Psicología infantil

Cómo enseñar a nuestro hijo estrategias de superación personales

Involucrar a los niños en el desarrollo personal les permite establecer una base sólida para los eventos y decisiones que encontrarán a medida que crezcan. Te descubrimos algunas estrategias que podrían ser de mucha ayuda.

Cómo enseñar a nuestro hijo estrategias de superación personales
Foto: Istock

Tal y como indican los expertos, aquellos niños que tienden a involucrarse en la superación personal a una edad temprana, probablemente experimentarán muchas ventajas y beneficios relacionados a lo largo de la vida.

Pero, como padres, es normal que nos resulte un poco complicado saber exactamente cómo enseñar a nuestros hijos sobre superación personal, especialmente técnicas y métodos que puedan ser de utilidad en este sentido.

Por suerte, sí existen estrategias, fáciles de seguir, aplicar y enseñar, que pueden acabar siendo de muchísima ayuda a la hora de criar niños seguros de sí mismos, que invierten en convertirse en la mejor versión de sí mismos.

La importancia de elogiar las cosas que están bajo el control de nuestro hijo

Podríamos pensar que estamos edificando a nuestro hijo/a cuando le decimos: “eres tan guapo”. Sin embargo, elogiarlos por cosas que en realidad se encuentran fuera de su control no es muy útil ni adecuado.

En lugar de eso, los expertos aconsejan felicitarlos por las decisiones que toman, diciéndole cosas como: “me gustó que eligieras ponerte los zapatos hoy antes de recordarte que lo hicieras” o “buen trabajo cepillándote los dientes después del desayuno. ¡Vas a tener unos dientes limpios y brillantes!”.

También es fundamental evitar enfatizar el resultado. Por ejemplo, si le decimos cosas como, “estoy muy orgulloso de ti por obtener un 10 en tu prueba de matemáticas”, nuestro hijo acabaría pensando que su puntuación es más importante que cualquier otra cosa, lo que puede generar problemas en el futuro (por ejemplo, el niño puede pensar que hacer trampa está bien con tal de obtener una puntuación alta).

En su lugar, debemos concentrarnos en su esfuerzo, y utilizar elogios que fortalezcan su carácter, diciéndole cosas como: “Parece que todo lo que estudiaste y te esforzaste valió la pena. Buen trabajo estudiando mucho para la prueba”.

Equilibrando la autoaceptación con la superación personal

Es importante enseñarles a nuestros hijos que pueden amarse a sí mismos tal y como son y, al mismo tiempo, esforzarse por ser mejores. Evidentemente, lo que no deseamos que piensen es que no pueden ser felices consigo mismos hasta que formen parte del equipo de estrellas de baloncesto del colegio.

Ayudándole a identificar sus propias fortalezas

Una excelente opción es comenzar preguntándole qué les gusta de sí mismos, asegurándonos de que identifiquen cualidades que reflejen su propia personalidad, no solo su apariencia exterior.

Superación personal en niños
Foto: Istock

Si bien es cierto que es saludable que un niño piense que es bonito, las opiniones de los niños sobre sí mismos deben extenderse más allá de su apariencia física.

Identificando aquellas áreas en las que les gustaría mejorar

¿El niño/a quiere ser el mejor jugador de baloncesto? Es fundamental identificar los pasos concretos que pueden tomar para trabajar en esas áreas, aunque es posible que debamos ayudarle primero a desarrollar cierta conciencia de sí mismo. 

Establecer metas juntos

Es muy saludable que los niños trabajen constantemente para alcanzar nuevas metas. Y los objetivos pueden incluir cualquier cosa, desde “quiero hacer nuevos amigos en la escuela” hasta “quiero aprender a nadar”.

La clave está en ayudar al niño/a identificar esas metas saludables que sí sean desafiantes pero alcanzables. Por ejemplo, el niño pone el listón muy alto, podría prepararse para el fracaso. Pero si los objetivos son demasiado fáciles de conseguir, en realidad no se mejorarán a sí mismos.

Es muy posible que los padres deban proporcionar algún tipo de orientación con la finalidad de ayudarlos a establecer metas mucho más realistas. Por ejemplo, si el niño/a se ha marcado una meta a largo plazo, debemos ayudarlo a establecer objetivos a corto plazo.

Pongamos un sencillo ejemplo: si el pequeño se ha marcado como meta ahorrar lo suficiente para comprar su propia bicicleta, un objetivo podría ser “ahorrar 20 euros al mes”, o “poner la mitad del dinero que me dan mis padres en una cuenta de ahorros cada semana”.

Es fundamental identificar cómo nuestro hijo puede llevar a cabo un seguimiento de sus propias metas, por ejemplo, mediante el uso de un calendario, un gráfico o una aplicación que les ayude, poco a poco, a anotar su progreso. Esto les ayudará a mantenerse motivados.

Fomenta la resolución de problemas

Es cierto que puede resultar tentador solucionar los problemas de nuestros hijos, aunque tengan ya la edad suficiente como para poder hacerlo por ellos mismos. Sin embargo, microgestionar sus actividades y “rescatarlos” a los primeros síntomas de lucha se convierte, en realidad, en un flaco favor.

Ya sea que expresen su preocupación por no poder hacer sus tareas a tiempo, o cuando una determinada tarea académica es demasiado difícil, la clave está en mostrarles que pueden escoger cómo responder al problema. Es mucho más recomendable hablarle sobre las distintas formas de resolverlo.

Así, los niños/as con buenas habilidades para la resolución de problemas se sentirán plenamente capacitados para abordar los problemas de frente. Y, efectivamente, cada problema que encuentre nuestro hijo se convertirá en una oportunidad para que mejore.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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