Salud bucodental

Hábitos para evitar las caries y otros problemas bucales durante el curso escolar

No siempre es posible que los niños y adolescentes se laven los dientes en el centro escolar, pero sí pueden llevar a cabo otros hábitos sencillos.

Cada inicio de curso tratamos de recordarte de lo importante que es la salud de tus peques de cara al curso escolar. No solo es necesario poner a punto la mochila o el armario, sino que también lo es comprobar que no hay problemas de visión —y si los hay, debemos ponerles remedio— ni tampoco en su boca, otra consecuencia indirecta que puede tener un impacto negativo a corto plazo en el rendimiento escolar. 

Al respecto de la higiene bucal, durante el verano, si bien suele aumentar el consumo de dulces, es más sencillo que los peques mantengan correctos hábitos. Pero con el comienzo de las clases, pueden perderse algunos de ellos: por ejemplo, el lavado de después de comer corre peligro de caer en el olvido, y también es más difícil controlar su alimentación porque no están todo el día en casa.

Para prevenir la aparición de caries, ya sea en la infancia o en la adolescencia, relacionadas con la actividad escolar, hay algunos hábitos que se pueden enseñar e inculcar en los niños y adolescentes de la casa, y otros que nos afectan a los adultos, que debemos estar pendientes de ello. No es solo el hecho de que se laven los dientes en el colegio o instituto después de la comida, algo que no siempre es posible. Hay algunos tips interesantes más que vamos a conocer de la mano de la doctora Patricia Bratos, ortodoncista y cofundadora de la Clínica Dental Ferrus & Bratos de Madrid. 

Observar el suelo

Un cambio tan importante como es la vuelta al colegio o al instituto puede verse reflejado en nervios, excitación y suelo de mala calidad. Todo ello puede favorecer el bruxismo, que es el hábito que consiste en chocar los dientes superiores con los inferiores, y que no solo ocurre mientras dormimos. También conocido como rechinamiento de dientes, debemos controlarlo para vigilar que no va a más y que es algo pasajero. La mayoría de las veces lo es pero “si lo percibimos como un hábito frecuente, debemos intentar tranquilizar al niño para que no entre en ese estado de excitación”, explica la doctora Bratos, ya que el bruxismo repetido en el tiempo “hace que los dientes se vuelvan más frágiles debido al desgaste”, continúa. Esto, a su vez, hace que sean bocas “más vulnerables ante lesiones cariosas y posibles fracturas”, expone la doctora, que recomienda los deportes para descargar energía, sobre todo en equipo, y la lectura nocturna para inducir un sueño reparador.

La comida de recreo

“A veces no somos conscientes de qué toman nuestros hijos a media mañana, pero no es de extrañar que tomen zumos, bebidas azucaradas, bollería, chuches…”, señala la doctora Patricia Bratos. “Todos son alimentos que ingeridos a diario provocan muchas caries”, alerta la ortodoncista. Por eso es fundamental fomentar el hábito del almuerzo saludable con snacks bajos en azúcares añadidos (o inexistentes, todavía mejor). Si tienen un alto valor proteico, mejor, ya que les aportarán la energía que necesitan para ese día. 
“Es preferible que tomen bricks de leche a batidos o refrescos, es mejor el pan integral con pavo a que tomen un emparedado de pan blanco (que tiene mucho azúcar) con embutidos grasos. Y por último, siempre es beneficioso tomar una pieza de fruta antes que un zumo”, recomienda la doctora.

El lavado de dientes en el cole

No siempre se dan las circunstancias para que los niños y adolescentes puedan lavarse los dientes después del snack o de la comida. Otra veces el problema es que no tienen pasta o cepillo de dientes con ellos en el centro escolar. En estos caso, el mal menor que aconseja la doctora Bratos es que recurran al agua para enjuagarse. “Siempre es mejor que se enjuaguen la boca a que vuelvan a sus clases con restos de comida”, indica la ortodoncista. “Al enjuagarse están retirando trozos de alimentos de los recovecos de su boca, y aunque esta práctica no puede sustituir a las rutinas de higiene oral, puede hacerse puntualmente”, explica. Es importante hacérselo ver a nuestros hijos porque es un hábito sencillo de asimilar y recomendable desde el punto de vista de la higiene bucodental. 

Aparatos

Aquellos niños que están sometidos a un tratamiento de ortodoncia durante el curso escolar, lo cual es muy habitual entre los 6 y los 12 años según la doctora Patricia Bratos, es importante que tengan claro cómo actuar con el aparato en el cole. La ortodoncista explica al respecto que, “En caso de que sea de quita y pon, el niño deberá quitárselo antes de ir al recreo para comer”. Y cuando lo haga, además, tendrá que ser consciente de la importancia que tiene guardarlo en su correspondiente caja después de enjuagarlo con agua. Así es como se evita que el aparato se rompa, se pierda o se contamine de bacterias.  En cambio, sí la ortodoncia es fija, es fundamental que el menor “tenga cuidado ante choques accidentales con sus compañeros, especialmente en el recreo”, indica la doctora Bratos, que recomienda el uso de un protector bucal que le proteja de golpes si el niño niña practica alguna actividad extraescolar deportiva, sobre todo si es de contacto.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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