Embarazo

Implantación tardía y aborto espontáneo

Algunas mujeres pueden llegar a presentar un periodo de implantación distinto al considerado como habitual. Es conocido como implantación tardía, y distintos estudios han encontrado que podría aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

La implantación es un proceso que ocurre después de que el óvulo fecundado desciende a lo largo de la trompa de Falopio y, finalmente, se hunde profundamente en el revestimiento del útero, donde permanecerá evolucionando y desarrollándose hasta el momento del parto.

Una vez que se produce la implantación del embrión, el cuerpo de la futura mamá comienza a liberar una serie hormonas que se encargan de preparar al organismo para el bebé, deteniendo el período menstrual, generando la placenta y todos los productos necesarios para el buen desarrollo de la gestación.

Además, estas hormonas son las principales “culpables” de muchos de los síntomas molestos relacionados con el embarazo, como podría ser el caso del cansancio, las náuseas o los calambres.

Tal y como ha podido demostrar algún que otro estudio científico, en los últimos años se está poniendo el foco en el momento de la implantación como causa de aborto espontáneo

Y es que una implantación tardía o muy temprana podría ocasionar que tanto el revestimiento del útero como los niveles hormonales no brinden un soporte óptimo para el buen desarrollo del embrión.

Eso sí, aunque en los últimos años la implantación tardía puede llegar a convertirse en un factor más de aborto espontáneo, no se trata de algo que pueda controlarse o prevenirse. Te explicamos por qué.

¿Qué es la implantación?

Cuando la mujer ovula, algo que ocurre a mitad del ciclo menstrual, del ovario se libera un óvulo. Generalmente, este huevo tiene 24 horas para poder ser fecundado por un espermatozoide antes de que deje de ser viable.

Cuando se produce la concepción, el óvulo es fecundado en la trompa de Falopio. Luego, viaje a lo largo de la trompa de Falopio, hasta llegar al útero. Una vez llega al útero, el óvulo se implanta en el endometrio, que consiste en el revestimiento del útero.

El lugar donde el embrión finalmente se adhiere en el interior del endometrio puede acabar rompiendo algunos vasos sanguíneos, que es lo que genera la aparición de un ligero sangrado entre 5 a 10 días después de la concepción. No obstante, esto no ocurre siempre.

¿Qué es la implantación tardía?

Implantación tardía
Foto: Istock

El período que comprende desde la concepción hasta la implantación, habitualmente, tiende a durar entre 6 a 10-12 días. De esta manera, lo más común es que la implantación se produzca durante ese período. Sin embargo, si ocurre después de los 10-12 días, se considera implantación tardía.

No produce ningún síntoma, a menos que se produzca el sangrado ligero que en ocasiones puede ocurrir como consecuencia de la implantación. 

En este caso, el sangrado es similar al sangrado que ocurre cuando la implantación sí se ha producido durante el período de tiempo normal, por lo que no es posible saber si la implantación se produjo a tiempo, o si se retrasó.

¿Existe relación entre la implantación tardía y el aumento del riesgo de aborto espontáneo?

Distintos estudios han encontrado que existiría un riesgo mayor de aborto espontáneo en aquellos embarazos donde la implantación ocurrió más de 8 a 10 días después de la ovulación.

Por ejemplo, un estudio publicado en el año 1999 encontró que la probabilidad de aborto espontáneo aumentaba de manera significativa con cada día de implantación tardía, después, eso sí, del noveno día.

De acuerdo a los estudiosos, la probabilidad de aborto espontáneo al noveno día fue del 13 por ciento, el día 10 fue del 26 por ciento y el día 11 la tasa alcanzó el 52 por ciento. Después de este día, la probabilidad aumentaba hasta el 82 por ciento.

No obstante, como manifiestan muchos especialistas, en realidad es poco probable que, por sí sola, la implantación tardía deba ser entendida como una causa directa de aborto espontáneo. Por ejemplo, cuando un embrión presenta anomalías cromosómicas el riesgo de aborto espontáneo es muchísimo mayor, al igual que podría hacer que el embrión se implante más tarde de lo común.

También existe otra teoría que señala la posible existencia de algún factor, presente en el revestimiento uterino, que podría acabar originando problemas durante la implantación, y con ello, un riesgo mayor de aborto espontáneo en los días o semanas siguientes.

En lo que se refiere a las causas que pueden influir en la implantación tardía, un estudio científico publicado en el año 2011 encontró que el tabaco debía considerarse como un factor de riesgo directo.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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