Cambios en la adolescencia

Por qué aparece el acné en la adolescencia

El acné es un problema cosmético muy común durante la adolescencia, sobre todo a partir de la pubertad, cuando las hormonas están a flor de piel y se incrementa la producción de sebo. Sin embargo, no es la única causa relacionada. De hecho, los jóvenes con la piel seca también pueden sufrir acné.

Todos/as hemos sufrido algún problema de acné en algún momento de nuestras vidas. En su forma más básica, consiste en el bloqueo de los poros, que son unas pequeñas aberturas presentes en la piel. Básicamente es causado por tres factores principales: una proliferación de bacterias, la presencia de glándulas sebáceas hiperactivas, o un desprendimiento anormal de células de la piel.

Todos estos factores pueden desencadenarse por cambios hormonales en el cuerpo. Y, esto, precisamente explica por qué el acné tiende a ser un problema cutáneo muy común en determinadas etapas de la vida, como por ejemplo podría ser el caso de la pubertad (adolescencia), durante el embarazo, la perimenopausia y la menopausia.

Por lo general, el acné comienza cuando el niño/a llega a la pubertad, exactamente cuando las hormonas hacen que la piel se vuelva muchísimo más grasa, lo que puede ocasionar que tanto el aceite (sebo) como las bacterias obstruyen los poros de la piel, dando lugar a la presencia de puntos blancos y espinillas, tan característicos del acné.

Es el caso del conocido médicamente como acné no inflamatorio, cuando surgen puntos negros y/o blancos, y que se convierten en una combinación de piel muerta y exceso de aceite. Sin embargo, el acné inflamatorio presenta un componente bacteriano que, además, ocasiona la formación de quistes y nódulos.

De acuerdo a los expertos, se estima que cerca de un 80 por ciento de los jóvenes experimentan algún brote de acné antes de los 30 años de edad. Por suerte, el acné que surge durante la adolescencia tiende a disminuir a medida que vamos cumpliendo años (es decir, a medida que envejecemos), aunque esto no significa que no debamos mantenernos al día con los buenos hábitos relacionados con el cuidado de la piel.

Principales causas del acné en la adolescencia

Sabemos, por suerte, que el acné no tiende a durar toda la vida. Lo que puede hacer que nos realicemos una pregunta: ¿por qué, entonces, el acné puede aparecer de repente? Básicamente podríamos responderlo con una única palabra: hormonas.

Como indican los especialistas, las hormonas juegan un papel importantísimo en el desarrollo del acné. Las hormonas andrógenas, en particular la testosterona, estimulan las glándulas sebáceas para que se hinchen y produzcan una mayor cantidad de aceite.

En este sentido, existen indicios de que los andrógenos también pueden hacer que el poro se convierta en un “hogar” mucho más favorable para las bacterias causantes del acné.

Por otro lado, también puede que otras dos hormonas, el estrógeno y la progesterona, jueguen igualmente cierto papel en su desarrollo. Aunque existen dudas, puesto que su influencia exacta en las glándulas sebáceas no está, por el momento, del todo clara.

De hecho, si existen tres de los factores fisiológicos principales que causan en acné, parece que la acción de las hormonas se convierte en la combinación que, al final, acaba por incidir en su desarrollo. ¿Y cuáles son estos tres factores? Te los nombramos a continuación:

  • Glándulas sebáceas hiperactivas. La mayoría de las personas atribuyen el acné a la presencia de piel grasa, aunque lo cierto es que las personas con piel seca también pueden sufrirlo.. Nuestra piel tiene unas glándulas, conocidas con el nombre de glándulas sebáceas, las cuales generan y producen aceite (sebo) con el fin de mantener la piel adecuadamente lubricada. Pero, a diferencia de lo que habitualmente se piensa, en realidad el sebo no es el problema, y sí cuando queda atrapado en el interior del poro, ocasionando un bloqueo. 
  • Presencia de bacterias causantes de acné. Conocidas bajo el nombre de Propionibacteria acnes, consisten en una serie de bacterias que causan en acné en el interior del poro. Se trata de una bacteria que encontramos normalmente en nuestra piel, de forma absolutamente común. Sin embargo, en personas con acné, existe un mayor número de estas bacterias, y la piel es más sensible a ellas, ocasionando irritación e inflamación.
  • Eliminación -anormal- de células muertas de la piel. Nuestra piel se renueva constantemente, creando nuevas células y eliminando las viejas. Se trata de un recambio celular conocido también con el nombre de descamación. Sin embargo, en las pieles con cierta propensión al acné, este proceso de renovación celular no ocurre correctamente, originando la existencia de una mayor cantidad de células de la piel, las cuales permanecen más tiempo del necesario. Esto ocasiona una obstrucción de los poros, generando la presencia de comedones.

No debemos olvidarnos que la genética también influye en parte. De ahí que el acné suela darse en distintos miembros de la familia. Si bien es cierto que no existe un gen específico que cause la formación del acné, en realidad sí pueden influir a que tendamos a ser más propensos a que se desarrolle.

Falso: el chocolate no produce acné (y otros mitos relacionados)

Es bastante probable que no haya una afección de la piel que esté tremendamente relacionada con tantos mitos y creencias erróneas, como podría ser el caso del acné. A pesar de ello, todavía hoy continúan resistiendo el paso del tiempo, a pesar de ser desmentidos por la mayoría de los profesionales. ¿Y cuáles son esos mitos? Básicamente los siguientes hábitos o acciones no causan acné:

  • Comer chocolate o alimentos fritos y con mucha grasa, como las pizzas o las patatas fritas.
  • Tocarse la cara continuamente.
  • La masturbación, o mantener -o no tener- relaciones sexuales.
  • La falta de higiene.

Por otro lado, aunque la dieta no es un causante directo de acné, sí existe una posible conexión entre determinados alimentos y su gravedad. No obstante, se necesitan más estudios científicos para probar este vínculo definitivo, pero algunas de estas investigaciones sugieren que los alimentos con un alto índice glucémico (carbohidratos refinados) y los productos lácteos podrían empeorar el acné existente.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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