Menstruación

Molestias menstruales: ¿por qué se producen los cólicos?

Más del 90 por ciento de las mujeres tienen cólicos menstruales y calambres al comienzo de su menstruación, lo que significa que suelen padecerlos prácticamente cada mes. Aunque en la mayoría son leves, cuando éstos son severos pueden indicar la presencia de un problema.

La menstruación consiste en el sangrado vaginal normal, que ocurre todos los meses como parte del ciclo menstrual de la mujer. La mayor parte de las menstruaciones tienden a durar entre tres a cinco días aproximadamente, aunque la duración media del ciclo menstrual es de 20 a 31 días.

Y además del sangrado, suele ser común sentir molestias, dolores o calambres (que pueden ser abdominales o pélvicos), dolor que se sitúa en la espalda baja y también cólicos, además de otros síntomas habituales.

Cada mes, tu cuerpo se prepara para poder concebir un bebé. Así, en el momento de la ovulación, un aumento de la hormona luteinizante hace que el ovario se libere y llegue a la trompa de Falopio. Si éste es fecundado, se adhiere a la pared del útero (implantación), comenzando el proceso de gestación.

Pero si esto no ocurre, desciende la producción de progesterona, lo que se traduce en un desprendimiento del endometrio y, finalmente, éste es expulsado a través de la vagina. Es lo que se conoce como menstruación, regla, período o sangrado vaginal.

¿Qué síntomas surgen antes de la menstruación?

Es bastante frecuente que, antes de la propia menstruación, muchas mujeres sufran una serie de síntomas sumamente comunes y habituales, y que tienen relación con una condición conocida médicamente como síndrome premenstrual. Se estima que afecta a más del 90 por ciento de las mujeres que tienen el período.

Es una condición que afecta directamente a la salud física, a las emociones y al comportamiento de la mujer durante determinados días del ciclo menstrual. La mayor parte de estos síntomas premenstruales surgen y aparecen, en definitiva, justo antes del comienzo de la menstruación. Esto significa que suelen comenzar entre cinco a once días antes de la menstruación, y desaparecen cuando ésta empieza.

Las causas que originan la aparición del síndrome premenstrual es en realidad desconocida. Aunque muchos investigadores sospechan que puede tener relación con un cambio en los niveles tanto de las hormonas sexuales como de la serotonina, especialmente al comienzo del ciclo menstrual.

Por ejemplo, los niveles de progesterona y de estrógenos aumentan durante ciertos momentos a lo largo del mes. Así, un aumento de estas hormonas puede directamente causar irritabilidad, ansiedad y cambios de humor. También se sabe que los esteroides ováricos igualmente modulan la actividad en partes del cerebro asociadas con los síntomas premenstruales.

Por otro lado, la serotonina es una sustancia química presente en el cerebro y en el intestino, que afecta a los estados de ánimo, pensamientos y emociones. Por tanto, los niveles de serotonina afectan al estado de ánimo.

¿Por qué surgen los cólicos menstruales?

Los cólicos menstruales pueden ser verdaderamente incómodos y dolorosos, pero suelen ocurrir siempre por alguna razón en concreto. Durante cada menstruación, periodo o regla, el útero se contrae, lo que significa que tiende a apretarse o a encogerse. Evidentemente, esto se produce por un motivo fundamental: hacer que el revestimiento -el tejido y la sangre- salga de las paredes del útero, y salga del cuerpo a través de la vagina.

Es decir, cuando el útero se contrae y se relaja ayuda a que la sangre fluya fuera de la vagina, produciendo por tanto lo que se conoce como menstruación.

Estas contracciones son las principales “culpables” de la aparición de los cólicos menstruales, al ser directamente causadas por las contracciones uterinas. Pero también tiene bastante relación la presencia de un conjunto de sustancias lipídicas conocidas con el nombre de prostaglandinas.

Estas sustancias son liberadas por el revestimiento del útero, y pueden aumentar la intensidad de las contracciones uterinas. De hecho, a más cantidad de prostaglandinas mayor será la intensidad de las contracciones, y por tanto, de los cólicos y calambres menstruales. Más aún, si los niveles son más elevados, pueden surgir otros síntomas y molestias, como náuseas y aturdimiento.

Estos cólicos menstruales no deben ser confundidos con el síndrome premenstrual, ya que en realidad no son lo mismo. Como hemos visto, los síntomas habitualmente asociados a este síndrome comprenden más bien síntomas como irritabilidad y mal humor, hinchazón y aumento de peso, y todo ello aparece antes de que comience el periodo menstrual, desapareciendo o mejorando una vez éste empieza.

Además, los calambres o cólicos menstruales suelen empeorar el primer o segundo día de la menstruación, mientras que los síntomas asociados a la menstruación suelen desaparecer una vez empieza la regla o periodo.

Aunque es cierto que resultan verdaderamente incómodos y dolorosos, la realidad es que cuando tienes cólicos menstruales no significa que algo en tu cuerpo esté mal, especialmente si los cólicos o calambres son leves. El útero es un órgano que se contrae, se tensa y se relaja, lo que puede causar un dolor tipo cólico o calambre y también algunos pinchazos.

No obstante, si los cólicos son severos e interfieren en tus actividades diarias, no deberías ignorar lo que tu cuerpo te puede estar diciendo. En estos casos lo más recomendable es acudir al médico para una revisión, ya que pueden existir otras causas o razones para el dolor.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo