Psicología

¿Cuándo llevar a mi hijo al psicólogo? Estas son las razones

¿Cuáles son las razones por las que podría ser aconsejable llevar a nuestro hijo al psicólogo? En muchas ocasiones, puede acabar siendo de muchísima ayuda.

Es frecuente que nos cueste discernir si la conducta o el estado psicológico de nuestro hijo es algo pasajero, o si, por el contrario, debemos llevarlo al psicólogo cuanto antes.

Sin embargo, como profesional de la salud mental infanto juvenil, he aprendido con los años que cuando a los padres algo les “chirría”, es porque suele haber algo. Así que escucha a tu intuición. Y recuerda que siempre es mejor consultar y que luego no sea nada, a lo contrario.

A continuación, te describo las razones principales por las que deberías llevar a tu hijo al psicólogo.

1. Cambios o conductas problemáticas

Cuándo llevar a mi hijo al psicólogo
Foto: Istock

Detrás de algunos cambios en el comportamiento de tu hijo puede estar oculto un problema de acoso escolar, enemistad con compañeros o alteraciones del estado de ánimo.

Cuando hablamos de cambios de comportamiento y conductas problemáticas nos referimos a situaciones como:

  • Falta de apetito o más hambre de la habitual
  • Irritabilidad o agresividad
  • Aislamiento social: no le apetece salir ni quedar con sus amigos
  • Bajo rendimiento académico
  • Negativa a ir al colegio
  • Desobediencia

2. Bullying

Si tu hijo sufre bullying, es necesario que reciba el tratamiento adecuado por parte de un psicólogo, para superar las secuelas como víctima de esta conducta y así evitar problemas derivados de ello en su etapa adulta. Muchos de los niños que han sido víctimas de bullying tienen problemas como baja autoestima, depresión, ansiedad o indefensión aprendida.

En el caso de que tu hijo sea el agresor o acosador, también debería ser atendido por un psicólogo. Es importante averiguar la causa de esta conducta agresiva (falta de empatía, inseguridad, baja autoestima, dificultad para gestionar emociones o resolver conflictos).

3. Separación de los padres

Una de las fuentes de estrés más relevantes para un niño es la separación de sus padres. Por ello es conveniente que el niño cuente con la ayuda de un profesional que le ayude a afrontar la separación de la manera más adecuada. El psicólogo también puede orientarte con pautas sobre cómo apoyar a tu hijo si se da esta circunstancia.

4. Bajo rendimiento académico

Si tu hijo obtiene malas notas o suspende, es necesario averiguar si detrás existe un trastorno de aprendizaje (TDHA o dislexia, por ejemplo) o solo es un problema de falta de motivación. El psicólogo podrá ayudar a tu hijo en cualquiera de los casos una vez haya detectado la causa.

5. Trastornos de la alimentación

La detección precoz de los trastornos de la alimentación es esencial y no puede esperar. Por ello, es imprescindible que consultes con un profesional para prevenir cualquier problema mayor si observas una restricción en los alimentos o ves que se obsesiona con su aspecto físico.

6. Problemas en el desarrollo

Si sospechas que algo no va bien en el desarrollo de tu hijo, puede ser que estemos ante un signo de alerta. Cualquier signo de alarma debe ser motivo de consulta a un profesional. La detección temprana de los problemas es importante para poder intervenir a tiempo. En este sentido es importante conocer los hitos del desarrollo y a qué edad es frecuente que se vayan logrando, para así ser capaz de detectar cualquier retraso.

7. Drogas

Durante la adolescencia es frecuente la exploración y el uso esporádico de sustancias de abuso, pero en ocasiones una fina línea separa el uso recreativo del abuso.

Es casi imposible que un adolescente le confiese a sus padres de manera espontánea que toma drogas. En cambio, un psicólogo es capaz de crear el clima de confianza necesario para que el niño reconozca si está consumiendo algún tipo de sustancia y ver que se esconde tras esta conducta.

8. Maltrato o abuso sexual

Es necesario consultar con un profesional de la psicología si tu hijo ha sido víctima de maltrato o abuso sexual, ya que las consecuencias pueden ser graves, difíciles de superar y pueden afectar a su etapa adulta.

9. Problemas en el desarrollo del lenguaje

Psicólogo y niños
Foto: Istock

El lenguaje oral y escrito es la vía principal de la comunicación y del aprendizaje, por ello los problemas de lenguaje pueden repercutir en muchas otras áreas. No obstante, existe una gran desinformación al respecto y a veces se normalizan dificultades en el habla o la comprensión en los niños, y cuando se intentan abordar puede ser ya demasiado tarde

10. Pérdida de un ser querido

Cuando el niño pierde un ser querido, puede que las personas de su entorno también se vean afectadas y no estén en condiciones para darle el apoyo que necesita. En este caso, el acompañamiento en el duelo por parte de un psicólogo puede ser de gran importancia.

11. Ansiedad y depresión

Son sin duda las dos causas más frecuentes de consulta durante la adolescencia. Si notas a tu hijo más irritable de lo normal, desanimado, más aislado de lo normal o ansioso, consulta con un profesional. Ambos trastornos han aumentado significativamente desde el inicio de la pandemia, y provocan un gran sufrimiento en quien los padece.

12. Autolesiones

Otra las conductas que están aumentando de manera alarmante son las autolesiones entre la población adolescente. Si descubres que tu hijo se ha hecho cortes o rasguños en antebrazos, muslos o nudillos, o cualquier otra forma de autolesión, acude cuanto antes a un psicólogo. Es una conducta seria que debe atenderse de forma inmediata.

La salud mental ha sido tradicionalmente él área más olvidada dentro del bienestar del individuo. Si hablamos de niños y adolescentes, más aún, pues en ocasiones nos olvidamos de que, pese a su corta edad, están expuestos a sufrir problemas emocional al igual que los adultos los cuales viven con gran malestar y sufrimiento.

Muchas veces nos cuesta identificarlos, ya que suelen expresar poco, por ello es importante estar atentos y presentes en su vida, y crear un clima de comunicación y confianza.

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