Fertilidad

Madres solteras: quiénes son y el porqué de su decisión

El 16% de los nacimientos anuales en España pertenece ya a mujeres que han optado por la maternidad en solitario.

La reproducción asistida se ha convertido en una aliada de las parejas que no pueden tener hijos, pero también de las mujeres que deciden tener un hijo y no tienen pareja, o sí la tienen, pero no es con ella con la que quieren formar una familia.

Son mujeres que, según explican desde Clínicas Eva, suelen contar con el respaldo emocional de su grupo social y familiar y a veces también con el de su pareja. “Son madres solteras que deciden tener un hijo con ayuda de la reproducción asistida. Piensan, como todas las madres, por ella y por su hijo, pero también por el padre”, matizan las mismas fuentes.

Fuentes que puntualizan que dichas mujeres suelen tener mentalidad abierta, ser independientes, y en caso de no tener una pareja estable no quieren esperar a un hombre para realizar su deseo de ser madre. Además, suelen tener entre 35 y 45 años y una estabilidad económica que les permite tomar cierto tipo de decisiones que requieren seguridad financiera.

Según explica la ginecóloga Fulvia Mancini de Clínicas Eva, estas mujeres tampoco suelen carecer del otro tipo de seguridad: la que tiene que ver con la entereza emocional y la autoconfianza. Y es que frente a lo que puede pensarse, estas mujeres “acuden a las consultas de infertilidad con ilusión y esperanza”.

La actitud positiva, explica la doctora Mancini, prevalece en la mayoría de los casos sobre la incertidumbre y el estrés que pueden producir los tratamientos de infertilidad: “Una pareja que llega a un tratamiento es porque no consigue embarazarse espontáneamente, por lo tanto, ya llega con mucho estrés y frustración. Una mujer que decide ser madre soltera es una mujer independiente que cuando llega al tratamiento, ya ha tomado la decisión y ya ha pasado por el proceso de incertidumbre”, matiza.

De hecho, si esas mujeres tienen alguna queja ésa es relativa a las facilidades que el Estado concede a las familias numerosas frente a las inexistentes para las monoparentales. Menos todavía en el caso de las madres solteras por reproducción asistida, cuyo tratamiento de fertilidad ha quedado a un paso de ser incluido en el sistema público de salud.

De momento, los tratamientos de fertilidad para estas mujeres se llevan a cabo en centros privados y según las técnicas de Inseminación Artificial o Fecundación In Vitro. La elección de una u otra, explica la directora médica de EVA dependerá de la edad, de su reserva ovárica, de si tiene las trompas permeables o no (que permitan o no la unión del óvulo y el espermatozoide).

La Fecundación In Vitro consiste en fecundar en el laboratorio los óvulos de la mujer, previamente extraídos, con los espermatozoides de su pareja, en este caso con los de un donante de semen. Si la mujer tiene problemas de fertilidad, también puede recurrir a óvulos de donante. En la Inseminación Artificial, por otro lado, la fecundación se realiza directamente en el útero femenino.

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