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Embarazo durante la lactancia

Cómo elegir el mejor método anticonceptivo durante la lactancia

Aunque la lactancia materna se considera como un método anticonceptivo natural, especialmente durante los primeros meses, no debe ser utilizado como una opción definitiva, ya que la ovulación ocurre antes de que llegue el primer período, y realmente no se sabe cuándo se producirá. Llegado el momento, es normal que surjan dudas relacionadas con qué opción escoger.

Tener un bebé se convierte en un maravilloso momento de descubrimiento para los nuevos padres. Y no solo supone aprenderlo todo acerca de la nueva personalidad del bebé, hasta descubrir cuáles son sus necesidades y deseos. También algunas mamás disfrutarán con el proceso de la lactancia materna durante este tiempo especial.

Sin embargo, en medio de toda esa emoción, lo más habitual es que el control de la natalidad no se convierta en un tema en el que posiblemente te encuentres pensando en esos momentos. No obstante, a menos que desees tener otro bebé pronto, y añadir un nuevo hermano a la familia, es fundamental no pasar por alto las necesidades de control de la natalidad después del parto.

¿Es posible el embarazo mientras se amamanta al bebé?

Posiblemente sepas que la lactancia materna tiende a considerarse como un método anticonceptivo. En cualquier caso, no se trata de un método cien por cien efectivo, dado que deben darse una serie de condiciones específicas, las cuales deben cumplirse de manera efectiva, para que verdaderamente sea eficaz.

En este aspecto, muchas mujeres creen que no volverán a ser fértiles hasta que tengan su primer período, después del parto. Pero el período no se convierte precisamente en un buen indicador de fertilidad (al menos, de forma precisa).

Hay que tener en cuenta que la ovulación ocurre antes de la llegada del período. Esto significa que, si se mantienen relaciones sexuales sin protección en el momento en el que se ovula, las posibilidades de quedar embarazada existen.

Por tanto, si no deseas darle un nuevo hermanito/a a tu pequeño, al menos no tan rápido, si estás amamantando y deseas un método anticonceptivo adicional, la realidad es que existen varias opciones que puedes elegir. Una vez que hayas familiarizado con ellas, lo aconsejable es hablar con tu médico para que te ayude a decidir cuál es la más adecuada.

Y es que, fundamentalmente, las diferentes opciones de control de la natalidad que se encuentran disponibles durante la lactancia materna, se dividen en métodos hormonales solo de progestágeno, métodos no hormonales, métodos permanentes y métodos naturales.

Los anticonceptivos de progestágeno

La progestina es el nombre genérico de la progesterona sintética. El cuerpo produce naturalmente progesterona durante el ciclo menstrual. Entre otros aspectos, tiene la capacidad de espesar el moco cervical para evitar que los espermatozoides para llegar al útero. Y aunque puede pasar a la leche materna, no causará una caída en la producción de leche ni dañará al bebé, por lo que los anticonceptivos de progestágeno son considerados como seguros.

De hecho, al contener únicamente progestina (en comparación con las píldoras anticonceptivas tradicionales, o combinadas, que contienen una mezcla de estrógeno y progestina), se considera más segura durante la lactancia materna.

Como ocurre con otros anticonceptivos que contengan progestina, es posible comenzar a tomarla entre 6 a 8 semanas después de haber dado a luz al bebé. Y, de acuerdo a las estadísticas, tiene entre un 87 y un 99.7 por ciento de efectividad.

Eso sí, para que la píldora sea tan efectiva, es imprescindible tomarla todos los días y a la misma hora. Algo fundamental para mantener constantes los niveles hormonales.

  • Por qué puede ser útil. A diferencia de la píldora combinada, es un método anticonceptivo hormonal considerado como seguro durante la lactancia materna, no solo por su elevada efectividad, sino porque no influye negativamente en la leche materna.

La píldora combinada

La conocida como píldora combinada consiste en una píldora anticonceptiva que se toma diariamente con el fin de prevenir el embarazo, la cual contiene una combinación de dos hormonas: estrógeno y progesterona (progestina), que impiden que los ovarios puedan liberar el óvulo, adelgazan el revestimiento uterino y espesan el moco cervical.

Si se toma correctamente este método anticonceptivo presenta una efectividad de hasta el 99 por ciento, aunque no se convierte en el método de elección para muchas mujeres durante la lactancia materna, ya que existe el riesgo de que el suministro de leche disminuya.

  • Por qué puede no ser adecuado. Aunque es su nivel de efectividad es muy elevado, puede afectar a la cantidad de leche materna, de ahí que no sea una opción tan recomendada por los médicos.

DIU

Los dispositivos intrauterinos (DIU) son uno de los métodos anticonceptivos más efectivos del mercado, dado que presentan una efectividad de más del 99 por ciento. Son considerados como una forma de anticoncepción reversible, de acción prolongada, y existen dos tipos diferentes: el DIU hormonal y el no hormonal.

El DIU hormonal contiene progestina. Dependiendo de la marca, puede proporcionar hasta 5 años de protección (de hecho, el período anticonceptivo suele oscilar entre los 3 a los 5 años de protección, como máximo).

En el caso del DIU no hormonal utiliza cobre para prevenir el embarazo, dado que tiene la capacidad de cambiar la manera en que los espermatozoides se mueven, no pudiendo alcanzar el óvulo, por lo que no se puede producir el embarazo. No obstante, no es una opción adecuada si se experimentan calambres fuertes, o se tiene un período abundante.

Aunque el DIU puede ser colocado inmediatamente después del parto, muchos médicos prefieren esperar a que la mamá se sane completamente, y a que se detenga el sangrado posparto. Así, lo aconsejable es esperar entre 2 a 6 semanas, aproximadamente.

Pueden surgir algunos efectos secundarios relacionados, como sangrado irregular o abundante, manchado entre períodos y calambres después de haber sido colocado. No obstante, estos síntomas generalmente tienden a disminuir dentro de los 6 meses posteriores a su inserción.

  • Por qué puede ser útil. El DIU hormonal, al contener progestina, actúa de forma similar a la píldora, con la diferencia de que, una vez colocado, puede proteger ininterrumpidamente durante un plazo de entre 3 a 5 años. El DIU de cobre, también conocido como DIU no hormonal, puede ser una opción para quienes no desean optar por el método con progestina; es similar en efectividad, aunque suele causar más efectos secundarios.

Implante

El implante anticonceptivo presenta una efectividad del 99 por ciento. Consiste en un pequeñísimo dispositivo, del tamaño de una cerilla, con forma de varilla, el cual se inserta debajo de la piel en la parte superior del brazo. Luego, una vez ha sido colocado, puede prevenir el embarazo durante un período de 4 años.

Este implante contiene progestina, y puede ser colocado inmediatamente después del parto. No obstante, no influye en las posibilidades de embarazo, de manera que si deseas volver a quedarte embarazada en un futuro (por ejemplo, durante el período de tiempo que duraría su efecto anticonceptivo), bastará con retirarlo.

Aunque no suelen surgir efectos secundarios, es posible que surja dolor en el brazo (que no desaparece), señales de infección (como escalofríos y fiebre) y sangrado vaginal inusualmente abundante.

  • Por qué puede ser útil. Es una opción sumamente sencilla en cuanto a uso (solo se requiere su implantación), y efectividad, pudiendo prevenir la concepción durante un período máximo de 4 años. Eso sí, su coste suele ser un poco más elevado.

Anticonceptivos no hormonales

Además de los diferentes métodos anticonceptivos que te hemos mencionado anteriormente, también existen otros comunes, y habitualmente utilizados, que pueden ser de utilidad en este sentido:

  • Condones masculinos. Están disponibles en una amplia diversidad de tipos, tamaños y materiales. Se utiliza con el fin de cubrir el pene antes, durante y después de la eyaculación, y si bien es cierto que algunos cuentan con lubricación, lo más aconsejable es añadir algún lubricante puesto que las mamás que amamantan suelen tener bajos los niveles de estrógenos, lo que puede acabar causando sequedad vaginal.
  • Condón femenino. Consisten en una bolsa fabricada con poliuretano, con una serie de anillos flexibles situados en cada extremo. El objetivo es el de recoger el semen, no permitiendo que los espermatozoides entren más allá. Sin embargo, requiere algo de práctica, por lo que puede pasar un tiempo hasta que te sientas cómoda y segura a la hora de usarlo.
  • Espermicida. Aunque puedes encontrar diferentes opciones en las farmacias, todos funcionan prácticamente de la misma manera: se insertan en la vagina antes de la relación íntima, y forman una barrera para bloquear el paso de los espermatozoides.
  • Diafragma. El diafragma consiste en un método anticonceptivo que cubre el cuello uterino durante las relaciones sexuales, con el fin de evitar el embarazo. Se trata de una pequeña copa de silicona, que se inserta en la vagina hasta dos horas antes de la relación. Tiene una efectividad de un 60 por ciento, y tal y como se recomienda, siempre debe utilizarse espermicida junto con el diafragma, para reducir al máximo las posibilidades de concepción.

¿Cuál elegir?

Dado que la píldora combinada no se convierte en una de las mejores opciones, si piensas utilizar algún tipo de método anticonceptivo hormonal, las píldoras que contienen únicamente progestina pueden ser útiles.

No obstante, antes de tomar la decisión, es necesario tomarse el tiempo informándose acerca de las distintas opciones existentes, y discutir tus preferencias con el médico, para que estés lista cuando llegue el momento.

Y es que, según la persona y el momento, es cierto que algunos métodos anticonceptivos pueden ser enormemente útiles, y otros, sin embargo, no tanto. De ahí que sea fundamental discutir con el especialista acerca de qué opciones sí pueden ser adecuadas en función de las circunstancias personales, y de las necesidades que puedan existir.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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