Lactancia materna y fertilidad

¿Es posible el embarazo durante la lactancia materna?

Se suele decir que la lactancia materna, sobre todo si es exclusiva, protege frente a un nuevo embarazo, de manera que serviría como método anticonceptivo natural. Pero no siempre ocurre así.

Si recientemente has tenido un bebé, y en particular eres mamá primeriza, es probable que tengas muchísimas dudas relacionadas con la vida como nueva mamá, desde cómo saber si el bebé está obteniendo la suficiente cantidad de leche materna cada vez que le das el pecho, hasta incluso si en algún momento volverá a ser posible de nuevo dormir una noche de forma completa.

Una de las dudas más comunes, especialmente relacionadas con la lactancia materna, es si es posible, o no, quedar embarazada mientras se está amamantando al bebé. Es bastante probable que hayas escuchado la idea de que la lactancia podría servir como método anticonceptivo, y aunque es cierto que no es del todo falso, en realidad hay mucho que decir al respecto.

La idea, por sí sola, tiene bastante sentido. Y es que podríamos pensar que el cuerpo debería establecer un mecanismo natural de protección frente a la llegada de un nuevo bebé mientras se está amamantando al primero. Pero esta lógica no es tan simple como parece.

Y es que, de acuerdo a los expertos, es en parte verdad… pero no tanto. El mismo acto de amamantar suprime la ovulación, debido fundamentalmente a la presencia de prolactina, una hormona que estimula la producción de leche materna. Esta hormona, además, inhibe la hormona foliculoestimulante (FSH), la cual activa los folículos ováricos con el fin de liberar óvulos.

Por tanto, si la existencia de un óvulo disponible para la fecundación, no es posible quedarse embarazada, algo que ocurre muy habitualmente cuando aún la mamá se está adaptando a la nueva maternidad. Así, durante la lactancia materna exclusiva, el cuerpo está en constante retroalimentación hormonal, de manera que ocurriría lo mismo que con las píldoras anticonceptivas: la protección natural funciona mejor cuando hay una corriente constante de hormonas capaces de prevenir la ovulación.

Y, como ocurre con las píldoras anticonceptivas, cuando se dejan de tomar o se omite alguna, es más probable el embarazo, y el cuerpo interpreta la lactancia intermitente de manera similar. No obstante, no existe una regla concreta acerca de la frecuencia con la que se debería amamantar al bebé para que esta protección natural se active.

Algunos expertos señalan que la mayoría de las mujeres que amamantan con frecuencia, y además de forma exclusiva, alrededor de cada cuatro horas durante el día cada seis horas por la noche, no ovulan y por tanto no se quedan embarazadas. Pero aún cuando se crea que esta protección puede durar durante 1 año, en realidad la mayoría de las mujeres comienzan a ovular nuevamente pasados más de 6 meses después del parto. Por tanto, si se ovula mucho antes de eso, y la mamá no se da cuenta, puede acabar conduciendo a un embarazo accidental.

Entonces, ¿puedes quedarte embarazada mientras estás amamantando?

La respuesta simple es sí. Aunque es cierto que la lactancia materna ofrece cierta protección frente a la ovulación, es posible ovular y quedarse embarazada antes de tener el primer período después del parto.

Dado que la ovulación ocurre antes de la menstruación, la ausencia de ésta no elimina la posibilidad de que la mamá pueda ovular en un momento dado. En este sentido, es más común que el período aparezca aproximadamente dos semanas después de la ovulación.

Por tanto, si esperas hasta la llegada del período para empezar a utilizar otras formas de control de la natalidad, en realidad puede ser demasiado tarde para evitar el embarazo, si efectivamente es lo que estás tratando de hacer.

En caso de un nuevo embarazo, ¿la lactancia materna puede interferir en él?

Por lo general, se considera seguro continuar amamantando una vez que se produce un nuevo embarazo. Sin embargo, algunas mujeres pueden experimentar la aparición de calambres debido a la liberación de pequeñas cantidades de oxitocina durante la lactancia (la misma hormona que causa las contracciones). Y la preocupación, aunque en casos raros, es si estas pequeñas contracciones pueden terminar ocasionando un parto prematuro.

Si bien esto es en realidad poco probable, es importante informar al médico si la embarazada comienza a experimentar contracciones regulares y/o cada vez más dolorosas, para descartar cualquier posible interferencia con la nueva gestación.

En cualquier caso, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es si, cuando se amamanta durante el embarazo, se están obteniendo la suficiente cantidad de calorías tanto para mantener al feto en crecimiento como al niño en desarrollo, todo al mismo tiempo.

Por todo ello, en especial si no se desea un nuevo embarazo, la clave está en utilizar algún método anticonceptivo que impida la concepción. En caso de dudas, lo más recomendable siempre es consultar al médico.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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