Fomentando la lectura

Estrategias útiles para que tus hijos lean en verano si son reacios a la lectura

Si tus hijos son reacios a la lectura, y no consigues que pasen de la primera página del libro o novela que les has comprado, te proponemos algunos consejos sencillos que te ayudarán a que por fin les apasione.

Es bastante probable que, todavía hoy, recuerdes con entusiasmo cuando deseábamos la llegada de las vacaciones de verano, y cómo los nervios comenzaban a aparecer a medida que se iba acercando los días finales del curso.

Aunque es cierto que, luego, una vez pasadas las primeras semanas tras acabar el colegio o el instituto, se le unía el comienzo de la realización de diferentes tareas o deberes de refuerzo. Fomentar la lectura, por ejemplo, se convertía en una tarea esencial a la par que importante, y los más mayores podíamos disfrutar incluso de las típicas lecturas juveniles propias de la editorial El Barco de Vapor.

A pesar de que, este año, la guardería, el colegio o el instituto acabó de forma tan extraña como consecuencia de la crisis del coronavirus en la que nuestro país se vio envuelta desde finales del mes de febrero (aunque verdaderamente no nos percatamos de la gravedad de la pandemia hasta que, el día 14 de marzo, oficialmente se proclamó el Estado de Alarma por parte del Gobierno español), no hay duda que la vida sigue, y los más pequeños deben continuar con su rutina. La lectura, nuevamente, se convierte en un hábito tan esencial como instructivo.

No obstante, aunque en tu etapa infantil o juvenil te convirtieras en un lector o lectora empedernido/a, es posible que tu hijo/a no haya seguido tus pasos lectores, y sienta pavor cada vez que le acercamos un libro a las manos. Independientemente de que tengas en casa un lector reacio, o un auténtico ratón de biblioteca, es imprescindible aprovechar al máximo las vacaciones escolares de verano con diferentes estrategias inteligentes de lectura. ¿Lo mejor de todo? Estas técnicas y consejos sencillos serán útiles también para las vacaciones de Semana Santa y de Navidad.

¿Qué hacer cuando nuestro hijo se resiste a leer?

La importancia de establecer un tiempo para todo

Si deseamos que nuestro hijo/a se entusiasme con la lectura de la misma manera que lo hace con la piscina o con algún videojuego, es fundamental establecer un tiempo para “poder hacerlo todo y leer”.

Por ejemplo, podemos establecer la lectura nocturna, dejando que el niño/a lea antes de dormir durante 15 minutos. Si le gusta y la lectura le entretiene, lo más normal es que siga leyendo más, hasta terminar el capítulo. Luego, es aconsejable hablar con él/ella al respecto.

Construye un rincón para la lectura

Crear en casa o en la propia habitación del niño un rincón de lectura, y que incluso sea él/ella quien lo decore a su gusto, puede convertirse en una herramienta adicional ideal para conseguir que al pequeño le pueda acabar apasionando la lectura. 

Y no es necesario gastar mucho dinero. Basta con una estantería pequeña, colocar en ella sus libros favoritos, y unas almohadas y cojines cómodos. Hay quien también prefiere colocar una especie de tienda de lectura, y añadir algunas guirnaldas de bolas o de luces a modo de decoración.

Opta por libros que hablen de sus pasiones

Si el niño es muy reacio a leer, una buena idea a la hora de conseguir que se enganche es optar por un libro que trate sobre algunas de sus pasiones. Por ejemplo, si al pequeño le gustan los perros, podríamos optar por una novela, adaptada y adecuada a su edad, que trate sobre un perro.

Luego, después de cada lectura, podríamos pedirle que nos sorprenda con alguna historia o dato curioso que haya leído.

Deja que sea el niño quien escoja su lectura

Muchos estudios han encontrado que los estudiantes tienden a leer más, y además suelen aprender mejor, cuando se les permite seleccionar el material por sí mismos.

¿Lo mejor? Intentar visitar la librería o la biblioteca una vez o dos veces por semana, para que sea nuestro hijo/a quien decida qué leer. Y no deberíamos oponernos a su elección, siempre que esta sea adecuada. ¿Que el pequeño ha escogido una biografía de John Fitzgerald Kennedy? ¿O un libro ilustrativo sobre baloncesto? No importa, lo importante en esta ocasión es fomentar la lectura.

Explora diferentes formatos

Las conocidas como novelas gráficas siempre se convierten en las opciones más populares tanto para los niños como para las niñas de entre 6 a 10 años de edad. Aunque en un primer momento podamos pensar que son de fácil lectura, la realidad es muy diferente: muchos poseen un vocabulario desafiante, así como tramas ligeramente complejas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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