Dieta en la adolescencia

Errores que pueden cometer los adolescentes con su alimentación

Tener una dieta sana y equilibrada es importante en cualquier momento de la vida. Por eso, es mejor que los adolescentes no cometan errores en su alimentación como los siguientes.

Llevar una buena alimentación es algo que debe hacerse durante toda la vida. Por eso, es importante que los niños y jóvenes aprendan a tener unos buenos hábitos alimentarios desde edades tempranas. Vamos a hacer un repaso de algunos errores comunes que se suelen cometer en la adolescencia con relación a la nutrición.

Tan importante como es descansar un número de horas adecuado, es que el cuerpo tenga los nutrientes necesarios para que pueda seguir adelante de manera saludable cada día. No obstante, a veces, en edades jóvenes se cometen algunos errores que pueden hacer que la alimentación esté alejada de lo saludable.

A continuación recogemos algunas de las equivocaciones más comunes que pueden cometer los adolescentes a la hora de comer.

Despertarse sin hambre y evitar el desayuno

Es cierto que esto es algo que les ocurre a muchas personas: despertarse y no tener hambre. Por lo tanto, lo que suelen hacer es evitar el desayuno. Esto realmente no es beneficioso y además tampoco va a ayudar a “perder calorías”. Hay que pensar que al final, como no se ha comido nada en toda la noche, si se obvia el desayuno, se llega a las siguientes comidas con demasiada hambre y probablemente se coman comidas poco saludables y se coma de más.

Algunos consejos pueden ser: intentar cenar más pronto por las noches, o dejar preparadas opciones de desayuno antes de ir a dormir.

Saltarse comidas para consumir menos calorías

Como ya apuntábamos antes, saltarse una comida tampoco es una buena idea. Realmente, lo que provoca es que se genere tanta hambre que se vaya con más ganas a las siguientes comidas y se acaben ingiriendo calorías de más. Es importante recordar a los adolescentes llevar una equilibrada y variada con verduras, frutas, lácteos, cereales y legumbres.

 

Comer demasiadas carnes a la semana

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Fuente: iStock

Se trata de una práctica común de la que a veces no se es consciente. De hecho, es típico que los adultos también lo hagan, y esta es tener un consumo excesivo de carne.

Se aconseja que como mucho se coman 3 o 4 raciones de carne semanales. También se recomienda evitar la piel de las aves, y reducir el consumo de carne roja (ternera, cordero, cerdo…). Por otro lado, conviene pensar en el pescado que se consume, ya que la cantidad que se suele consumir de media suele ser bastante inferior a diferencia de la carne. Lo recomendable también es comer entre 3 o 4 raciones a la semana.

Consumir demasiados azúcares

Puede que un adolescente piense que no tome demasiado azúcar, pero la realidad es que los azúcares están presentes en muchos alimentos: refrescos y zumos, bollería, panes, mermeladas y salsas, comidas precocinadas…

Es importante tomar en consideración los azúcares añadidos que se consumen, es decir, aquellos que no los tienen los alimentos de por sí (como las frutas) y que no sean más del 10 % de la ingesta diaria.

Comer delante de una pantalla

Por último, aunque pienses que es una tontería, realmente es importante no comer estando atento a una pantalla. Y esto es algo cada vez más común entre los jóvenes. Como la atención se centra en lo que se está viendo, no se saborea la comida del todo y, por lo tanto, no se obtiene la misma sensación de saciedad. Esto ocurre tanto con la tele, como con cualquier dispositivo como un móvil o una tableta.

 

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