Antes del embarazo

El estrés en la concepción podría aumentar las probabilidades de tener una niña

Así lo demostrarían varios estudios en los que se ha demostrado que niveles elevados de estrés, en el momento de la fecundación, puede influir de forma decisiva en el sexo del bebé.

El estrés en la concepción podría aumentar las probabilidades de tener una niña
Foto: Istock

Cada vez es mayor el número de expertos que coinciden en señalar que el estrés en el momento de la concepción podría aumentar las probabilidades de tener una niña. Se trata, de hecho, de algo que ya han encontrado diferentes estudios, desde hace algunos años. Pero, ¿de qué forma puede medirse ese nivel de estrés?

Recientemente, los resultados de un estudio, tal y como te explicábamos hace unas pocas semanas, y publicado en el Journal of Development Origins of Health and Disease describen una forma única de identificar el estrés en las mujeres embarazadas: su cabello

Durante la investigación, consistente en un pequeño estudio que tomó muestras del cabello de 108 mujeres embarazadas a comienzos de su primer trimestre, con la finalidad de examinar los niveles de cortisol.

Dicho estudio encontró que los niveles de cortisol capilar materno eran dos veces más elevados (300 mg / dl, cuando lo común es 150 mg / dl), en las mujeres que se encontraban embarazadas. Lo que llevó a los científicos a considerar si las madres que tenían un estrés mayor en el momento de la concepción tenían, en realidad, más probabilidades de dar la bienvenida a una niña

¿Cómo puede afectar el estrés al sexo del bebé?

Es fundamental tener en consideración que existen otras medidas de estrés que también tienden a formar parte del panorama, sobre todo cuando se trata de medir sus niveles en mujeres embarazadas. Esto es debido a que, aunque un nivel de cortisol puede ser alto o bajo, esto no significa necesariamente que esté percibiendo un nivel de estrés distinto.

Por este motivo, durante la realización de esta investigación, los expertos evaluaron el estrés por diferentes escalas o cuestionarios distintos, con el objetivo de controlar otros factores que podrían producir sesgos en los resultados. 

Así, utilizando las preguntas respondidas en las tres evaluaciones, no se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos, en términos de situación laboral, edad, estado civil, nivel educativo, número de hijos, número de abortos previos, riesgo de embarazo, tipo de embarazo si el embarazo fue o no deseado.

Todo ello ofreció, a los investigadores, la posibilidad de concentrarse únicamente en la posible relación existente entre los niveles elevados de cortisol y el sexo del bebé. No en vano, una hipótesis mantenida durante bastante tiempo es que el estrés de los padres puede modificar la concentración de las hormonas sexuales a través de la activación del eje HPA, teniendo implicaciones en la asignación del sexo fetal.

Así, los hallazgos encontrados en el estudio publicado hace pocas semanas, son conscientes con los de otros estudios similares llevados a cabo anteriormente.

Niveles altos de estrés en el momento de la concepción
Foto: Istock

Por ejemplo, un estudio realizado poco después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, y publicado en 2010, encontró una disminución en el número de nacimientos de varones en los meses posteriores a dicho evento. Y el estudio indicó que “la proporción secundaria de sexos (es decir, las probabilidades de un nacimiento masculino) disminuye después de los desastres naturales, los eventos de contaminación y el colapso económico”.

Igualmente, otros estudios también han establecido vínculos bastante sólidos entre el estrés materno y la infertilidad. Y, según parece, las muestras de cabello pueden convertirse en un método verdaderamente valioso para medir los niveles de cortisol.

¿Por qué el cabello puede ser un buen indicador de estrés materno?

Los niveles de cortisol pueden medirse en la saliva y la sangre, además de en el cabello. Sin embargo, los niveles de cortisol en el cabello funcionan como una especie de instantánea en el tiempo, la cual puede verse afectada por varios factores distintos, incluyendo el propio embarazo en sí. 

La medición de los niveles de cortisol en muestras de cabello puede proporcionar al especialista una evaluación muchísimo más precisa del estrés crónico, el cual no se vería alterado por cuánto podría estar sufriendo la embarazada si tiene náuseas matutinas el día de la obtención de la muestra, o por la cantidad de sueño que tuvo la noche anterior.

En cualquier caso, es esencial que, si experimentamos sentimientos y síntomas que podrían indicar que estamos sufriendo niveles elevados de estrés, es fundamental hablar con el médico. Podría ser de muchísima ayuda a la hora de encontrar formas de reducirlo. Y, si estás embarazada, podría garantizar el mejor resultado tanto para la futura mamá como para la salud del propio bebé en sí.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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