Ovulación

¿Es normal sentir dolor de ovulación?

Algunas mujeres sienten calambres o molestias a mitad del ciclo menstrual (aproximadamente alrededor del día 14), justo en el momento en el que ovulan. ¿Es normal? Y si es así, ¿cuáles son las causas que pueden influir en su aparición?

Cuando tienes la intención de ser madre, y estás buscando el embarazo, es tremendamente habitual que tiendas a fijarte en muchos de los síntomas y señales de tu cuerpo, en particular a la hora de identificar el momento en el que, por ejemplo, podrías estar ovulando. 

De esta forma, es común que te percates de muchos de los cambios que se producen, así como de los signos que indicarían que te encuentras en el momento más fértil del ciclo menstrual. Pero, ¿y cuándo surge dolor durante la ovulación? ¿Es normal?

De acuerdo a las estadísticas, se calcula que hasta un 50 por ciento de las mujeres experimentarán algún tipo de dolor de ovulación al menos una vez en sus vidas, mientras que cerca de un 20 por ciento ya presentan calambres, dolor y otras molestias relacionadas en la ovulación, prácticamente todos los meses. En términos generales, esto se considera normal, y no tendría por qué indicar la existencia de algún problema.

Sin embargo, cuando surge un dolor intenso, no es tan normal. Un dolor pélvico prolongado, o intenso, podría ser un síntoma de la enfermedad inflamatoria pélvica, o endometriosis, por lo que si anteriormente no sufrías dolor, y desde hace algún tiempo te ocurre cada mes, lo más recomendable es acudir al ginecólogo/a para una valoración.

Dolor de ovulación ¿cuándo es normal?

La ovulación es considerada como una parte esencial de la reproducción, esencial para la fertilidad, y por tanto para conseguir el embarazo. Alrededor del día 14 del ciclo mensual, el ovario expulsa un óvulo maduro con el fin de que pueda ser fecundado, viajando a la trompa de Falopio adyacente.

El dolor de ovulación, conocido también médicamente bajo el término de mittelschmerz (“dolor medio”), puede ocurrir alrededor de unos días antes o unos días después de la ovulación. Esto significa que no necesariamente tiende a ocurrir en el momento exacto en el que el ovario libera el óvulo.

En la mayoría de las ocasiones el dolor suele ser leve, y no causa prácticamente molestias salvo algún ligero calambre, el cual puede durar unas pocas horas o incluso un par de días. Otras mujeres pueden experimentar un dolor agudo, que surge repentinamente, y que únicamente dura un momento.

Es posible notar un dolor unilateral (es decir, que únicamente ocurre en un lado del abdomen, habitualmente del ovario de donde se expulsó el óvulo). En la mayoría de las ocasiones, puede durar unos pocos minutos hasta unas horas, para finalmente desaparecer.

¿Cuáles son las causas del dolor de ovulación?

Aunque nadie está del todo seguro acerca de cuál es la causa principal que ocasiona la aparición del dolor de la ovulación, sí existen algunas teorías. 

La ovulación implica una inflamación del quiste folicular, y posteriormente su ruptura con el fin de liberar un óvulo después de que la hormona luteinizante (LH) haya aumentado en el cuerpo. Luego, la trompa de Falopio se contrae para ayudarlo a alcanzar el esperma, en espera de una posible fecundación.

Se sabe que tanto la sangre como otros líquidos pertenecientes al folículo roto pueden terminar entrando en la cavidad abdominal, o en la pelvis, durante este proceso, causando irritación y un dolor sordo.

Por este motivo, es común que el dolor sea más frecuente en un lado que en el otro. Aún cuando creas que los ovarios suelen “turnarse” para ovular, la realidad es muy diferente: es normal que un ovario tienda a ovular con mayor frecuencia que el otro.

¿Dolor de ovulación o calambres relacionados con la implantación?

Las mujeres que sienten calambres suelen experimentar un dolor real, por lo que es ciertamente complicado discernir acerca de si ese dolor realmente tiene relación con la ovulación o con la posible implantación de un embrión.

Aún cuando es posible sentir algunos calambres durante el momento de la inflamación (de hecho, así lo informan algunas mujeres), es necesario tener en cuenta que, en realidad, la implantación ocurre unos días o una semana después de la ovulación, por lo que no es lo mismo que el propio dolor de ovulación en sí.

Dado que en la mayoría de las ocasiones el dolor -o las molestias en sí- suelen desaparecer a las pocas horas, lo más común es esperar. No obstante, cuando el dolor es severo y/o ocurre en cualquier momento del mes lo más recomendable es acudir al médico.

Si surgen otros síntomas, como vómitos o diarrea severa, o tienes problemas para respirar, es fundamental contactar de inmediato con el médico, puesto que podrías confundir el dolor de ovulación con un problema abdominal más grave, como por ejemplo una apendicitis.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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