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Recetas para que los peques le cojan gusto a la calabaza

Ahora que viene Halloween es el momento perfecto para enseñar a los peques que las calabazas sirven para mucho más que vaciarlas y convertirlas en decoración para la noche más terrorífica del año.

La calabaza es una de las joyas gastronómicas del otoño, y aunque hay variedades como la tipo cacahuete que están todo el año en la frutería, es en estas semanas cuando se pueden disfrutar de muchas más variedades, así que no hay mejor época para prepararla en recetas ricas que sirvan para que los peques le cojan el gusto.
Además, este es un alimento que combina de maravilla con otros sabores del otoño, y aunque está rica en ensaladas templadas, luce especialmente en platos calientes, por lo que apetece y mucho disfrutar de ella cuando llega el frío.
Lo importante para que no les genere rechazo a los niños es que la prueben cuanto antes. Y si esto ya no es posible porque son más mayores y no la han comido mucho antes, nunca es tarde para que amplíen su dieta a nuevos alimentos saludablescomo este. 
Lo único que tienes que hacer para que les entre por los ojos y el gusto es cocinarla en recetas que sean tan ricas que cuando las prueben les cambie la cara al instante y pasen del típico gesto de asco y rechazo a otro de sorpresa y satisfacción, y digan eso de “mami, papá, esto sí que me gusta”.

Crema de calabaza con manzana

Si buscas recetas de crema de calabaza, un clásico del otoño, en la gran mayoría la encontrarás junto a ingredientes como la patata. Están muy buenas, pero si quieres darle una vuelta, sustituye la pata por una manzana, añade una cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal y a cocinar. Para paladares maduros, un toque especiado ayuda, pero con los peques puede ser demasiado arriesgado. Cada cual sabe lo que gusta en casa.

Carne en salsa de calabaza

Prepara una salsa rica de calabaza para acompañar vuestra carne favorita. Es un recurso muy versátil, rico y sencillo. Hay muchas versiones, pero si no quieres complicarte la vida, utiliza el robot de cocina para hacerla con ingredientes como medio kilo de calabaza, la quinta parte en puerros, un par de dientes de ajo, leche, nata y especias al gusto como el clavo. Una pizca de jengibre le va fenomenal, igual que en la crema, pero no es un sabor que guste mucho a los peques generalmente. Es una forma perfecta de vestir un plato de carne. 

Nuggets de calabaza

Este es un aperitivo sorprendente que encantará a los peques… y también a los adultos. Es sencillo de hacer y el formato nugget ya sabemos que entra muy bien por los ojos. Necesitarás calabaza, harina de trigo, pan rallado y especias picadas como el orégano, el perejil y la albahaca, todas ellas muy reconocibles para el paladar de los peques. La receta solo necesita que cuecas la calabaza previamente para que la pulpa quede blanda y puedas hacer el puré del relleno con harina cuando se enfríe.

Coca de calabaza

El dulzor natural de la calabaza se puede aprovechar muy bien para hacer recetas dulces que sean meriendas o desayunos especiales. Es el caso de las tortitas de calabaza, pero nuestra favorita es la coca de calabaza, un bollo de la abuela pero hecho a partir de este ingrediente que queda delicioso. En Valencia lo bordan, pero la receta ya no es un secreto. En internet tienes múltiples versiones, ¡la vais a devorar!

Muffins de calabaza y chocolate

La calabaza asada se utiliza mucho más de lo que crees en repostería. Si nunca le has dado una oportunidad, puedes probar con la coca tradicional de la que te hemos hablado o animarte a hacer unos muffins con harina, levadura, una pica de bicarbonato, azúcar, huevos, aceite de oliva, canela, nuez moscada y unos chips de chocolate que serán los acompañantes perfectos. A tus hijos les encantará.
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