Adolescencia

Claves para disfrutar de la etapa adolescente de nuestros hijos

La adolescencia puede ser una etapa incómoda de la vida. Si descubres cómo conseguir una buena comunicación y una buena convivencia con tus adolescentes, también puede ser una etapa maravillosa.

Cuando convives con adolescentes, el conflicto y la negociación son situaciones cotidianas. Mal llevados, se convierten en enfados, grandes broncas o problemas diarios. Hacer de ellas un aprendizaje y aceptarlas está en manos de los padres y educadores.

Fruto de la necesidad (ya que hace 5 años, conocí a mi actual pareja y comencé a convivir con él y con sus tres hijas) buscando información y referencias fiables, acabé organizando la primera edición del Congreso Virtual “Convivir con un Adolescente: Misión Posible” con el objetivo de aprender y de ayudar a otros padres, madres y educadores para que conozcan las claves de la convivencia y disfruten de la etapa adolescente de sus hijos o alumnos. Personalmente, puedo asegurarte que la relación con las adolescentes con las que convivo es cada día mejor.

En este artículo quiero ofrecerte las 7 claves que he aprendido de psicólogos y educadores expertos, ponentes de la primera edición del Congreso para poder disfrutar de esta etapa. Agradezco su generosidad y su sabiduría al compartirlas con miles de padres y educadores de adolescentes.

CLAVE 1: El poder de la mirada incondicional

La emoción más potente es el miedo; es la que nos mueve e inhibe a todos. Para que el adolescente te cuente sus miedos necesita que generes un contexto de seguridad. Si eres capaz de generar un contexto de seguridad, va a poder contarte sus miedos y no tendrá ninguna necesidad de mentirte. Rafael Guerrero, psicólogo y Doctor en Educación, aconseja: “La pauta básica es la mirada incondicional y lo que significa: aceptarle independientemente de lo que haga. Yo te quiero no por lo que haces sino por lo que eres... te voy a querer igual si apruebas o suspendes,... te voy a querer igual seas sociable o seas tímido,... no te juzgo por lo que dices, opinas, haces”.

Si el adolescente siente lo que significa esa mirada incondicional de sus padres se sentirá acogido, arropado y aunque pueda tener miedos, porque todos los tenemos, no va a tener ningún problema en contaros ese miedo porque se va a sentir acogido y arropado. Esa es la clave.

CLAVE 2: Los conflictos: elige las batallas por las que pelear

Adolescencia y conflicto suelen ir unidos. El adolescente por definición pensará y sentirá lo diferente a un adulto. Esto quiere decir que el mecanismo que le lleva a afirmarse, es pelearse con alguien. Por lo tanto, ¿para qué te necesita? para ejercer su deporte preferido que es el rebote. Convivir con adolescentes y tener conflictos es inevitable en casa y en la escuela. “Por eso insisto en que no vale la pena pelearse por todo. Seleccionaremos las batallas por las que pelear, más que nada para no agotarnos” nos recomienda Jaume Funes, psicólogo y educador con 40 años de experiencia dedicada a los adolescentes.

La relación no puede pasar solo por el conflicto. Cuantas menos cosas de la relación coloquemos en el conflicto mejor. Por ejemplo: para hablar de la relación con los porros o el alcohol, si lo hacemos desde el conflicto lo tendremos mal, porque por definición van a querer hacer lo contrario a lo que les estamos diciendo. Si lo podemos colocar en el territorio de la reflexión, de las preocupaciones, mejor, y si no, siempre estará ahí la confrontación. Muchas veces hay que saber contar hasta 300 y respirar hondo porque son provocadores natos, toreros que buscan que tú embistas. Es conveniente dosificarse como aconseja Jaume Funes: “Si tú eres un “padre broncas” permanentemente la relación será mala, pero si eres un “padre broncas” los lunes, y razonable los martes, llega el miércoles y le puedes decir: “oye perdona, me he equivocado pero es que me has sacado de quicio”. 

CLAVE 3: Educar en Internet sin tener que decir a todo que no

Estamos ante un fenómeno muy novedoso con lo cual la respuesta es difícil ya que tenemos muy poquita experiencia. Es primordial desarrollar el espíritu crítico,

Reflexionar, primero en los adultos y después en los adolescentes. ¿Qué hacer ante el tsunami digital? El profesor Martínez Otero, autor del libro ‘Tsunami digital, hijos surferos’, nos aconseja ser pacientes, querernos más y tomarnos las cosas con sentido del humor. Además nos da 3 pautas para educar en Internet sin decir a todo que no:

- 1. Hablar muchísimo más. Los menores aprenden mirando a los referentes. Es imprescindible que un adolescente sepa cómo reaccionamos nosotros ante ciertos chistes, bromas, contenidos. Por lo menos estamos explicando nuestra forma de entender la vida, aunque ellos después harán o pensarán de forma distinta.

- 2. Fomentar las aficiones. En vez de prohibir, preocuparse y resoplar, decir, vamos a intentar pasárnoslo bien juntos. Por ejemplo hacer paella todos los domingos con tus hijos, salir juntos al campo, etc. Todo lo que sea invertir en actividades off line es genial y nos da la ocasión de pasar tiempo juntos.

- 3. Hacer un catálogo de buenos hábitos, poner reglas y hacerlas cumplir, por ejemplo:

- Whatsapps sí, pero durante el estudio no.

- Instagram es un sitio para hacerte fotos con más gente y haciendo cosas que te gusten. No me parecen bien las fotos de “mira qué buena estoy”, “mira cómo molo”.

- Me parece bien que juegues al Fortnite dos horas después de estudiar por las tardes, pero no me parece bien que el sábado el plan de 16 a 22 h. sea jugar al Fortnite porque es un exceso.

CLAVE 4: Cómo ser padres/educadores de hoy con adolescentes de hoy

Vivimos en un mundo muy cambiante y no son los hijos los que se tienen que adaptar a nosotros. Somos nosotros los que nos tenemos que actualizar. Tenemos que ser padres de hoy con adolescentes de hoy, con las situaciones que se dan ahora. Tenemos que familiarizarnos con lo que les pasa a nuestros hijos y sus amigos.

¿Cómo servirles de guía durante la adolescencia? La psicóloga Rosario Dorador nos da 3 consejos:

- 1. Escucharles

- 2. Estar disponible para cuando quiera hablar y dejar ese canal de comunicación abierto. Ese canal se tiene que haber ido gestando anteriormente y si anteriormente no has tenido espacios de comunicación con tus hijos ahora va a ser muy complejo abrirlo. A veces puedes necesitar a un profesional que te ayude.

- 3. Estar decidido a aprender con él en este momento de la vida. Aprender no solo tiene que ver con éxitos sino también con los fracasos y con el sufrimiento. Esto para los padres es la parte más difícil porque cuando vemos a un hijo que sufre nosotros sufrimos y muchas veces queremos evitarlo, pero entonces él no aprendería. Debemos estar ahí (ellos van a sentir que estamos con ellos) y no pensar que nosotros les vamos a evitar sufrir porque ellos necesitan aprender de esos errores.

CLAVE 5: Establece los límites adecuados. Fomenta su independencia y libertad

Para mí es clave el apoyo incondicional. Que les enseñemos a separar el afecto de otro tipo de cuestiones cotidianas que nos van a acompañar durante años. La frase típica de los adolescentes es “mis padres están permanentemente enfadados conmigo”. Lo que hay que buscar es la gestión del enfado de tal manera que deje de ser algo que medie en las relaciones.

Para ser flexibles, pero poniendo límites el psicólogo Ángel Peralbo nos aconseja:

- 1. No pasarles el testigo del liderazgo antes de tiempo: y cuando lo hagamos en la adolescencia, hacerlo a medias, es decir sigue habiendo cuestiones que tienen que ver con la supervisión paterna y materna.

- 2. El afecto es absolutamente necesario.

- 3. Comunicación: los adolescentes tienden a perderla porque tienden a aislarse. Vamos a intentar abanderar nosotros la comunicación.

- 4. Emociones: saber interpretar qué es lo que estamos sintiendo y conectar con ese lenguaje emocional del adolescente va a ser mucho más difícil.

- 5. Respuestas: hay que seguir dando respuestas teniendo una presencia en la familia, aunque sean respuestas más facilitadoras y no tan impositivas como antes.

- 6. Darles seguridad: supone apoyar el mero hecho de que sean adolescentes. A veces este hecho genera un cierto miedo o incomodidad y ellos lo palpan. El adolescente debe sentir que es igual de bien recibido ahora que cuando no opinaba o cuando decía sí a todo.

CLAVE 6: Si y No. Cómo y cuándo pronunciar las palabras que educan

Para Carmen Guaita, maestra especialista en Pedagogía Terapéutica y portavoz del Defensor del Profesor, las dos palabras por antonomasia de la educación son SÍ y NO. Son importantísimas. Lo primero que tenemos que hacer es reflexionar sobre cuál es nuestra escala de valores y hacerlo con una visión de futuro. Cuando ya tenemos ordenada nuestra escala de valores y sé que a mí lo que más me importa es el respeto por ejemplo, cuando se produce una falta de respeto es un NO absoluto siempre. La palabra NO para ser efectiva es necesario que nuestros hijos sepan de antemano qué es lo que hay. Ese NO absoluto debe ser muy escaso y hay que saber muy bien cómo dosificarlo. Si digo que NO a todo, el NO pierde su enorme poder. El NO se refiere solo a 4 o 5 puntos fundamentales que nosotros, como familia, hemos colocado en el top de nuestra escala de valores. Esos cinco NO son personales y cada familia debe poner los suyos. Después hay 5 ó 6 puntos que son dialogables y que se pactan con ellos. Además para Carmen Guaita hay una frase esencial en la educación, la expresión: “vale, confío en ti”. “Esta respuesta es la llave que abre la autoestima y la respuesta positiva. Puedo decir que sí a casi todo a un adolescente en el que yo confío y él tiene que saber que yo confío porque entonces no me va a fallar porque se ha comprometido”, asegura la experta.

CLAVE 7: Comunicarnos con nuestros hijos

La pedagoga Maite Vallet nos da 5 claves para aprender a disfrutar de la comunicación con los adolescentes:

- 1. Establece rutinas de comunicación, por ejemplo una vez cada 15 días. Ve con él a algún sitio donde estéis solos, sin ningún distractor, aunque sea un tiempo corto, para que pueda comunicar sus sentimientos y preocupaciones y le puedas preguntar.

- 2. Habla siempre cuando los ánimos están calmados. Cuando estamos con rabia uno u otro no hablamos.

- 3. No adoctrinamos cuando tenemos que comunicarnos. Primero escuchamos y después de escuchar hablamos nosotros.

- 4. Pactar en tiempos breves: cuando se trata de hacer pactos, la comunicación debe de ser breve porque vamos a tener que ceder los dos y cuánto menos nos enrabietemos mejor. Nada de conversaciones larguísimas; esas las reservamos para cuando hablamos de sentimientos. Si quiere incumplir lo que hemos pactado es muy importante que usemos la frase “tú sabes que…”. No tenemos que entrar a filosofar, ni volver a pactar o negociar, ya que eso es lo que quiere para llevarnos a su terreno.

- 5. Pedirles que nos escriban una carta contándonos cómo se sienten respecto a nosotros: si somos demasiado severos, si les viene bien lo que nosotros hablamos... y se la podemos pedir por algún motivo especial como cumpleaños.

 

*Si quieres aprender con nosotros y crecer como padre/educador puedes apuntarte gratuitamente a la segunda edición del Congreso Virtual “Convivir con un Adolescente: Misión Posible” que se celebrará del 11 al 17 de Noviembre.

 

Artículo ofrecido por Patricia Gutiérrez

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