La salud en la adolescencia

Torsión testicular en adolescentes: qué es, síntomas, causas y cómo tratarlo

Tremendamente dolorosa, la torsión testicular es una emergencia médica que debe ser tratada rápidamente para evitar posibles riesgos, como la pérdida del testículo.

El cordón espermático aporta sangre a los testículos. Sin embargo, cuando uno de los testículos gira sobre este cordón, se produce lo que médicamente se denomina torsión testicular. Se trata de una condición que debe ser tratada rápidamente, ya que la torsión ocasiona que el flujo sanguíneo se detenga, ocasionando hinchazón y dolor repentinos, y si se prolonga esa pérdida del flujo puede causar la muerte tanto del testículo como de los tejidos circundantes.

De esta forma, aunque la torsión testicular es considerada como una emergencia grave, puede ser tratada debidamente y resuelta en la mayoría de las ocasiones. Es decir, no suele causar más problemas, siempre y cuando se trate de manera inmediata.

¿Por qué ocurre? ¿Cuáles son las causas?

Cada uno de los testículos se encuentra unido al cordón espermático, y finalmente al escroto. Este cordón lleva sangre a los testículos, por lo que cuando se produce una torsión testicular, significa que el cordón se retuerce. Debido a ello, el flujo sanguíneo se ve afectado, y los tejidos testiculares pueden empezar a morir.

Aunque se trata de una condición en realidad poco común, dado que afecta a 1 cada 4.000 menores de 25 años de edad, es más habitual en adolescentes. De hecho, se estima que en un 65% de los casos, las personas afectadas tienen entre 12 a 18 años de edad. No obstante, esto no impide que tanto los bebés como los adultos más mayores puedan también verse afectados.

En lo que se refiere a sus causas, es cierto que existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir una torsión testicular (además de la edad, como ya hemos mencionado en las líneas anteriores):

  • Torsión testicular previa. Cuando se produce una torsión testicular, y ésta tiende a resolver casi de forma espontánea, sin tratamiento, es probable que vuelva a ocurrir nuevamente. A menos, eso sí, que se practique una cirugía con el fin de solucionar el problema subyacente.
  • El clima. En ocasiones, las torsiones testiculares son también conocidas como “síndrome de invierno”, dado que suelen ocurrir a menudo cuando hace frío. Así, si el cordón espermático está torcido mientras el escroto está relajado, una contracción repentina a consecuencia de las bajas temperaturas pueden provocar que el testículo quede atrapado en esa posición.

Síntomas de la torsión testicular

Entre los síntomas que habitualmente aparecen cuando se produce una torsión testicular, podemos mencionar dos tremendamente comunes: el dolor y la hinchazón. Por un lado, el dolor tiende a ser repentino e intenso, al igual que la hinchazón.

También se pueden experimentar otros síntomas relacionados, como:

  • Náuseas, mareos y vómitos (a consecuencia de la intensidad del dolor).
  • Bultos que aparecen en el escroto.
  • Dolor abdominal.
  • Presencia de sangre en el semen. 

Por otro lado, es igualmente común que el testículo puede agrandarse y volverse de color rojo, o un poco más oscuro. Y aunque en algunos casos la torsión testicular puede desarrollarse en unos pocos días, por lo general tiende a aparecer de forma repentina. Por tanto, es fundamental buscar atención médica de inmediato.

¿Cómo se diagnostica y cómo se trata?

A la hora de realizar el diagnóstico, el médico llevará a cabo un examen de los testículos, el escroto, el abdomen y finalmente la ingle. Además, hará preguntas al paciente sobre los síntomas, con el fin de determinar si puede tratarse efectivamente de una torsión testicular, o de cualquier otra afección.

También es posible que evalúe los reflejos de la persona afectada, ya sea pellizcando el interior del muslo del lado afectado, o frotándolo ligeramente, dado que esto normalmente suele hacer que el testículo se contraiga. Sin embargo, cuando existe torsión testicular, este reflejo no suele ocurrir.

Algunos exámenes médicos pueden ayudar a la hora de confirmar el diagnóstico. Es el caso de los exámenes de orina y de sangre, con el fin de verificar si existe o no infección, un ultrasonido escrotal para valorar el flujo sanguíneo, y una exploración médica nuclear de los testículos, útiles para detectar áreas de flujo sanguíneo reducido después de inyectar pequeñas cantidades de material radiactivo en el torrente sanguíneo.

Respecto al tratamiento, por lo general se requiere la realización de una cirugía de emergencia. Por tanto, cuando se trata dentro de las 4 a 6 horas, el testículo se puede salvar. Pero esperar un período mayor de tiempo puede causar daños permanentes, e incluso afectar negativamente a la fertilidad

De esta forma, cuanto antes se aplique el tratamiento, y se desenrolle el testículo, mayores serán las posibilidades de éxito.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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