Infertilidad en la mujer

Fallo ovárico prematuro: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Conocido también como falla ovárica prematura, su diagnóstico puede provocar depresión y ansiedad, especialmente cuando surge antes de los 40 años de edad (en algunos casos puede ocurrir incluso mucho antes).

La mayoría de las mujeres suelen comenzar la menopausia entre los 45 a los 55 años de edad. En nuestro país, de hecho, la edad media de inicio de la menopausia se sitúa en los 50 años, mientras que en Estados Unidos se sitúa en los 51 años de edad.

Sin embargo, cuando se produce una falla ovárica prematura, significa que la menopausia se ha adelantado, lo que se traduce en que ésta ha comenzado antes de los 45 años de edad. Es lo que se conoce como menopausia precoz. Aunque si surge antes de los 40 años, médicamente se denomina menopausia temprana o simplemente insuficiencia ovárica prematura

La menopausia ocurre cuando los ovarios dejan de producir óvulos, lo que se traduce en que los niveles de estrógeno (la hormona que controla el ciclo reproductivo) se reduzca. Se diagnostica cuando una mujer no ha tenido un período durante más de 12 meses. Pero es común que algunos de los síntomas asociados, como por ejemplo podría ser el caso de los sofocos, empiecen mucho antes, durante un período que médicamente es denominado como perimenopausia.

Se estima que el fallo ovárico prematuro afecta a 1 de cada 100 mujeres menores de 40 años, y en 1 de cada 1.000 mujeres menores de 30 años.

¿Cuáles son las causas de la falla ovárica prematura?

Aunque en ocasiones no se puede determinar la causa exacta que ocasione la aparición de la falla ovárica prematura, sí existen una serie de causas conocidas.

Por ejemplo, cuando no exista una razón médica obvia para la falla ovárica prematura, es posible que se deba a la genética. Los expertos consideran que es muy probable que la edad de comienzo de la menopausia sea hereditaria. De esta forma, saber cuándo la madre tuvo la menopausia puede ofrecer ciertas pistas acerca de cuándo podría comenzar. Así, si se produjo una falla ovárica de forma prematura, es probable que ocurra lo mismo.

Sin embargo, como opinan los especialistas, los genes, en realidad, son solo una parte proporcional de las causas.

Algunos factores relacionados con el estilo de vida pueden influir muchísimo. Y fumar, de hecho, se convierte en una de las causas más evidentes, dado que el tabaco puede tener efectos antiestrogénicos que acaban contribuyendo a la aparición de una menopausia precoz.

Por otro lado, se sabe que el Índice de Masa Corporal (IMC) puede influir. El estrógeno tiende a almacenarse en el tejido adiposo, de manera que las mujeres muy delgadas presentan una menor reserva de estrógenos, las cuales pueden agotarse antes. Así, algunas investigaciones sugieren que la falta de ejercicio físico, la falta de exposición solar a lo largo de la vida, o el seguimiento de una dieta vegetariana pueden influir.

Algunas enfermedades autoinmunes pueden influir, de manera que el fallo ovárico prematuro puede ser un síntoma de un trastorno autoinmune, como ocurre con la artritis reumatoide o con la enfermedad de la tiroides. En este tipo de trastornos, el sistema inmunitario confunde una parte del cuerpo con un invasor, atacándolo. La inflamación asociada puede afectar a los ovarios.

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma del fallo ovárico prematuro es la desaparición de la ovulación, sobre todo cuando ésta ocurre antes de los 40 años de edad. Además, cuando surge, tiende a presentar los mismos síntomas de la menopausia.

Es decir, además de la desaparición de la ovulación, aparecen síntomas como sofocos, irritabilidad, alteraciones del sueño, sequedad vaginal, disminución de la líbido y una menor capacidad de concentración. Evidentemente, todo ello relacionado con la presencia de unos niveles más bajos de estrógenos.

Así, en una mujer joven (menor de 30-40 años), cuando aparece el fallo ovárico prematuro, la ausencia de la menstruación se convierte en uno de los síntomas más llamativos y evidentes.

¿Es posible el embarazo?

Cuando el fallo ovárico prematuro es espontáneo, y el cariotipo permanece normal, es posible que el ovario aún continúe activo, de manera que un embarazo con ovarios propios puede ser posible. Es lo que ocurre a entre un 5 y un 10 por ciento de las parejas con este problema.

No obstante, es viable recurrir a la técnica de fecundación in vitro con óvulos de donante. De hecho, independientemente de la edad, se estima que 6 de cada 10 mujeres que recurren a esta técnica consiguen quedarse embarazadas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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