Fertilidad masculina

¿El testículo no descendido puede afectar a la fertilidad?

Conocido médicamente con el nombre de criptorquidia, se ha demostrado que un testículo no descendido puede acabar afectando a la fertilidad del hombre, en especial cuando no se trata debidamente. Además, también puede estar relacionado con otros problemas.

Los testículos son los órganos sexuales masculinos, los cuales son responsables de la producción tanto de hormonas como de esperma. Durante la gestación, por lo general los testículos se forman en el abdomen, y luego, durante el desarrollo fetal, éstos descienden al escroto, algo que suele ocurrir en algún momento de los últimos dos meses. 

Sin embargo, en ocasiones esto no ocurre (ya sea de forma parcial o completa), de manera que uno o ambos testículos pueden permanecer en el abdomen aún después del nacimiento. Es lo que se conoce como testículo no descendido, cuya denominación médica exacta es criptorquidia.

Generalmente esta condición común tiende a resolverse por sí sola antes de los 9 meses de edad (esto es, dentro de los primeros meses de vida tras el nacimiento). Sin embargo, algunas veces esto no ocurre. Si es así, es posible que sea necesaria la práctica de una cirugía, puesto que un testículo no descendido no tratado debidamente puede afectar a la fertilidad del hombre en la etapa adulta.

¿Cuáles son las causas del testículo no descendido?

Por el momento se desconoce la causa exacta que origina que un testículo no descienda en el período en el que en realidad debería hacerlo. Sin embargo, algunos expertos han sugerido que, verdaderamente, podrían existir una combinación de diferentes factores, los cuales tienden a influir en este sentido.

Entre los factores relacionados destacan principalmente la genética, la salud de la madre y la presencia de determinados factores ambientales, en especial la exposición tanto a pesticidas como al humo del cigarro (en este sentido, no es necesario que la mamá fume durante el embarazo, basta con que lo haga alguien a su alrededor, y ella por tanto se convierta en una fumadora pasiva).

Por otro lado, un parto prematuro puede convertirse también en un factor de riesgo importante, especialmente si tenemos en cuenta que los testículos suelen descender normalmente alrededor del octavo y noveno mes; es decir, en algún momento de los dos últimos meses de desarrollo fetal. Por este motivo se calcula que cerca de un tercio de los bebés prematuros presentan esta afección.

Pero también existen otras causas relacionadas. Por ejemplo, la presencia de un exceso de tejido muscular o fibroso que no se estiran en la ingle pueden ocasionar que el testículo no descienda con normalidad. Si esta es la causa, un cirujano puede ayudar a resolver el problema, mediante la realización de un procedimiento conocido con el nombre de orquiopexia, el cual repara el testículo no descendido, y también evita que se retraiga.

¿Cuáles son los efectos del testículo no descendido? ¿Es verdad que puede afectar a la fertilidad?

Se ha demostrado que un testículo no descendido puede afectar la fertilidad del hombre, en particular cuando no es debidamente tratado, y la condición se mantiene con el tiempo.

Debemos tener en cuenta que los testículos son unos órganos sexuales que encontramos situados fuera del cuerpo del hombre. Y con razón, dado que la temperatura de los testículos debe ser inferior a la temperatura corporal, lo que ayuda a optimizar y mantener una adecuada producción de esperma.

Por este motivo, durante la gestación los testículos descienden a través de la cavidad, para “salir” del cuerpo hasta permanecer en el interior del escroto (el saco que los alberga cuando descienden completamente).

De esta forma, una temperatura más elevada en el interior del cuerpo puede afectar tanto al desarrollo de los testículos como a la producción de esperma. De hecho, se ha constatado que una elevación de la temperatura corporal de apenas 2 ºC afectará negativamente a la formación de esperma. Entre otros aspectos, el conteo de espermatozoides será menor, la cantidad de espermatozoides normales disminuirá, y finalmente la cantidad de esperma anormal aumentará.

De ahí que se considere que la calidad del semen suela ser naturalmente más baja durante los meses de verano, especialmente si se compara con los meses de invierno, cuando la temperatura tiende a ser menor. 

Por otro lado, también se sabe que los hombres con dos testículos no descendidos presenten más probabilidades de experimentar problemas relacionados con la fertilidad, en comparación con aquellos hombres que únicamente tengan un solo testículo no descendido.

Pero los efectos negativos de la criptorquidia no solo se traducen en problemas de fertilidad. Por ejemplo, los hombres con esta condición también poseen más probabilidades de desarrollar una hernia inguinal, o también se considera como un factor de riesgo para el cáncer testicular, incluso cuando se corrigen.

Por tanto, cuando en el momento del nacimiento se detecte que el bebé tiene algún testículo no descendido (o los dos), es común que el médico probablemente espere hasta los 6 meses de edad, dado que en muchas ocasiones el testículo no descendido suele presentarse y resolverse por sí solo durante los primeros meses de vida. Es posible que, en ese período, el médico lleve a cabo un examen físico, pudiendo recomendar la realización de otras pruebas.

Sin embargo, si al cumplir 1 año de edad el testículo no descendido aún no se ha resuelto por sí solo, es posible que el niño necesite cirugía. Por lo general, se trata de un procedimiento ambulatorio en el que el cirujano realizará una pequeña incisión en la ingle para permitir que el testículo descienda a una posición mucho más adecuada. Si todo sale bien, la recuperación suele tardar en torno a una semana aproximadamente.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo