Adicción al móvil

Vamping en niños y adolescentes: qué es y cómo les afecta

¿Tus hijos se quedan hasta las tantas de la noche pegados al móvil? Debes saber que es un fenómeno que cada se produce más, especialmente en adolescentes, pero también en niños, y que genera consecuencias bastante negativas en su salud. Mira aquí los efectos que puede tener en ellos en el llamado ‘vamping’.

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Fuente: iStock

Puede ser que el nombre no lo conozcas, pero es bastante probable que esta práctica te sea conocida, ya no solo porque tus hijos caigan en ella, sino porque a veces, los propios adultos también nos vemos envueltos en este mal hábito. Nos referimos a ese momento en el que nos quedamos pegados a las pantallas de los móviles o los ordenadores (en algunos casos durante horas) justo antes de ir a dormir por la noche. A esto se le llama vamping y tiene diversos efectos negativos tanto a nivel físico, como psicológico.

El vamping provoca que las personas se queden hasta altas horas de la madrugada utilizando dispositivos electrónicos, lo que lleva de la mano la reducción de sus horas de descanso. Por tanto, el aumento del riesgo de padecer insomnio y otros trastornos que tienen que ver con la falta de sueño.

Se trata de una práctica en auge en la que los adolescentes son los más proclives a caer en ella, pero de la que los niños más pequeños tampoco se quedan atrás porque cada vez se tiene esta clase de aparatos electrónicos a edades más tempranas. El concepto surge de la unión de dos términos: vampire (vampiro en inglés, que hace referencia a ese personaje que se queda despierto por la noche) y texting (la acción de enviar textos mediante tales dispositivos).

Por lo general, las razones por las que tu hijo trasnocha no tienen por qué ser únicas, sino más bien una mezcla de varios factores, tales como: la falta de tiempo libre o de ocio, el sentimiento de querer formar parte de un grupo, socializar y conocer gente o, incluso, el desarrollo de actividades tan negativas como la pornografía o el acoso a otras personas vía online.

¿Qué efectos tiene esta práctica?

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Fuente: iStock

Los efectos que produce afectan a nuestra salud, estos son los principales:

  • Trastornos de sueño. El cuerpo humano está preparado para diferenciar las horas del día, de las de la noche, y estas últimas, por lo general, se utilizan para descansar. En el horario nocturno, más o menos dos horas antes de ir a dormir, nuestro cerebro empieza a segregar melatonina, la hormona que regula el ciclo de sueño. Claro que, si las retinas de los ojos continúan expuestas a la luz de un dispositivo, la segregación se detiene y esto hace que nos cueste menos estar despiertos. Este signo podría llevar a que la persona, en este caso el niño o el adolescente, padezca insomnio a medio y largo plazo.
  • Problemas de depresión y de ansiedad. Según algunos estudios, llevar a cabo esta práctica de manera frecuente podría acaba generando ansiedad e incluso depresión.
  • Subida de peso. Cuando la segregación de melatonina se ve alterada, a su vez también puede influir en los hábitos alimentarios de la persona. Esto es porque lo que sí que aumenta es la fabricación de neuropéptidos, los que potencian las ganas de querer alimentos más dulces y grasos. Lógicamente, el efecto inmediato es el incremento del peso. De hecho, la falta de sueño también lleva a la fatiga y por tanto la quema de calorías es menor.
  • Cambios de humor. No dormir las horas necesarias puede llevar a alteraciones en el humor, a estrés y en algunos casos también a comportamientos agresivos.
  • Otras consecuencias directas son el cansancio, la falta de concentración, fatiga visual, alteración del metabolismo y unas defensas más bajas.

Recomendaciones para evitar el 'vamping'

Si detectas que tu hijo podría estar siendo víctima de esta tendencia, toma nota de los siguientes consejos:

  • Pon un límite al uso de la tecnología que tengan tu niño.
  • Aconséjale que no se acueste con el móvil al lado. Por ejemplo, que lo guarde en un cajón o que lo deje en otra habitación.
  • Da ejemplo y no caigas en esta mala costumbre.
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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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