Estereotipos de género

Exponer casos de mujeres de éxito en ámbitos STEM a niñas ayuda a prevenir los estereotipos de género

A pesar de que la presencia de mujeres en el ámbito laboral ha aumentado considerablemente en los últimos años, no lo ha hecho de la misma forma en profesiones tradicionalmente masculinas.

Niña científica
iStock

Es un secreto a voces que, a pesar de los esfuerzos por conseguirlo, la igualdad de género en el ámbito laboral es todavía una asignatura pendiente, así como lo es en las aulas. En los últimos 35 años, la presencia de mujeres en el mercado laboral ha aumentado y ahora supone un 52,5%.

Sin embargo, en ámbitos que tradicionalmente han sido ocupados casi en su totalidad por hombres, solo hay 2 mujeres por cada 10 empleados. Estamos hablando del denominado por las siglas STEM en inglés (science, technology, engineering and mathematics: ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas). Esta situación hace que sea muy difícil que las mujeres puedan acceder a altos cargos en este entorno, así como la dificultad de dar visibilidad a sus contribuciones. Esto lo que consigue es que se creen estereotipos poco reales sobre que los hombres son más válidos para este tipo de sectores.

Para abordar este problema de percepción, investigadoras de la Universitat Oberta de Catalunya, y lideradas por Milagros Sáinz, directora del grupo de investigación GenTIC (género y TIC) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3), han realizado un estudio en colegios de varias ciudades españolas. En él han participado 304 niñas de entre 12 y 16 años.

Además, el proyecto está enmarcado dentro del programa de fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas de las chicas de la fundación “Inspiring Girls”, que recluta a mujeres de éxito en sectores STEM que den charlas en centros educativos. El objetivo es exponer modelos femeninos que sirvan de referencia a las niñas y les animen a estudiar grados de estos ámbitos.

Desmontando estereotipos

El estudio se centró en la percepción sobre las matemáticas, y las niñas tuvieron que responder cuestionarios antes y después de las charlas, en los que debían valorar afirmaciones como “las matemáticas son más importantes para los chicos”, “a los chicos se les dan mejor las matemáticas que a las chicas”, o “tengo talento para las matemáticas”.

“Las niñas aprenden que no se les dan tan bien las matemáticas como a sus compañeros niños a una edad muy temprana, en torno a los 6 años. Sin embargo, se interviene en la educación secundaria, cuando las niñas tienen entre 12 y 17 años, porque es un momento crucial en el que deben elegir los itinerarios académicos”, explica Sáinz.

La finalidad del estudio era ver hasta qué punto las charlas eran efectivas para cambiar la percepción de las encuestadas y mejorar de forma positiva sus creencias sobre el éxito de las mujeres en estos campos, así como ver si aumentaba la probabilidad de que elijan estudios STEM.

“Observamos el efecto positivo de las sesiones a la hora de neutralizar la repercusión negativa que tienen los estereotipos de género, que afirman que las chicas tienen competencias peores para las matemáticas, sobre su predisposición a elegir estudios STEM”, destaca Sáinz.

Por ello, el estudio concluye que exponer a las niñas casos de mujeres de éxito en sectores “dominados” históricamente por hombres, ayuda a que aumente el interés de las menores por acceder a este tipo de mercado. “Además, en las sesiones con las modelos de referencia, se muestra a las chicas una realidad contraria a la de los estereotipos de género, que dicen qué tipo de persona se supone que trabaja en estos sectores y qué requisitos se necesitan para entrar”, apunta la investigadora.

La importancia de las familias y el profesorado

Siguiendo esta línea, Sáinz ha publicado otro estudio que se ha centrado en las valoraciones que tienen los padres y el profesorado sobre las competencias académicas de los adolescentes, y que ha desvelado que estas contribuyen a reforzar estos estereotipos y roles de género. A menudo creencias de forma inconsciente, pero que se alejan de las notas reales que tienen los menores.

El estudio, en el que participaron ocho grupos compuestos por 39 progenitores y 34 docentes de secundaria, muestra que muchos desconocen que las chicas sacan mejores notas en todas las asignaturas, incluyendo las del ámbito STEM. 

“Aunque una parte de los padres y del profesorado parece que es consciente, no posee estrategias para combatir estos sesgos de género”, apunta Sáinz. Por ello, los investigadores concluyen que hay que reforzar la búsqueda de estrategias que permitan combatir estos sesgos de manera efectiva con programas de formación e intervención dirigidos a las familias y la comunidad educativa.

¿Crees que el problema viene de casa?

Elena Canorea

Elena Canorea

Soy periodista y me encanta crear mundos con palabras. Creo que la lectura y la imaginación son el mejor modo de descubrir nuevas realidades, y viajar, la mejor forma de vivirlas . Mi otra gran pasión es el cine, y como decían en el Club de los poetas muertos: “Me he subido a mi mesa para recordarme que siempre hay que mirar las cosas de un modo diferente”. ¡Pensemos sin fronteras!

Continúa leyendo