Salud de la mujer

Consejos para aliviar las molestias menstruales

De intensidad variable, sufrir molestias y dolores durante la menstruación (incluso poco antes de que ésta aparezca) es algo muy común. Por suerte, llevar a cabo algunos hábitos sencillos puede ser de gran ayuda a la hora de reducir las molestias menstruales más habituales.

Todas las mujeres han sufrido molestias y dolores en algún momento de la menstruación. En ocasiones se sienten apagados o agudos, y palpitantes o dolorosos. Son los temidos e incómodos calambres menstruales, que se caracterizan básicamente por ser dolores que se sitúan en la parte inferior del abdomen de la mujer, los cuales se producen cuando comienza su período menstrual (o incluso justo antes), y pueden continuar durante dos o tres días.

Los síntomas varían en gravedad, de manera que no son iguales o idénticos en cada período menstrual. Por ejemplo, unos meses pueden ser una molestia leve, y en otras ocasiones pueden convertirse en un dolor tan intenso que llega a interferir con las actividades normales propias del día a día.

En lo que se refiere a los cólicos menstruales, ¿sabías que determinadas circunstancias pueden hacer que una mujer tenga más probabilidades de experimentarlos?: cuando el primer período empezó a una edad temprana (por ejemplo, antes de los 11 años de edad), cuando se consume alcohol o se fuma, cuando se tiene sobrepeso u obesidad, o cuando nunca se ha estado embarazada.

Si sueles sufrir molestias cada vez que tienes la menstruación, existen algunos consejos útiles que pueden serte de gran ayuda.

Calor

Colocar una almohadilla térmica, una manta eléctrica o una bolsa de agua caliente contra el abdomen puede ayudar positivamente a la hora de calmar las molestias menstruales, al relajar los músculos y aliviar los calambres, gracias a que el calor consigue relajar el músculo uterino, aliviando el malestar.

Otra opción es sumergirte en un baño de agua tibia, lo que además te aportará otros beneficios interesantes, ya que no solo relajarás los músculos del abdomen, sino también la espalda y las piernas, y te ayudará a mantenerte más relajada, al actuar en todo el cuerpo.

También puedes colocar una almohadilla térmica en la parte inferior de la espalda, lo que te ayudará a deshacerte del dolor de espalda tan comúnmente asociado a la menstruación.

Haz ejercicio físico suave

Un estudio científico llevado a cabo en Taiwán encontró que practicar yoga dos veces por semana durante al menos 12 semanas ayudaba a reducir los calambres menstruales.

De hecho, algunos estudios han encontrado que la actividad física puede ayudar a aliviar el dolor de los cólicos menstruales. Eso sí, no se recomienda que el ejercicio sea extenuante (ya que podría no ser beneficioso si una persona tiene dolor), sino más bien suave: hacer un estiramiento suave, hacer yoga o salir a caminar.

Como probablemente sabrás, el ejercicio físico es capaz de liberar endorfinas, unas hormonas que nos ayudan a sentirnos mucho mejor, y que además actúan como analgésicos naturales.

Cambios dietéticos y algunos suplementos nutricionales

Hacer algunos cambios en la dieta puede ayudar a la hora de reducir los cólicos menstruales:

  • Seguir una dieta rica en ácidos grasos omega-3, frutas, verduras, hortalizas, nueces, cereales y proteínas magras.
  • Aumentar la ingesta de líquidos, como el agua o tés de hierbas ayudan a que el cuerpo permanezca debidamente hidratado. Esto es fundamental, ya que la deshidratación es considerada como una causa común de calambres musculares.
  • Reducir la cafeína y la sal. Por un lado, la cafeína puede aumentar la deshidratación, mientras que la sal puede ocasionar hinchazón y retención de líquidos, lo que solo conseguirá agravar el problema.

Por otro lado, varios estudios han indicado que determinadas vitaminas (como la vitamina E, B1 y B6) así como minerales como el magnesio parecen ayudar a reducir eficazmente los cólicos menstruales.

Determinadas terapias alternativas

Distintos estudios científicos han indagado acerca del uso de determinadas terapias alternativas y su capacidad o no a la hora de aliviar las molestias y el dolor menstrual.

Algunas investigaciones han demostrado que la acupuntura parece ser capaz de aliviar los cólicos menstruales, al reducir la inflamación, liberar endorfinas y ayudar a la mujer a relajarse. Consiste en una terapia en la que se insertan agujas en el cuerpo extremadamente finas a través de la piel, en puntos seleccionados estratégicamente.

Otras terapias como la acupresión, similar a la acupuntura pero consistente en la realización de presiones suaves sobre la piel (en lugar de agujas), puede ser también útil. No obstante, se sospecha que en realidad la acupresión podría ejercer más bien un efecto placebo, en lugar de ser efectivo.

Medicamentos de venta libre

Debemos recordar que la automedicación puede convertirse en un riesgo para la salud, aún cuando tengamos en nuestro botiquín medicamentos uso cotidiano y sobre todo sean de venta libre, lo que significa que no requieren de receta para su compra.

En el caso de los calambres y el dolor menstrual, especialmente cuando los remedios caseros no han ayudado, es posible optar por medicamentos de acción analgésica que sí sean útiles, como podría ser el caso del paracetamol o el ibuprofeno.

No obstante, aunque estos medicamentos pueden efectivamente aliviar la inflamación, los cólicos menstruales y el dolor, es aconsejable que en un primer momento haya sido bajo el debido consejo médico. Es importantísimo seguir las instrucciones de dosificación que encontrarás en el prospecto del fármaco, y consultar a su ginecólogo si tienes dudas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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