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Trastornos de la Conducta Alimentaria

Anorexia y bulimia nerviosas en adolescentes: ¿cómo detectarlo?

Pilar Puértolas Barrado, nutricionista en el Centro Médico Complutense, nos enseña a entender y a reconocer dos de los trastornos de la conducta alimentaria más comunes entre los adolescentes: la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa.

niña triste con la mirada perdida en la báscula
Fuente: iStock

La adolescencia es una etapa en la que la imagen adquiere una importancia suprema de cara a nosotros mismos pero sobre todo, de cara a los demás y a las necesidades de aceptación. Este hecho crea un estado de vulnerabilidad y ansiedad por satisfacer unos determinados cánones de belleza que predispone a los adolescentes a realizar dietas poco saludables que, en la mayoría de las ocasiones, no cuentan con ningún control por parte de su entorno ni de profesionales.

Y esto, unido al desconocimiento ante temas nutricionales y al bombardeo publicitario existente de alimentos ricos en calorías, pero con escaso valor nutritivo, eleva en gran medida el riesgo de seguir una alimentación inadecuada.

Diversos estudios realizados para conocer el riesgo de los Trastornos de Comportamiento Alimentario (TCA) en adolescentes muestran una elevada incidencia de conductas preanorexígenas desde los 10 años, siendo mayor la tasa en el género femenino.

Para entender los trastornos de conducta alimentaria en la adolescencia, Pilar Puértolas Barrado, nutricionista en Centro Médico Complutense y miembro del Grupo Virtus, nos da una serie de pautas para entender y reconocer la anorexia nerviosa y la bulimia.

Cómo entender y tratar la anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es un síndrome psiquiátrico multifactorial que se caracteriza por la pérdida excesiva de peso de forma voluntaria, el miedo a ganar peso y la alteración de la imagen corporal.

Tiene gran relevancia a nivel clínico por el incremento de su prevalencia y por los efectos negativos sobre la salud y el desarrollo psicológico de los jóvenes.

Es importante tener en cuenta que en la anorexia nerviosa se produce malnutrición enegético-protéica, esto quiere decir que no se alcanzan los requerimientos necesarios de calorías ni de proteínas. Sin embargo, en las analíticas no se suele percibir debido a la capacidad de adaptación del organismo. Si lo hace en la valoración nutricional, ya que al tomar los datos antropométricos (peso, masa grasa, masa muscular, índice peso/talla, etc.) se aprecia una disminución de éstos. También, el estado de malnutrición tiene repercusión sobre órganos y sistemas provocando alteraciones en su correcto funcionamiento.

Si sospechamos que nuestros hijos o hijas pueden estar sufriendo de anorexia nerviosa, debemos contactar con expertos psicólogos, pediatras y nutricionistas. La labor del nutricionista será reeducar las pautas alimentarias para recuperar el estado nutricional óptimo.

Algunas alteraciones a las que se debe prestar atención, según Barrado:

  • Pérdida significativa de peso voluntaria en poco tiempo.
  • Freno en el crecimiento.
  • Realización de ejercicio físico obsesivo.
  • Vómito tras las comidas: suele ser provocado por el adolescente.
  • Muestra pavor a engordar.
  • No se encuentra satisfecho con su imagen corporal a pesar de estar delgado.
  • Retraso de la menarquía o presencia de amenorrea en la mujer.
  • Piel seca o amarillenta.
  • Cabello fino o quebradizo.
  • Intolerancia al frío.
  • Se pueden producir atracones de comida seguidos del vómito.
  • Insomnio e irritabilidad.

Durante la anorexia nerviosa se desarrollan además una serie de hábitos poco saludables como puede ser el interés excesivo en todo lo que tiene relación con los alimentos, el rechazo hacia algunos de esos alimentos y su manipulación, por ejemplo, al esconderlos o desmenuzarlos, también el desarrollo de rituales obsesivos respecto a la comida, el aislamiento durante las comidas y también a nivel social, la insistencia por comer de pie o en movimiento con una prolongación exagerada del tiempo de comida.

Además, la persona con anorexia nerviosa suele comer separada del resto, miente sobre lo que ingiere y se salta algunas comidas diarias

Cómo entender y tratar la bulimia nerviosa

Según la experta en nutrición, la bulimia nerviosa se da igual en hombres y mujeres y se caracteriza por:

  • Ingesta de gran cantidad de comida sin control en poco tiempo.
  • Los atracones se producen al menos dos veces por semana.
  • Conductas compensatorias: vómito o a la toma de laxantes y/o diuréticos, ayuno y ejercicio intenso.

Al no existir malnutrición y realizarse a escondidas es muy difícil de detectar. Suele ser la cavidad bucal la más afectada por la acidez del vómito que provoca erosión del esmalte dentario, gingivitis y faringitis. También suele aparecer esofagitis y aumento de la capacidad del estómago.

El tratamiento, al igual que en la anorexia nerviosa, también pasa por psicólogos, pediatras y nutricionistas. En el caso de que los atracones recurrentes no tengan después lo que se conoce como 'compensación', no se trataría de bulimia nerviosa sino que sería 'comer en atracones', que está directamente relacionado con el sobrepeso o la obesidad y no es tan característico de la adolescencia.

Prestar atención a nuestros hijos y a los signos de alerta así como educarles en el correcto reconocimiento, en la valoración y aceptación de la propia imagen corporal, es vital para prevenir y frenar a tiempo los trastornos de la conducta alimentaria.

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Carla SMG

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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