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El fenómeno Normal People: por qué deberías ver esta serie con tus hijos adolescentes

No es casualidad que la historia de Marianne y Connell escrita por la irlandesa Sally Rooney se haya convertido en un éxito brutal entre los millenials, pero su adaptación televisiva es también ideal para los adolescentes y sus padres porque se aleja de estereotipos para profundizar con maestría en muchísimos temas que serían mucho más sencillos de gestionar con una comunicación fluida.

Chico criado en hogar monoparental obrero es la estrella del equipo deportivo del instituto en el que va a clase con una chica incomprendida que crece en la familia rica del pueblo. Suena a topicazo, ¿verdad? Este el punto de partida de Normal People, la serie emitida en España por la plataforma Starzplay inspirada en la exitosa novela homónima de la escritora irlandesa Sally Rooney. Serie y libro son todo un fenómeno de masas en Reino Unido, y poco a poco se está convirtiendo es una de las historias de ficción de moda también en otros mercados, incluido el nuestro. Sin embargo, de tópica solo tiene lo que acabas de leer, ya que la historia no para de acumular argumentos para ser, en nuestra humilde opinión, la próxima serie que deberías ver junto a tus hijos adolescentes. Y ya te avisamos: te vas a enganchar tanto como lo hacen los jóvenes a la historia de Marianne y Connell... y también te vas a quedar con ganas de más. 

Nada de lo que te imaginas es lo que vas a ver. De hecho, el punto de partida es muy engañoso. No vas a ponerte de la televisión para ver una serie más de adolescentes, llena de estereotipos, roles y una narrativa repetitivos. Para nada. Y, ojo, no es que esté mal que los chicos vean Élite, rescaten Al salir de clase o Glee, o no puedan resistirse a Valeria, por citar algunos ejemplos variados. Seguramente hay tiempo para todo, y más en esas edades. Pero, dado el poder que la ficción audiovisual por capítulos tiene en ellos, también deberían darle una oportunidad a títulos como Euphoria, la serie protagonizado por Zendaya que fue de lo mejor del verano pasado, y ahora Normal People. Y si es posible, verla en familia porque os va a enriquecer a todos.

El amor, el elemento desestabilizador de los adolescentes

La historia protagonizada por Paul Mescal, nuevo icono masculino entre los adolescentes -hasta la cadena de plata que no se quita su personaje en toda la serie tiene una cuenta exclusiva de Instagram- y Daisy Edgar-Jones, cuya química por cierto es parte fundamental del éxito de la serie, no es más que una historia de amor adolescente que se prolonga hasta la juventud. Tampoco es menos. Y es que ya sabemos los que dejamos hace tiempo atrás esta época de nuestra vida que el amor, aunque parezca lo más sencillo del mundo visto desde fuera, es probablemente el elemento más desestabilizador y difícil de manejar en dichas etapas. Para Connell y Marianne lo es, aunque al mismo tiempo es lo que les ayuda a canalizar todo lo que ocurre en sus vidas. 

Es muy interesante cómo se afronta este tema tan delicado para los chicos jóvenes en la serie, pero lo es infinitamente más cómo se utiliza el gancho de la historia de amor para profundizar en muchísimos ámbitos que son tabú entre los adolescentes y también en las conversaciones entre padres e hijos de dicha edad. Por ejemplo, el miedo al qué dirán, ese que tantas conductas marca en esa etapa de cambios y aprendizaje que es la adolescencia. Pero también aborda con una honestidad brutal, siempre de la mano de sus protagonistas, que evolucionan desde la adolescencia a la madurez del final de la etapa universitaria, grandes temas de actualidad en la juventud en particular y en la sociedad en general como el feminismo, la depresión, la ansiedad, la soledad y hasta la muerte temprana.  Y junto a ellos, temas tan cotidianos y sin embargo complicados de gestionar como el error y el perdón en las relaciones sociales, tanto amorosas como de amistad, o la sexualidad, que tiene muchísimo peso a lo largo de toda la serie, pero vista desde un foco reposado y maduro, de mucho calado, que incita muchísimo a reflexionar sobre ella.

El miedo a las dudas

En realidad, es esa invitación permanente a la reflexión el argumento principal por el cual Normal People es una joya que no os arrepentiréis de compartir en familia padres e hijos mayores. Y en esa constante reflexión hay además un elemento al que mucha gente le tiene reticencias que la serie trata, a nuestro parecer, con maestría: la duda. Descartes estaría muy orgulloso de esta historia creada por Sally Rooney que otras dos mujeres, Lenny Abrahamson y Hettie Macdonald, han dirigido con enorme brillantez su adaptación televisiva -ha participado también activamente en ella la escritora irlandesa, y eso se nota y mucho en el resultado final-. La sociedad le tiene mucho miedo a la duda, incluso es un concepto que se estigmatiza de forma negativa, y sin embargo no es más que la consecuencia maravillosa del pensar, que es lo que nos hace mejores a los seres humanos. Marianne y Connell lo hacen a lo largo de toda la serie, y es inevitable, afortunadamente, que el espectador también lo haga con ellos hasta el punto de replantearse si de verdad tiene tanto valor ese consejo que seguramente te hayan dado muchas veces a lo largo de la vida: “¡No cambies nunca!”. 

Todo ello bajo una atmósfera que te atrapa desde el primer minuto del capítulo inicial por su belleza estética, por las enormes interpretaciones de sus actores, y por el propio hilo narrativo de la serie, que al fin y al cabo no deja de ser una historia de amor adolescente adictiva, aunque no sea como las que se suelen reflejar en la televisión. 

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