Videojuegos

Un estudio relaciona los videojuegos con comportamientos poco saludables

Según una investigación de la Universidad de New Hampshire, los hombres universitarios que juegan a videojuegos tienden a practicar menos ejercicio y a llevar hábitos alimenticios pocos saludables en comparación con aquellos que no juegan.

amigos jugando a videojuegos
Fuente: Depositphoto

La cultura del videojuego es uno de los puntos referenciales de la sociedad contemporánea. Los juegos electrónicos han calado de lleno en niños, adolescentes y jóvenes que encuentran en ellos no solo entretenimiento y diversión, sino también un agente socializador.

Porque todas esas veces que escuchamos a nuestros hijos hablar con sus amigos en un lenguaje incomprensible para nosotros, a caballo entre la diversión y la provocación, muy probablemente esté relacionado con el Uncharted, el Fornite, o el League of Legends, algunos de los videojuegos más populares entre los adolescentes.

Más jugadores que nunca

Según el informe de 2019 de la agencia de transformación digital WINK TTD, el 70% de las personas comprendidas entre los 14 y los 55 años juega a videojuegos y, de ese total de jugadores, un 43% son mujeres. Ambos son datos que se han incrementado con respecto a los resultados de años anteriores. Además, el estudio notifica un mayor empleo del uso del móvil traducido en un aumento en 2,6 horas a la semana del tiempo medio dedicado a jugar.

Estos números indican el crecimiento de la industria del videojuego ligado al entretenimiento, lo que le sitúa en el punto de mira de diversas investigaciones. La última de ellas, un estudio de la Universidad de New Hampshire (Estados Unidos), que relaciona a los jugadores habituales de videojuegos con hábitos poco saludables.

No es la primera pesquisa que demuestra que los niños que juegan a videojuegos tienen más probabilidades de comer mal y tener sobrepeso: de hecho, diferentes investigaciones llevadas a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo confirman.

Por esto, este estudio se ha querido centrar en examinar la asociación en estudiantes universitarios. De esta manera, poder ayudar a los colegios y universidades a educar de manera más efectiva a los estudiantes en términos de dieta y ejercicio.

"Es importante comprender que los videojuegos son un factor de riesgo para los malos hábitos de estilo de vida que pueden contribuir a la mala salud" advierte Dustin Moore, graduado de la Universidad de New Hampshire. Añade la tendencia a mantener en la edad adulta los hábitos desarrollados en la niñez y la adolescencia, por lo que asegura, solo hay que alentar a los usuarios de videojuegos a comer más sano y practicar más deporte para "vivir más saludablemente sin renunciar por completo a los videojuegos".

Moore presenta esta investigación como parte de Nutrition 2020 Live Online, una conferencia virtual organizada por la American Society for Nutrition (ASN) con ayuda de Jesse Stabile Morrell, el líder de la investigación. utilizó una muestra de más de 1.000 estudiantes universitarios varones de 18 a 24 años en la Universidad de New Hampshire para evaluar su salud y nutrición a través de varias encuestas.

Los estudiantes informaron del tiempo diario dedicado a los videojuegos en una encuesta en línea y proporcionaron información sobre la dieta al registrar la comida que comieron durante dos días de la semana y un día de fin de semana no consecutivo. La actividad física se basó en los pasos promedios que se toman por día según el seguimiento con un podómetro.

La encuesta reveló que poco más del 40% de los hombres universitarios juegan videojuegos al menos cinco horas por semana. Relacionado con esto, encontraron que aquellos que jugaban, consumían más grasas saturadas y sodio que los no que no lo hacían: un dato que sugiere hábitos menos saludables en los primeros que en los segundos. Además, los jugadores también consumieron menos frutas y verduras y realizaron menos actividad física.

Según los investigadores, el peso de los jugadores no sufrió ninguna variación; eso sí, observaron que los malos hábitos de estilo de vida observados podrían contribuir al aumento de peso excesivo y a la aparición de enfermedades crónicas en un futuro.

Moore avisa de que la industria del videojuego continúa creciendo a un ritmo rápido y hay más personas jugando que nunca. Por ello, si los resultados del estudio se pueden extrapolar a la población en general, "los aumentos en el uso de videojuegos podrían traducirse en aumentos en el sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas de la población en general".

Lo que está claro es que un alto porcentaje de la población invierte gran parte de su tiempo en el mundo del juego virtual y para que esto no ponga en riesgo su salud, tanto en términos de adicción a las pantallas como de mala alimentación, hay que educar desde pequeños en una relación sana con las máquinas y los videojuegos.

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