Acoso escolar

Mi hijo sufre bullying: ¿lo cambio de colegio?

¿Qué podemos hacer cuando sabemos que nuestro hijo está sufriendo acoso en la escuela? ¿Debemos realmente cambiarlo de colegio? ¿Es recomendado y adecuado?

Según datos de la UNESCO, 1 de cada 3 estudiantes ha sido acosado por sus compañeros de colegio durante uno o más días del último mes. Estos datos nos indican que la violencia y el acoso en la escuela son un problema grave y extendido a nivel mundial. Se trata de un dato alarmante y preocupante para los padres. Además, es habitual que los padres no sepan cómo reaccionar si se encuentran en esa situación.

Qué es el bullying

Acoso escolar y cambio de colegio
Foto: Istock

El bullying o acoso escolar es cualquier conducta que suponga un maltrato psicológico, verbal o físico entre estudiantes y que se repita o se prolongue en el tiempo. El niño acosado no es víctima puntual de esta conducta, sino que vive de forma repetida y prolongada, por lo que acaba sufriendo consecuencias muy negativas.

Insultar, pegar, empujar, humillar o hacer el vacío, son conductas características del acoso escolar. Además, desde la emergencia de las nuevas tecnologías, el Cyberbullying (acoso escolar a través de las redes sociales) ha magnificado el problema, pues la conducta violenta (insultos, humillaciones, vejaciones…) llegan rápidamente a cientos de personas, por lo que el estigma y la vergüenza es mucho mayor.

Si tu hijo está siendo víctima de bullying o acoso escolar, es posible que te preguntes si deberías cambiarle o no de colegio. A priori, cambiar de colegio a tu hijo podría parecerte la mejor opción, porque así podrías romper de manera rápida esa dinámica de acoso. No obstante, esta decisión puede no ser efectiva e incluso ser contraproducente.

“Todas las formas de violencia e intimidación en las aulas vulneran el derecho fundamental a la educación. No se puede lograr una educación inclusiva y equitativa si los alumnos y las alumnas experimentan violencia en la escuela.”, Carlos Cortés, Director de Cruz Roja Juventud.

En el acoso escolar o bullying existen varios elementos implicados y es necesario conocerlos a fondo para poder actuar desde casa y/o desde el centro, antes de tomar la decisión drástica de cambiar al niño de colegio.

Elementos implicados en el bullying

En primer lugar, encontramos al niño víctima de bullying o acoso escolar. Si tu hijo es la víctima, puede mostrarse intimidado, recibir insultos o agresiones, ser víctima de burlas o sentir que le dejan de lado. Si este tipo de agresiones son a través de redes sociales, se denomina ciberbullying. En este caso, las consecuencias del ciberbullying pueden ser enormes para la víctima, ya que se extiende entre los grupos con mucha facilidad.

Los niños víctimas de bullying suelen ser pasivos, tienen pocas habilidades sociales y les cuesta defenderse y resolver conflictos. Pero no siempre es así: cualquiera puede sufrir acoso escolar.

Si tu hijo es víctima de bullying, nunca le hagas responsable de ello ni le pidas que cambie de apariencia o de forma de ser.

La intimidación tiene un efecto negativo sobre la salud mental, la calidad de vida y el rendimiento académico del niño.

En segundo lugar, está el niño agresor (o agresores), quien realiza la agresión o intimidación a la víctima. No existen características comunes a los acosadores que nos ayuden a predecir que un niño va a convertirse en agresor. Podrías pensar en algunos prejuicios, como que son niños marginales o de algunos grupos sociales, pero la realidad es que no existe un perfil determinado y cualquier niño puede ser agresor.

¿Qué hacer cuando mi hijo sobre acoso escolar?
Foto: Istock

Por último, encontramos a los niños observadores, quienes son testigos y presencian el acoso. Dependiendo de cómo sea su reacción, de intervención o de pasividad, la situación de acoso acabará o seguirá, por ello son una pieza clave en este tipo de dinámicas.

Algunos programas de prevención e intervención trabajan para despertar la conciencia social y hacer responsables a los niños que presencian bullying. De esta manera, los niños observadores son capaces de intervenir para evitar que se repita el acoso y dejan de ser cómplices de la situación.

¿Le cambio de colegio o no le cambio?

Antes de tomar la decisión de cambiar a tu hijo de colegio porque está siendo víctima de bullying, es necesario analizar los tres elementos de la dinámica (víctima, agresor y observadores) para realizar una intervención conjunta y coordinada, tanto desde casa como desde el colegio.

Desde mi experiencia de muchos años tratando a víctimas de acoso escolar, la decisión de cambiarle de colegio debe reservarse como última opción, ya que tiene implicaciones negativas para el niño: se le saca de su entorno social, se le aparta de sus amistades, y supone un estrés añadido empezar en un nuevo colegio.

Le enviamos una señal, consciente o inconscientemente, de que él es el que ha de irse a otro colegio, como si fuera culpable de algo.

Por otro lado, cambiar de lugar no suele resolver el problema: en muchas ocasiones, el problema se repite. No olvidemos que, de los tres actores implicados en el bullying, uno de ellos es la víctima, que también necesita trabajar y cambiar aspectos de su personalidad y manera de relacionarse para que no se repita el acoso.

Finalmente, evitar el problema nunca suele ser la situación.

Tengo claro que no es una decisión fácil, pero sí que no puede ser la primera opción. Por supuesto depende de muchos factores que deben valorarse, y depende de cada caso en concreto, de los apoyos que tiene el niño en el centro, de la gravedad del acoso etc. En cualquier caso, siempre hay que explorar todas las opciones y trabajar conjuntamente con el colegio y psicólogo para atajar este problema.

Úrsula Perona

Úrsula Perona

Úrsula Perona es psicóloga infanto juvenil y mamá de 3 hijos. Lleva más de 15 años tratando a pacientes de todo el mundo, estando especializada en psicopatología en infancia y adolescencia. El asesoramiento a padres es otra de sus pasiones, pues concede especial atención a la impronta que los padres dejan en los hijos. Es colaboradora habitual en medios de comunicación nacionales de prensa y televisión. Docente universitaria, traslada su experiencia en el campo clínica a los estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Murcia. Ha escrito dos libros de divulgación para padres: 'Hijos de Alta Demanda,' y 'Niños altamente sensibles'.

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