Fertilidad masculina

Cómo interpretar un seminograma

Conocido también bajo el nombre de espermiograma o espermograma, el análisis de semen es una prueba fundamental para valorar médicamente la fertilidad masculina. Por este motivo suele recomendarse su realización ante la imposibilidad de conseguir el embarazo.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que una de cada cuatro parejas presenta problemas de infertilidad, lo que es definido comúnmente como la incapacidad de quedar embarazada, o de mantener el embarazo, después de haber mantenido relaciones sexuales durante 12 meses sin ningún tipo de protección anticonceptiva.

Así, cuando la pareja acude a la consulta de fertilidad por no haber conseguido la concepción, es común que una de las pruebas que se realicen sea un análisis de semen, también conocido médicamente bajo los nombres de seminograma, espermograma o espermiograma.

¿Qué es un seminograma? ¿Para qué sirve?

Consiste básicamente en una prueba de fertilidad de especial importancia para las parejas infértiles, y se lleva a cabo principalmente antes de que se prescriba o recete cualquier otro tratamiento médico. Es una prueba conocida con diferentes nombres, desde espermiograma a seminograma, paando también por prueba de conteo de espermatozoides.

El semen es el líquido que contiene el esperma, el cual se libera durante la eyaculación. Es una prueba verdaderamente útil, puesto que mide tres factores principales, los cuales son considerados como esenciales de la salud del esperma: la cantidad, la forma de los espermatozoides y su movimiento (o motilidad).

¿Cómo se realiza la prueba?

Es común que el médico recomiende al paciente abstenerse de mantener relaciones sexuales durante al menos dos o tres días antes de la realización de la prueba, y no más de siete días.

También suele ser aconsejable tomar dos pruebas, cada una de ellas con un mes de diferencia, en especial si los primeros resultados obtenidos son anormales, o se encuentran en el límite de lo considerado como normal-anormal. Por tanto, dado que el conteo de esperma puede variar diariamente, realizar un promedio de las muestras puede ofrecer el resultado más concluyente.

Por otro lado, es necesario evitar las exposiciones altas al calor, al menos en los dos a tres meses anteriores a la prueba, puesto que esto puede afectar negativamente al conteo normal de los espermatozoides.

Sea como fuere, al momento de obtener la muestra de semen, ésta es recogida por autoestimulación, o masturbación, en un recipiente estéril, habitualmente en una habitación reservada únicamente para este fin. Aunque es cierto que es común sentirse incómodo con cualquier prueba médica, y en el caso del seminograma puede ser aún más complicado. Por tanto, es posible también obtener la muestra en casa.

¿Cuáles son los resultados normales del seminograma?

Una recolectada la muestra de semen, los resultados de la prueba pueden estar listos entre 24 horas a una semana, dependiendo del laboratorio. Así, cuando tengas el análisis de semen en las manos, es común que te encuentres con los siguientes resultados:

  • Volumen. El volumen de semen para que un resultado sea considerado como normal debe ser mayor de 2 mililitros. Aunque algunas pruebas de laboratorio consideran como normal valores de entre 1.5-6 ml.
  • Recuento total de espermatozoides. Consiste en el númtero total de espermatozoides que se encuentran en la muestra de semen. Debe estar entre 20 millones a más de 200 millones.
  • Concentración de espermatozoides. Consiste en la concentración de espermatozoides que se encuentra en un mililitro de semen. Se considera como normal al menos 15.000.000 de espermatozoides por milímetro.
  • Motilidad. La movilidad o motilidad consiste en el porcentaje de espermatozoides que semueven. Para que la fecundación ocurra, es necesario que los espermatozoides sean capaces de nadar por el tracto reproductivo femenino para encontrarse con el óvulo. Se considera normal que al menos el 40% de los espermatozoides estén en movimiento, y al menos el 32% debe nadar hacia adelante o en círculos grandes.
  • Morfología. Se refiere a la forma y tamaño de los espermatozoides. El técnico examina de cerca la muestra, verificando aproximadamente qué porcentaje presenta una forma normal. Para ello se evalúa la cabeza, la sección media y la cola, además de las medidas y proporciones. Se considera normal al menos un 4% con una forma normal. 
  • Licuefacción. Cuando el semen es eyaculado, es gelatinoso y espeso. Esto tiene un fin, y es que es necesario para ayudarlo a adherirse al cuello uterino. Luego, entre 15 a 30 minutos después, el semen se licúa para permitir que los espermatozoides puedan nadar mejor. Se considera normal que el semen se licúe dentro de los 20 a 30 minutos después de la eyaculación.
  • pH del semen. Mide cuán ácido o alcalino es el semen. El nivel de pH debe estar entre 7.2 y 7.8, para considerar un resultado normal. 

Si el primer análisis sale con algún parámetro anormal, es común que el médico recomiende la realización de una segunda prueba. Si, posteriormente, los resultados vuelven a ser igualmente anormales, podría ser necesario realizar pruebas adicionales, como: pruebas genéticas, pruebas hormonales, análisis de orina después de la eyaculación, pruebas de células inmunes antiespermáticas y toma de una muestra de tejido de sus testículos.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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