante.

2. Validar sus emociones y mostrar las nuestras: se trata de mostrarles que nos damos cuenta de las emociones que pueden estar sintiendo. Si también les decimos lo que nosotros sentimos les podemos ayudar a identificar y expresar lo que sienten. No se trata de abrumarles con nuestras emociones, pero sí podemos servir de ejemplo de aceptación de lo que estamos sintiendo. Cuanto más expresen ahora sus emociones menos posibilidad de que se enquisten y se desarrollen conductas de evitación no adaptativas en un futuro.

3. Mostrarse disponible, pero sin ser invasivos: conviene que nos podamos mostrar accesibles para que puedan expresar cómo están, pero debemos respetar si no quieren hablar con nosotros. Es posible que prefieran hablar y chatear con sus amigos y no con nosotros. En esta etapa evolutiva los amigos son un soporte muy válido para canalizar sus emociones .

4. Evitar situaciones de tensión innecesaria: se trata de aprender a identificar aquellas señales que pueden crear una discusión eterna o aumentar la tensión. Podemos acordar con ellos que, si alguno de los dos está aumentando mucho la tensión podemos alejarnos por un rato y retomar la conversación más adelante. Se puede proponer por ejemplo un gesto como levantar la mano para parar antes de que vaya a más.

5. Implicar en la dinámica familiar: como es una situación que afecta a todos podemos jugar a un juego de mesa o ver una serie en familia. También podemos apelar a su parte adulta para decirles que ellos son necesarios para mantener el orden o cuidar a otros hermanos cuando estemos teletrabajando.

6. Practicar juntos ejercicios de respiración: si se muestra disponible, podemos pedirle que nos acompañe en algún ejercicio para aprender a controlar la respiración o practicar algún ejercicio o baile a través de las redes sociales.

7. Ser flexible con las normas y con los estudios: conviene mantener una rutina y unos ciertos horarios, pero con una flexibilidad personalizada. Algunos chicos y chicas se manejan muy bien con las tareas escolares y les ayuda a ocuparse, pero otros pueden tener más dificultades para mantener la atención.

8. Dejar espacio para hablar de la situación actual: es aconsejable conocer la situación que ha creado todo esto, pero no conviene saturar con información recurrente.

9. Momentos de duelo: si se produjera una muerte de algún familiar o alguien cercano a la familia, es muy posible que no se haya podido hacer una despedida. Se puede dedicar un tiempo en casa a despedir a la persona fallecida entre todos y recordar algunos momentos vividos agradables. Esto siempre deber ser algo voluntario.

Después de realizar estas propuestas me gustaría añadir un último comentario para prepararnos para el final del confinamiento. Cuando terminemos este periodo de confinamiento es posible que se sigan presentando algunos signos del estrés vivido que tendremos que seguir acompañando. Es normal que durante un mes puedan seguir mostrando signos del estrés padecido.

Artículo ofrecido por David González Cauhapé-Cazaux. Tutor de la Universidad de Padres experto en adolescencia. Tutor del seminario "Una visión positiva de la adolescencia". Psicólogo especializado en familia y orientador escolar.

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