La consulta preconcepcional

Prepárate para ser madre

Desde el momento en que decides tener un bebé, has de cuidarte casi como si ya lo estuvieras esperando. No es para menos: vas a crear una nueva vida.

antesembarazo_prepararse

La buena marcha de un embarazo depende en parte del estado de salud de los futuros padres, sus hábitos personales, su estilo de vida y las influencias ambientales.
Por ello, en los protocolos de la Sociedad Española de Ginecología (SEGO) se aconseja acudir al ginecólogo dos o tres meses antes de buscar el embarazo, para evaluar el riesgo que tiene la pareja de concebir un niño con anomalías o sufrir problemas durante la gestación y para mejorar la salud de la mujer antes de quedarse embarazada.



Sin embargo, según estudio de la Fundación para el Progreso de la Educación y la Salud (FPES) y Adamed Mujer, solo el 20 por ciento de las mujeres realizan una consulta preconcepcional para planificar el embararzo y más de un 60 por ciento por ciento no toma suplementos de ácido fólico antes del embarazo. “Esta vitamina ayuda a prevenir los defectos del tubo neural (espina bífida) en el feto, que empieza a cerrarse a los 18 días de la concepción, es decir dos días después de la primera falta, cuando la mujer aún no es consciente de que está embarazada. Por eso, hay que empezar a tomar ácido fólico desde que se planifica el embarazo”, explica el doctor Ernesto Fabre, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Lozano Blesa, de Zaragoza.


La consulta preconcepcional


La mayoría de las mujeres visitan al ginecólogo una vez que descubren el embarazo. “Esto es así porque más de la mitad de los embarazos no se planifican, pero también hay un porcentaje importante de mujeres que desconocen la existencia de la consulta preconcepcional”, explica el doctor Iñaki Lete, jefe de servicio de Ginecología del Hospital Santiago Apóstol de Vitoria.


Lo ideal es acudir al médico en compañía del futuro papá antes de empezar a buscar al bebé, para revisar con el especialista cualquier circunstancia que pueda influir en el embarazo.


El contenido de la consulta depende de las condiciones de cada mujer, aunque existen unas actuaciones comunes:

  • Historia clínica de la pareja: antecedentes familiares, antecedentes reproductivos (ciclo menstrual, embarazos previos, anticonceptivos…), enfermedades padecidas y hábitos de vida de los futuros padres, como consumo de tabaco y alcohol, actividad laboral, exposición a tóxicos ambientales, estrés, ejercicio, nutrición, dietas, etc.
  • Exploración física: el médico comprueba tensión arterial, pulso, peso y talla de la mujer, explora los órganos genitales, mediante un tacto vaginal y una ecografía, y examina las mamas.
  • Análisis: el chequeo se completa con una citología y una analítica para determinar si la futura madre está inmunizada contra la hepatitis B, la rubéola (se puede vacunar unos meses antes del embarazo) y la toxoplasmosis, y descartar la presencia del virus del sida o la hepatitis C.
  • Ácido fólico y yodo: se aconseja que la mujer tome un comprimido diario desde un mes antes de buscar el embarazo (dado que es imposible saber cuando va a producirse la concepción) y que siga tomándolo al menos durante el primer. No pasa nada por tomarlo mucho tiempo, si se tarda en conseguir el embarazo. Al contrario, su consumo ayuda a prevenir enfermedades. También se aconseja tomar suplemento de yodo, (para prevenir las enfermedades tiroideas en el bebé, desde que la pareja abandona el método anticonceptivo.

Hábitos saludables

Desde que inicia la búsqueda del embarazo, es aconsejable abandonar los hábitos que puedan resultar dañinos (tabaco, alcohol...), no comer carne cruda o poco cocinada y quesos de origen desconocido, reducir el consumo de azúcar, sal y fritos, café y té, evitar las radiaciones (radiografías, láser..), huir del estrés (enemigo de la fertilidad), y no automedicarse en ningún caso.

Los hombres también deben cuidar su alimentación (la obesidad reduce la fertilidad) y limitar el consumo de alcohol, que debilita el semen y ocasiona problemas de erección. Algunos estudios sugieren que con solo modificar la dieta e introducir productos más naturales se podría mejorar la calidad y la movilidad de los espermatozoides hasta un 50%.


Consejo genético

En ocasiones, es necesario realizar un estudio genético de las dos familias para valorar el riesgo de que el futuro bebé sufra algún problema hereditario.


Se recomienda acudir a un genetista si la madre es mayor, existen antecedentes familiares de enfermedades genéticas o historia familiar de deficiencia mental, se ha tenido un hijo con alguna malformación o abortos de repetición, se ha estado expuesto a sustancias tóxicas y cuando la pareja guarda algún tipo de parentesco o sufre problemas de infertilidad.


Con el estudio genético se explican a los padres las causas, las complicaciones médicas, el tipo de tratamiento, si existe, y la posibilidad de evitar el problema.


Cuidado con las vitaminas

Es necesario consultar al médico antes de tomar cualquier suplemento vitamínico. El mal uso o un abuso de ciertos nutrientes podría afectar negativamente a la salud de la madre y al desarrollo del bebé. Por ejemplo, un aporte excesivo de vitamina A puede provocar abortos y el abuso del calcio y otros minerales que también se eliminan por la orina, problemas renales, como cólicos nefríticos.

Etiquetas: aborto, bebé, concepción, ecografía, embarazo

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS