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Salud de la mujer

Miomas en el útero: qué son, por qué aparecen y cuándo se quitan

También conocidos como fibromas uterinos, los miomas son crecimientos anormales que se desarrollan en el útero de una mujer, pero que se caracterizan por ser no cancerosos (benignos).

Los miomas uterinos son crecimientos anomales que se desarrollan a partir de las capas musculares del útero, ya sea dentro o sobre el mismo. Son tumores no cancerosos, lo que significa que en realidad son crecimientos benignos del músculo liso, pudiendo variar en tamaño (por ejemplo, suelen oscilar entre el tamaño de una judía hasta llegar a ser tan grandes como una sandía).

También son médicamente conocidos bajo el nombre de fibromas o leiomiomas. Se calcula que afectan a entre un 25 y un 30 por ciento de las mujeres en especial a partir de los 35 años de edad, y a entre un 20 y un 80 por ciento a partir de los 50 años. 

Lo común es que se desarrollen habitualmente entre los 16 a 50 años de edad, no siendo tan comunes antes o después. De hecho, estos son considerados como los años reproductivos de la mujer, donde mayores son los niveles de estrógeno

Tipos de miomas uterinos

El tipo de mioma que desarrolle o tenga la mujer depende de su ubicación en el útero. Fundamentalmente existen 4 tipos de mioma o fibroma:

  • Mioma intramular. Es considerado como el tipo de fibroma más común. Cuando se desarrolla, significa que el mioma se encuentra incrustado en la pared muscular del útero.
  • Mioma submucoso. Es un tipo de fibroma que por lo general se encuentra en el músculo situado debajo del revestimiento interno de la pared. 
  • Mioma subseroso. Se tiende a extender más allá de la pared uterina, creciendo en el interior de la capa externa de tejido del útero circundante. Es decir, aparecen bajo la capa externa del útero. Pueden acabar convirtiéndose en miomas pediculados, los cuales crecen unidos por un tallo, y pueden llegar a ser bastante grandes.
  • Mioma cervical. Es un mioma que se arraiga en el cuello del útero, pudiendo bloquear particularmente las vías urinarias o prolapsar (protuir) la vagina.

¿Cuáles son sus causas? ¿Por qué se forman los miomas uterinos?

Por el momento no está del todo claro cuál es la causa directa del los miomas. Algunos expertos consideran que pueden estar especialmente relacionados con los niveles de estrógenos, lo que explicaría por qué tienden a desarrollarse durante la edad reproductiva de la mujer, precisamente cuando los niveles tanto de estrógeno como de progesterona son más elevados.

Además, es común observar cómo los miomas suelen hincharse cuando los niveles de estrógenos son más altos (en especial durante la gestación o embarazo). De hecho, el riesgo de desarrollo aumenta cuando la mujer se encuentra tomando alguna píldora anticonceptiva que contiene estrógeno. A pesar de ello, se ha demostrado que la maternidad reduce el riesgo de desarrollarlos.

Por otro lado, tanto durante como después de la menopausia es igualmente habitual que los miomas se reduzcan.

Pero también existen otros factores que pueden estar relacionados. Por ejemplo, se cree que los factores genéticos igualmente afectan a su desarrollo, por lo que tener un familiar cercano (por ejemplo, una madre o una abuela) con miomas aumenta la posibilidad de desarrollarlos.

Algunos hábitos también parecen influir, aunque no se sabe si directa o indirectamente. Es el caso del consumo de la carne roja y la cafeína, al igual que el consumo regular de alcohol. Estos hábitos pueden aumentar el riesgo, al igual que una ingesta mayor de frutas y verduras parecen reducirlo. Lo mismo ocurre con el sobrepeso y con la obesidad, que parecen aumentar el riesgo.

¿Cuándo se quitan?

El tratamiento médico únicamente se recomienda en aquellos casos en los que se experimentan síntomas como resultado del desarrollo y evolución de los miomas, como podría ser el caso de dolor (calambres abdominales, en la espalda baja y en las piernas), períodos muy abundantes y dolorosos (menorragia), estreñimiento, micción frecuente o molestias en la parte inferior del abdomen.

Si los miomas no afectan a la calidad de vida de la mujer, el tratamiento puede no ser necesario. No obstante, aún cuando no causen dolor, los fibromas sí pueden ocasionar períodos abundantes, por lo que siempre es el médico quien deba decidir, junto con la paciente, si se debe optar -o no- por recibir tratamiento.

En caso de que el tratamiento sea necesario, se pueden optar por medicamentos o por cirugía. Esta decisión dependerá directamente de la edad, la gravedad de los síntomas, la ubicación de los miomas o si existe algún plan futuro de maternidad.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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