Infertilidad femenina

Anovulación o ausencia de ovulación: causas y tratamiento

Aunque la menstruación puede ser una señal de que la mujer ha ovulado, no siempre es así. En algunas ocasiones, es posible que el ciclo menstrual no venga acompañado de la ovulación, lo que afecta directamente en las posibilidades de embarazo.

El ciclo menstrual es esencial para la reproducción, y también juega un papel esencial en la salud femenina. Consiste en un ciclo de cambios corporales controlados por las hormonas, que causan un sangrado regular, que ocurre mensualmente, y que proviene del útero (o matriz) y finalmente es expulsado a través de la vagina. Todo ello conduce al desarrollo y a la liberación de un óvulo del ovario, en una fase que es conocida con el nombre de ovulación, y al crecimiento del endometrio -revestimiento interno- del útero. ¿El objetivo? Optimizar la fecundación, y prepararlo para el embarazo.

Cuando se intenta concebir, es normal que la mujer preste una mayor atención a su siglo menstrual. Y es que para que el embarazo pueda producirse, primero es necesario que la ovulación se produzca. Así, cuando aparece la menstruación es común suponer que la ovulación se ha producido. Y que, efectivamente, se está ovulando con normalidad. Pero, en ocasiones, esto no siempre es así.

En un escenario óptimo, el sistema reproductivo de la mujer tenderá a ovular mensualmente, con cierta regularidad. pero en determinadas situaciones puede surgir lo que se conoce como anovulación, y que consiste básicamente en la falta o ausencia de la ovulación en un ciclo menstrual.

¿Qué es la anovulación o ausencia de ovulación?

La anovulación significa simplemente la falta o ausencia de la ovulación. Dado que la ovulación consiste básicamente en la liberación de un óvulo del ovario, algo que ocurre de forma natural con el fin de lograr el embarazo, cuando se produce la anovulación significa que en ese determinado ciclo, la ovulación simplemente no se ha producido.

Es decir, cuando se produce un ciclo anovulatorio, el cuerpo de la mujer simplemente ha omitido la ovulación. En otros casos, cuando la ovulación es irregular, pero sin embargo no está del todo ausente, es conocido bajo el nombre de oligo-ovulación.

En un ciclo menstrual normal, la liberación de un huevo estimula la producción de progesterona, una hormona fundamental que ayuda al cuerpo de la mujer a mantener períodos con regularidad. Sin embargo, durante un ciclo anovulatorio, un nivel disminuido o insuficiente de esta hormona puede ocasionar la aparición de un sangrado abundante, y es común confundir este sangrado con la existencia de un período o menstrual real (cuando en realidad no sería así).

¿Cuáles son las causas de este sangrado abundante? Es un tipo de sangrado que, en la mayoría de las ocasiones, es provocado por una acumulación de sangre en el revestimiento del útero, que también se conoce como endometrio. Por otro lado, una disminución de los estrógenos también puede influir en su aparición.

Tanto la anovulación como la oligo-ovulación consisten básicamente en dos tipos de disfunción ovulatoria, considerada como una causa común de infertilidad femenina, la cual ocurre en hasta el 40 por ciento de las mujeres con infertilidad.

Síntomas de la anovulación

Es común que las mujeres con anovulación experimenten períodos irregulares. Así, si los ciclos son más reducidos que 21 días, o más largos que 36 días, es posible que exista una disfunción ovulatoria. Lo mismo ocurre cuando los ciclos caen dentro del rango normal, de 21 a 36 días, pero la duración de los ciclos tiende a variar ampliamente de un mes a otro.

Pongamos un ejemplo sencillo. Si, por ejemplo, en un mes el período es de 22 días, pero el siguiente es de 34, la existencia de muchas variaciones entre ciclos podrían alertar de un problema relacionado con la ovulación. 

¿Qué causa la anovulación?

Son varios los factores que pueden influir en la existencia de anovulación, o de la disfunción ovulatoria. La causa más común, por ejemplo, es el síndrome de ovario poliquístico, pero no es la única causa relacionada.

Se sabe que los ciclos anovulatorios suelen ser más comunes en aquellas niñas que han comenzado a menstrual recientemente, de manera que la anovulación es normal que ocurra a lo largo del año posterior al primer período (menarquia).

También son comunes a medida que la mujer se va acercando a la menopausia, como consecuencia de los cambios hormonales que se producen durante esta etapa, de manera que la anovulación puede ser ligeramente común en mujeres con edades comprendidas entre los 40 y los 50 años de edad.

Igualmente, otras causas potenciales de ausencia de ovulación incluyen:

  • Peso corporal demasiado bajo o demasiado alto (obesidad)
  • Practicar ejercicio físico extremo con regularidad
  • Determinados hábitos alimenticios
  • Niveles elevados de estrés
  • Insuficiencia ovárica prematura
  • Perimenopausia (o reservas ováricas disminuidas)
  • Hipertiroidismo (disfunción tirodea)

¿Cómo se trata?

El tratamiento médico depende directamente de cuál sea la causa que esté influyendo en la aparición de la anovulación. Así, algunos casos pueden ser tratados con la dieta, o con determinados cambios en el estilo de vida. Es lo que ocurre, por ejemplo, ante la presencia de un bajo o elevado peso, o disminuir la rutina de ejercicios en el caso de que el exceso de actividad física sea la causa principal.

No obstante, el tratamiento más común son los medicamentos para la fertilidad, los cuales están especialmente diseñados para combatir la causa de la infertilidad femenina, al madurar los folículos, aumentar el estrógeno y ayudar a los ovarios a que puedan ser capaces de liberar el óvulo. Es lo que ocurre, por ejemplo, ante la presencia de desequilibrios internos. 

Mientras que si la causa es el síndrome de ovarios poliquísticos, los medicamentos sensibilidades a la insulina parecen ayudar a que la mujer pueda ovular nuevamente (y que, además, lo haga con normalidad).

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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