Obesidad infantil

El uso del teléfono móvil puede estar relacionado con la obesidad en adolescentes

Un estudio publicado hace pocas semanas ha encontrado que el uso de teléfonos inteligentes entre los más jóvenes influye de forma directa en el sobrepeso, al escoger opciones menos nutritivas y saludables cuando se encuentran usando el dispositivo.

El uso del teléfono móvil puede estar relacionado con la obesidad en adolescentes
Foto: Istock

Tal y como han encontrado algunos estudios científicos publicados en los últimos meses, lo que muchos médicos temían finalmente se habría confirmado: muchos niños y adolescentes han aumentado de peso después de los meses de confinamiento domiciliario, que, por ejemplo, solo en nuestro país duró más de 2 meses.

Ese confinamiento domiciliario, motivado por la crisis sanitaria en la que nos encontramos inmersos (en plena pandemia de coronavirus) desde el mes de marzo del pasado año, originó una falta de actividad física en niños y adolescentes, llevándolos, además, a hacer un uso excesivo de televisores, pantallas de ordenador, tabletas digitales y teléfonos móviles.

Lo cierto es que bastantes estudios han mostrado que pasar demasiado tiempo frente a una pantalla puede causar problemas de comportamiento y emocionales entre los niños. Y, como te hemos comentado al principio, una nueva investigación, esta vez publicada en Current Developments for Nutrition, ha añadido un nuevo problema a esa lista, en esta ocasión dietético.

La investigación ha sido realizada en Corea del Sur, y confirmaría que existiría una conexión entre el uso excesivo de los teléfonos móviles y la obesidad en los adolescentes. Aunque los propios científicos consideran que se necesitaría más investigación, el estudio señala la relación entre el consumo de comida basura, comer sin pensar e incluso la publicidad digital como factores que podrían contribuir al problema.

¿Qué dicen los adolescentes?

Más de 50.000 estudiantes coreanos, con edades comprendidas entre los 12 a los 18 años de edad, completaron la ‘Encuesta de Comportamiento en Internet de Riesgo Juvenil de Corea 2017’.

Al responder a esas preguntas, los jóvenes proporcionaron datos sobre el uso de su teléfono móvil, además de dar su opinión sobre determinados temas, incluyendo la cantidad de tiempo que permanecían delante de las pantallas de sus teléfonos. Además, también detallaron lo que hacían durante ese tiempo con el dispositivo: desde conversar hasta ver redes sociales, pasando por buscar información en línea o visualizar vídeos musicales.

Uso del teléfono móvil en los adolescentes
Foto: Istock

Después de analizar estos datos, aquellos adolescentes que utilizaban su teléfono móvil durante más de dos horas al día eran más propensos a tener conductas dietéticas obesogénicas. Es decir, solían consumir grandes cantidades de fideos instantáneos, comida rápida, patatas fritas, galletas y bebidas con azúcar carbonatadas, además de una ingesta casi nula de frutas y verduras, en comparación con los adolescentes que utilizaban el dispositivo menos de dos horas al día.

Eso sí, como indican los expertos, lo que los niños estaban haciendo en sus teléfonos mientras lo usaban también es importante. Y es que se encontró que cuando los adolescentes visualizaban contenido relacionado con las redes sociales, jugaban o miraban / escuchaban música, optaban por alimentos menos saludables.

Debemos recordar que, anteriormente, otros estudios han encontrado también que el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla es perjudicial. Aunque, ahora, se trata de un estudio diferente porque se relaciona el uso excesivo de teléfonos inteligentes y los comportamientos alimentarios.

Los adolescentes no son conscientes de lo que comen cuando están “absorbidos” mirando la pantalla del teléfono móvil

Como señalan los propios científicos, cuando un adolescente se encuentra delante de la pantalla de un teléfono no es del todo consciente no solo de lo que come, sino de la cantidad que ingiere, lo que puede provocar un aumento de peso y, también, escoger alimentos poco o nada saludables. Además, saltarse las comidas también se ha considerado como otro factor problemático, a tener muy en cuenta.

Por otro lado, la comercialización de alimentos también podría acabar contribuyendo a aquellas opciones dietéticas que influyen en un aumento de peso. Algo que suele ocurrir con la publicidad, la cual puede ser engañosa y, en ocasiones, transmite mensajes sobre un alimento que, en apariencia, es saludable, cuando en realidad no lo es.

Además, no descansar lo suficiente, o la mala calidad del sueño, también fueron problemas relacionados con el uso prolongado del teléfono móvil entre los más jóvenes.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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