Final de curso

Celebra el final de curso independientemente de las calificaciones

Ahora que se acerca el final de las clases, ¿qué deben hacer los padres cuando su hijo/a suspende algunas asignaturas? Leticia Garcés nos lo cuenta en este artículo.

Desconozco las calificaciones que ha obtenido tu hijo al final de curso pero en cualquier caso, celebra que ha finalizado el curso, independientemente de las notas que haya tenido. En el caso de que haya aprobado todo el curso, fantástico, dale la enhorabuena de mi parte. Ahora dispone de mucho tiempo libre en verano para disfrutar de la playa o la piscina, la familia o los amigos en el mundo real o en el digital, ha llegado a la meta, ha cumplido el objetivo, celébralo.

Si además de aprobar todo, ha sacado buenas notas, ¡qué bueno! Su esfuerzo, trabajo constancia o talento se han reflejado en unos buenos resultados, es algo importante que hay que valorar y también celebrar. Por supuesto que no es necesario premiarlo porque mayor premio que ver su esfuerzo y trabajo reflejado en unas buenas notas que puede que le abran puertas más adelante para estudiar lo que le gusta, no hay.

Celebra el final de curso
Foto: Istock

Pero, si los resultados no han sido los deseados… ¿Qué celebramos? Sin lugar a dudas, celebramos el final de curso igualmente, el comienzo de verano y que el buen tiempo nos permitirá disfrutar de actividades al aire libre que durante el curso escolar han estado más limitadas. ¿Y no pensarán que les estamos premiando? No, porque  partimos de la base de que las calificaciones a pesar de ser el resultado de su trabajo, no son tan importantes como el proceso de aprendizaje, el día a día, el esfuerzo constante, el trabajo continuo y su actitud frente al estudio. Nos puede ayudar hacernos estas preguntas:

  • Desde que inició el curso, ¿ha mejorado la actitud frente al estudio?
  • ¿Ha mejorado la letra del cuaderno comparando las primeras páginas con las últimas?
  • ¿En las asignaturas que más difíciles le resultan ha mejorado de inicio a final de curso?
  • Si es un niño que habla mucho en clase, ¿ya no trae notas de la profesora para pedir que mejore esta conducta?
  • ¿Recuerdas el primer trimestre lo difícil que fue y cómo poco a poco ha ido mejorando su adaptación a las normas de aula, actitud ante el estudio y relación con sus compañeros?

Cada curso es un proceso, un camino donde valoramos el progreso, evolución y pequeñas mejoras. Una calificación alta en matemáticas puede obtenerse porque le encantan los números y las entiende sin dificultad o porque ha tenido una profesora apasionada de la materia que le ha transmitido el gusto por aprenderlas.

Por el contrario, una baja calificación puede deberse a una gran dificultad con la materia, baja autoestima, mala relación con el docente o poco apoyo escolar, convirtiendo el estudio en algo estresante y desmotivante.

Por mucho que le quieras premiar si mejora sus notas o le amenaces con quedarse sin una actividad soñada, si no recibe el apoyo que necesita, ni mejora su autoestima ni cambia su actitud ante la materia, de poco sirve, es más, corremos el riesgo de convertir el estudio en un requisito para obtener recompensas y lo importante es aprender.

Qué hacer con las calificaciones de tu hijo
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El curso ha finalizado, todo lo que había que hacer, se ha hecho, mejor o peor, pero ya no hay vuelta atrás, las calificaciones ya están entregadas, son las que son, ahora toca celebrar el final de curso o el comienzo de verano, donde quieras y como quieras, puedes ir a comer en familia, preparar un almuerzo y comerlo en el campo o hacer algo especial que os permita pasar un buen rato juntos, lo importante es diferenciar aprender de obtener buenas calificaciones.

Eso sí, lo importante es tener siempre una actitud positiva ante la mejora, analizar el proceso de aprendizaje que se ha llevado a cabo y valorar qué ha faltado, qué no se ha trabajado lo suficiente, qué situaciones o personas han podido influir negativamente, cómo ha sido la relación con el tutor y compañeros, qué ambiente de estudio han tenido en clase y en casa, ¿sabes que algunos niños se quejan de que les cuesta prestar atención porque hay mucho ruido en clase? Por lo tanto, tan importante es celebrar en familia que el curso ha terminado como pensar en cómo vamos a darle la vuelta a la situación:

  1. ¿Qué asignatura no ha conseguido superar? ¿Es necesario buscar apoyo o con un poco de esfuerzo y supervisión será suficiente?
  2. ¿Qué dificultades ha tenido en el curso que le han impedido seguir el ritmo de clase?
  3. ¿Cómo ha sido la convivencia escolar con sus compañeros?
  4. ¿Qué relación tiene con su tutor?
  5. ¿Cuenta con el material escolar suficiente para desempeñar sus tareas?
  6. ¿Qué temperamento tiene?, ¿Si es tímido, tiene confianza con su tutora para preguntar lo que no entiende o si es muy extrovertido tiene la capacidad de regular sus ganas de hablar en clase para no distraerse?
  7. ¿Cuándo olvida apuntar la tarea que tiene que hacer, lo comunica en casa?
  8. ¿Cuándo suspende un examen lo revisa para ver si el estudio que ha hecho ha sido el adecuado?
  9. ¿El espacio que tiene en casa para estudiar es adecuado?, ¿Cuenta con luz natural, una mesa amplia y libre de ruidos que le puedan distraer?
  10. ¿En qué fila está sentado en clase? ¿Está bien en la última fila con la vista que tiene?

Si te haces alguna de estas preguntas pensando en tu hijo quizás encuentres alguna situación a mejorar y estoy segura que si logras algún cambio positivo lo siguiente que puede mejorar son las calificaciones porque se da un efecto boomerang positivo que hace que si el clima de aula y condiciones familiares mejoran, todo mejora y se refleja en mejores resultados. Os invito a ver la siguiente entrevista que le hice a Natalio Extremera sobre los “docentes quemados” porque a veces el propio estrés nos impide ver de qué manera nos están necesitando.

Leticia Garcés

Leticia Garcés

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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