Cuestión de hormonas

¿Cómo cambia la temperatura corporal de la mujer durante la ovulación?

Durante la ovulación, los cambios hormonales provocan un aumento de dicha temperatura, por lo que es un indicativo de cuándo tiene una mujer sus días más fértiles si se controla a largo plazo.

Temperatura (Foto: iStock)
Temperatura (Foto: iStock)

Todo el mundo que está intentando quedarse embarazada sabe a estas alturas de la película cómo funciona el ciclo menstrual de la mujer cuando este es regular y, en consecuencia, cuáles son sus días fértiles. Pero controlar los días desde el último período no es la única forma de saberlo. Uno de ellos, la temperatura basal, que es la temperatura corporal al despertarse cada mañana. 

La temperatura basal es la más baja que alcanza el organismo en reposo, de ahí que sea en concreto la que marca el cuerpo nada más ponerse en marcha cada mañana después del largo sueño nocturno. Pues bien, controlando los cambios que se producen en dicho registro durante la ovulación, se puede saber también cuáles son los días más propicios para conseguir el objetivo deseado del embarazo. 

Para poder controlar la temperatura basal con rigor hay que seguir una serie de pautas, y no basta con medirla de vez en cuando, hay que hacer todos los días del ciclo. De otro modo no se puede llevar un registro fiable y por lo tanto no sería efectivo detectar los días fértiles por este método. 

Además de apuntarla a diario, es fundamental saber que la temperatura basal oscila entre los 36,5ºC y los 36,7ºC., y que fruto de los cambios hormonales propios de la ovulación, se dispara entre 0,3ºC y 0,5 ºC en los dos o tres días posteriores a la ovulación. Este aumento se mantiene estable hasta el final del ciclo, cuando comienza el siguiente periodo menstrual.

El mejor control

Para que el control de la temperatura basal sirva como método de control del ciclo menstrual, al igual que ocurre con la regularidad de la menstruación, es necesario detectar que el ciclo sea regular, ya que de lo contrario sería también difícil establecer una relación clara entre aumento de la temperatura corporal y días de mayor fertilidad. 

Recuerda, por lo tanto, tomarte la temperatura cada mañana nada más despertarte y apunta el dato que recojas en dicha medición. Para ello, lo mejor es dejarte preparado a mano el termómetro en la mesilla. Ponlo visible y así será lo primero que veas al amanecer y no se te olvidará. Es básico porque no sería fiable tampoco el método si por mucho que te tomas la temperatura a diario lo haces en distintos momentos del día. 

Además, es recomendable que uses siempre el mismo termómetro y que te tomes la temperatura en la misma parte del cuerpo para que la comparativa sea lo más rigurosa posible. 

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