Técnicas de reproducción asistida

Inseminación artificial. ¿En qué consiste?

La inseminación artificial acorta la distancia que separa al óvulo del espermatozoide para facilitar el encuentro entre ambos. ¿En qué consiste?

Inseminación artificial

La inseminación artificial consiste en introducir semen en el útero a través de la vagina en el momento de la ovulación.

La inseminación artificial, paso a paso

El proceso comienza unas semanas antes con la administración de la hormona gonadotropina en inyección o en pastillas para que los ovarios produzcan óvulos en todos los folículos.

El proceso hacia la inseminación artificial comienza unas semanas antes con la estimulación ovárica. Esto es un tratamiento que provoca el aumento de óvulos en mujeres que se someten a esta técnica.

Consiste en administrarse una cantidad estimada de preparado hormonal desde el tercer día del ciclo (no será la misma dosis para una inseminación artificial para que para una fecundación in vitro, ya que en la segunda técnica se necesitan producir más óvulos para su posterior extracción). El ginecólogo controla la evolución de los folículos a través de ecografías periódicas y a veces mediante análisis de sangre. Cuando alcanzan un tamaño de alrededor de 18 mm se inyecta una hormona (la gonadotropina coriónica o la luteinizante) que provoca la ovulación, esto es la liberación de un óvulo fuera del ovario.

A las 24 horas ese óvulo está listo para ser fecundado: entonces se introduce el semen que se ha preparado previamente en el laboratorio (en algunos casos este paso se repite a las 48 de la inyección). Este procedimiento es sencillo y causa unas molestias leves parecidas a las que provoca la realización de una citología vaginal.

Posibles complicaciones de la inseminación artificial

La inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida que suele dar pocas complicaciones.

Una de las pocas que se puede dar es la hiperestimulación ovárica, es decir, que los ovarios produzcan demasiados óvulos en los folículos. Esto se puede controlar administrando la gonadotropina en pequeñas dosis. Los síntomas de la hiperestimulación ovárica pueden ser el dolor abdominal o el aumento de peso (debido a la retención de líquidos).

Otra de las "complicaciones" puede ser el embarazo múltiple. Para evitar que pase, cuando el ginecólogo observa que varios folículos miden más de 14 mm no hace la inseminación.

 

Diferencias entre inseminación artificial y FIV

Aunque ambas son técnicas de reproducción asistida que tienen como primer paso la estimulación ovárica, se diferencian en varios puntos.

La primera y más básica es que en la inseminación artificial se introduce el semen de la pareja en útero de la mujer, fecundado al óvulo que ya está dentro. Por su parte, la Fecundación in Vitro necesita extraer los óvulos para fecundarlos con el espermatozoide en el laboratorio e implantar el embrión directamente. Por tanto, en la primera la fecundación es “in vivo” (dentro de la mujer) y en la segunda “in vitro” (en el laboratorio).

En el primer caso, la estimulación ovárica deberá ser mínima para evitar el riesgo de embarazo múltiple mientras que en el caso de la  Fecundación in Vitro persigue obtener más cantidad de óvulos.

Además, la tasa de acierto es diferente. La Fecundación in Vitro tiene más posibilidades de éxito, ya que se fecunda en el exterior de la mujer y se puede hacer un seguimiento antes de implantarlo.

Cuando una pareja tiene problemas de fertilidad, normalmente intentan el embarazo mediante técnicas de inseminación artificial. Si después de varios ciclos no se consigue, pasan a la Fecundación in Vitro.