Todo lo que necesitas saber

¿Qué es la anexectomia y cuándo se realiza?

La extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio es la cirugía que recibe este nombre técnico, que puede ser unilateral si solo se extraen las de un lado, o bilateral en el caso de que no quede más remedio que retirar todo.

Hay términos médicos que asustan un poco al leerlos y luego no tienen nada de graves, pero también hay casos en los que la intuición, o el prejuicio, no falla. Es el caso de la anexectomía, nombre que recibe la cirugía mediante la cual se retiran los ovarios y las trompas de Falopio. La extirpación del útero, algo que en ocasiones se debe hacer al mismo tiempo, se denomina histerectomía. 

Qué implica

Se trata de una operación quirúrgica grave e invasiva, ya que estamos hablando de la extirpación de una parte importante del aparato reproductor femenino. Puede ser bilateral o unilateral dependiendo de si se retira todo o solo una parte, y aunque es de corta duración, requiere de anestesia general. 

La anexectomía bilateral supone de forma inevitable la pérdida total de la fertilidad de la paciente -salvo que haya conservado previamente tejido ovárico o folículos ováricos-, de ahí que intente evitar llegar a este punto de no retorno si los especialistas médicos tienen alguna alternativa menos agresiva que permita reparar el problema de salud que haya provocado esta situación clínica. Desgraciadamente, no siempre es posible, ya que son numerosas las ocasiones en las que esta operación está vinculada a enfermedades graves como el cáncer, los miomas uterinos o la endometriosis - el endometrio, tejido que reviste la pared interior del útero, crece donde no debería-. 

En qué consiste

Una buena noticia dentro de un contexto que no es lo es, es que aquellas pacientes que deban someterse a una anexectomía serán operadas por laparoscopia gracias a los avances tecnológicos recientes. “Se realizan cuatro incisiones de unos dos centímetros de largo, procurando que queden lo más ocultas posibles, una de ellas suele ser encima del ombligo; a través de ellas se meterá en primer lugar el laparoscopio, que es la cámara que nos permite visualizar el interior del abdomen”, explican desde Savia, la app de salud de Mapfre, sobre la cirugía, que es más sencilla y sobre todo menos invasiva que lo que fue en el pasado gracias a esta técnica.

“Para esta correcta visualización se meterá un gas en la cavidad, este gas puede producir molestias abdominales posteriormente debido a la irritación que produce sobre la zona abdominal. Por las otras incisiones se meterán los instrumentos quirúrgicos necesarios como pinzas, tijeras o hilos de sutura”, añaden desde esta herramienta en la que médicos de distintas especialidades atienden a sus usuarios. 

Las alternativas a la laparoscopia que el médico podría escoger como mejores para realizar la intervención si lo considerara necesario son la vía vaginal y la vía abdominal, pero no es lo habitual hoy en día. En cualquiera de las técnicas disponibles, los efectos secundarios existen, pero prácticamente es así con todas las intervenciones quirúrgicas. Además de en lo estético, donde la laparoscopia ha limitado mucho las huellas de la cirugía gracias al mínimo tamaño de las incisiones, también son completamente normales las molestias abdominales -duran varios días- provocadas por el gas que se introduce en las dos horas aproximadamente que dura la intervención.

En cualquier caso, no es una operación que requiera una recuperación larga salvo complicaciones; de hecho, a las 24 horas se suele recibir el alta y a los 15 días ya hay casos en los que se puede recibir el alta para volver al trabajo, dependiendo eso sí tanto de la actividad laboral como de qué problema de salud haya provocado la anexectomía.

Continúa leyendo