Ser Padres

Apuesta por una merienda sana y variada

Reponer fuerzas a media tarde de forma equilibrada no tiene porqué convertirse en algo monótono ni aburrido. Te proponemos varias opciones de merienda para que elijas.

Puedes variarlas, siempre y cuando estén presentes los lácteos, las galletas o el pan, la fruta y algo de embutido o frutos secos.
La merienda de los niños permite recargar energías y equilibrar las comidas fuertes del día.
Debería cubrir el diez por ciento de las necesidades nutricionales diarias.
No debe ser excesivamente abundante ni tardía, para que los niños lleguen con apetito a la cena.
Tampoco conviene quedarse cortos, porque propiciaremos el « picoteo» de bollos y chucherías. Esos alimentos suelen contener demasiadas grasas, azúcares y sal, y pocos nutrientes.
A lo largo de la semana, las meriendas deberían incluir lácteos (por ejemplo, 200 ml de leche, un yogur o 100 g de queso fresco), carbohidratos (20 g de pan, galletas o un cruasán), fruta y proteínas (bastará con 20 g de embutido o frutos secos, o bien 30 g de jamón cocido o pavo).
Para hacer esta comida más equilibrada, conviene planificarla en función de lo que coma el niño en el cole y de la cena (los centros informan del menú escolar con este fin).
Aquí tienes una propuesta saludable y apetecible de meriendas para toda la semana.

Asesora: Dra. Isabel Zamarrón, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Soy periodista y me ocupo de las páginas de salud y nutrición en la revista Ser Padres desde hace casi 26 años. Me gusta mi trabajo, lo hago con el mismo entusiasmo que el primer día, y me encanta leer, viajar, el arte y ver cine.

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