Ser Padres

Trastornos de alimentación

Estrategias para prevenir trastornos alimentarios en adolescentes

Tanto por exceso como por defecto de aporte de energía nuestra relación con nuestra nutrición no es todo lo sana que debiera ser.

Estrategias para prevenir trastornos alimentarios en adolescentes (Carmen de la Torre)
Es frecuente que a la hora de hablar de trastornos alimentarios en adolescentes, los padres crean que únicamente son calificados como tales la anorexia o la bulimia.
Nada más lejos de la realidad. La obesidad, el fenómeno del "atracón", la comida fuera de las horas adecuadas, ayunos, etc. No sólo son también trastornos alimentarios, es que además pueden generar problemas igual de graves y conductas difíciles de modificar. Éstos casos han aumentado exponencialmente en la última década.
La clave para evitar los trastornos alimentarios son los hábitos. Es importante inculcar una rutina saludable a los adolescentes. A esta edad es bastante frecuente que el joven se quede después del término de sus clases charlando con amigos, que se vaya a estudiar a la biblioteca, que vaya después del estudio a practicar algún deporte, a algún bar a tomar algo...
Todo esto no es malo en sí mismo. El problema es que se ha detectado que muchos adolescentes prácticamente pasan "a dejar la mochila en casa" para después marcharse a lo que tengan planeado. En algunos casos cogiendo lo primero que hay en la nevera, en otros cogiendo algo de dinero e incluso saltándose directamente la comida. Esto provoca que el adolescente no se esté alimentando correctamente a la hora de comer. Dejando su comida "de cuchara" en detrimento de un producto de bollería, ultracongelado que se prepara en el microondas, etc.
Estrategias para prevenir trastornos alimentarios en adolescentes

¿Qué podemos hacer a la hora de prevenir y evitar los trastornos alimenticios en adolescentes?Istock

La prueba más palpable es que observéis la zona de platos preparados de un supermercado a la hora de la salida de los centros de educación secundaria. Veréis a muchos chavales con una pizza o similar bajo el brazo. No todos los productos preparados son contrarios a una buena alimentación. Pero se debe abandonar esta conducta pues está íntimamente relacionada con los trastornos de la obesidad y del "atracón".

La clave para evitar los transtornos alimentarios son los hábitos

Respecto la obesidad, tomar alimentos ultraprocesados y ricos en conservantes prácticamente cada día conllevará un aumento garantizado de peso. Por otro lado, un adolescente que coma poco y mal, llegará "rendido" físicamente después de su jornada de estudio y de actividades; asaltando la nevera a última hora de la tarde y dándose un "atracón" con el hambre generada durante todo el día.
Este tipo de conductas están aumentando a pasos agigantados. Y pueden derivar en otras. Por ejemplo es frecuente que una vez finalizado el "atracón", el adolescente se sienta culpable al observar todo lo que ha comido. Y que ese sentimiento de culpabilidad intente paliarlo provocando su propio vómito. Haciendo que el trastorno que empezó como un "atracón" acabe en un transtorno de bulimia.

Mejor de cocina que de "máquina"

Relacionado con los trastornos de "atracón" y obesidad juvenil está el hecho de que cada vez son más los adolescentes que a la hora del recreo escolar acuden a una máquina expendedora a saciar su apetito. Bien es cierto que los gobiernos de las comunidades autónomas están ultimando legislaciones para la retirada de las mismas. Pero de poco va a servir si existen cafeterías en los centros de estudio que venden los mismos productos o si los recintos deportivos cuentan con ellas sin prohibición ni limitación alguna.
Los casos de adolescentes que basan su desayuno o merienda en snacks, patatas fritas ultraprocesadas o chocolatinas no han hecho más que aumentar. Estando detrás de ellos en muchas ocasiones el actual ritmo de vida en padres y adolescentes, en el que es más fácil darle unas monedas al chaval que en pararse a hacer un bocadillo.
Respecto las bebidas, es cierto que el consumo de bebidas azucaradas ha disminuido, pero sin embargo ha habido un aumento exponencial de las ventas de bebidas energéticas. Siendo ya frecuente ver a adolescentes tomar bebidas con alto contenido en taurina y cafeína y lo que es peor, hacerlo varias veces al día. Esto no sólo está relacionado con problemas alimentarios, sino que puede afectar al sistema cardiovascular.

La imagen no lo es todo

Relacionado prácticamente con todos los trastornos alimentarios, pero especialmente la anorexia, está el hecho de que los adolescentes están siendo continuamente "bombardeados" por campañas publicitarias cada vez más agresivas y centradas en la imagen. Además dichas campañas están protagonizadas por la modelo o actriz de turno, de proporciones perfectas, piel deslumbrante y ni un gramo de grasa.
Por si fuera poco, en la adolescencia se conjugan miedos, complejos, aceptación por el grupo social, falta de personalidad y ahora además exposición en redes sociales, votaciones en las fotos...
No ha habido nunca tantos factores propicios que puedan desencadenar en un trastorno como la anorexia.
Es por ello tan importante que los padres enseñen que detrás de una campaña de marketing no hay más que la mera intención de vender a toda costa y para ello se presentan apariencias tan perfectas; pues el objetivo es incentivar en el consumidor la creencia de que determinado producto les hará alcanzar cierto estatus e imagen y proyectarla a los demás.
Trastornos alimenticios adolescentes

Los padres deben siempre estar vigilantes y atender la actitud y necesidades de sus hijos/asIstock

Os voy a dar un consejo al respecto. Haced una foto a vuestro hijo adolescente y mostrádsela. A continuación en vuestro ordenador darle una buena cantidad de filtros, luces, correciones de la piel, efectos adelgazantes, etc. Si no sois expertos en la materia podéis pedírselo a un amigo. Entonces, tras todo el proceso, mostrad el resultado a vuestro hijo. Os aseguro que no sólo alucinará con el resultado, sino que es probable que crea que el de la foto es otra persona. Pues sí éste es el resultado para una persona amateur, el adolescente podrá hacese una idea de la diferencia entre el original y el resultado final de una campaña de publicidad de varios millones de euros con cientos de personas y horas de trabajo.
Éste sencillo experimento se está aplicando en multitud de centros de tratamiento de trastornos alimentarios y ayuda a que el adolescente sea consciente de que no todo lo ajeno es perfecto ni él mismo tan imperfecto, reforzando su autoestima.

Su cuarto no es el comedor

Relacionado con la obesidad está el comportamiento cada vez más extendido de comer mientras se realizan determinadas tareas. Es frecuente que viendo una película o partido de fútbol se "pique algo" pero se está advirtiendo del cada vez mayor consumo de patatas fritas, bebidas o snacks durante horas de trabajo y estudio.
En ese sentido, es alarmante la cantidad de adolescentes que almuerzan y comen en sus habitaciones delante del ordenador. El chaval se "lleva algo para comer" y al ser su escritorio reducido y no querer hacer más de un viaje a la nevera; cogerá algo fácil de cocinar o que no necesite cocinado, una botella o lata de bebida y a volver a estar delante del ordenador. Tampoco ayuda el hecho de que muchos de los actuales ídolos de la juventud sean youtubers o influencers que pasan largas jornadas delante del ordenador bebiendo y comiendo delante de sus seguidores.
El mejor consejo es que se inculque la importancia de comer y cenar en familia y a ser posible sin tv de por medio. Así la hora de comer se convertirá en un momento para desconectar y tomar el tiempo necesario para cocinar, comer y hablar con la familia.
tracking