Fertilidad masculina

Morfología de los espermatozoides: qué es y valores normales

Se trata de una prueba en la que se analiza el tamaño y la forma que poseen los espermatozoides, convirtiéndose así en un factor más que puede influir o contribuir a la fertilidad masculina.

Un seminograma es una prueba médica también conocida bajo los nombres de análisis de semen o prueba de conteo de esperma, y sirve par analizar tanto la salud como la viabilidad del esperma en un hombre. El semen es el líquido que contiene el esperma, además de otras sustancias azucaradas y proteicas, el cual es liberado durante la eyaculación. 

De esta manera, cuando se realiza un análisis seminal, se miden o analizan tres factores fundamentales relacionados directamente con la salud espermática: la cantidad de esperma, la forma que tiene el esperma y el movimiento de los espermatozoides, una prueba conocida también con el nombre de motilidad de los espermatozoides.

Dado que el conteo del esperma puede variar diariamente, los médicos a menudo llevan a cabo dos o tres análisis separados entre sí, lo que ofrece una mejor idea acerca de la salud de los espermatozoides. Por este motivo, es común que las pruebas se lleven a cabo al menos con siete días de diferencia, y en el trascurso de entre dos a tres meses, como mucho.

¿Qué es la morfología de los espermatozoides?

No todos los espermatozoides de un mismo individuo se ven iguales. De hecho, pueden surgir anormalidades en el tamaño y/o en la forma de los espermatozoides, y pueden aparecer en la cabeza, en la parte media o en la cola. 

En algunos casos, estos cambios o mutaciones no afectan a la funcionalidad general del espermatozoide, y en otras situaciones sí puede provocar que no sean capaces de moverse correctamente, o al menos, no lo suficientemente rápido como para alcanzar, perforar e introducirse en el óvulo.

Por tanto, la morfología de los espermatozoides consiste en la forma y el tamaño de los espermatozoides individualmente. 

¿Qué analiza la prueba de morfología espermática?

Las pruebas de morfología espermática examinan las muestras de semen bajo el microscopio, calculando el porcentaje de esperma que existe en la muestra total. Pero, antes, el técnico de laboratorio procesa las pruebas colocando una pequeña porción de la muestra en un portaobjetos de vidrio. Lo deja secar al aire y, posteriormente, mancha la muestra con un tinte que hace que los espermatozoides sean más fáciles de ver bajo el microscopio.

Así, para que un esperma sea considerado como normal, es necesario que se cumplan algunos requisitos básicos. Además, dado que diferentes factores pueden influir en el resultado (error humano, etiquetado incorrecto, contaminación o el tiempo antes del procesamiento), lo más común es que se lleven a cabo tres o más pruebas que produzcan resultados iguales o similares.

¿Cómo interpretar los resultados del estudio de la morfología de los espermatozoides? Valores normales

Aunque el rango preciso puede variar, típicamente se considera como un rango de morfología espermática normal -o saludable- cuando se sitúa entre un 4 y un 14 por ciento. Así, el 4% es considerado como normal de acuerdo a la morfología “estricta” de Kruger, que ha pasado a convertirse en el sistema más comúnmente utilizado para evaluar la morfología de los espermatozoides.

Sin embargo, tener una gran cantidad de espermatozoides anormalmente formados en una muestra, además de un puntaje más bajo, suelen ser señales de una afección conocida como teratozoospermia.

De acuerdo a los expertos, un resultado de un 0 por ciento generalmente significa que, para que la concepción pueda ser posible, sería necesaria la fecundación in vitro (FIV), lo que implica la recolección de una muestra tanto de un óvulo como del esperma para combinarlos en una placa de Petri, con la esperanza de que la fertilización se produzca.

¿La morfología espermática está relacionado con la fertilidad?

Efectivamente, la morfología que tengan los espermatozoides afecta a la fertilidad, dado que éstos deben tener cierta forma para poder introducirse con normalidad en el óvulo. 

Pero cuando se trata de fertilidad, en realidad la morfología es uno de los muchos factores. Por tanto, lo habitual es que el médico analice también la facilidad con la que los espermatozoides se mueven, así como su cantidad total.

La mayoría de los estudios han encontrado un vínculo entre las tasas reducidas de fertilidad y las puntaciones bajas de morfología espermática. De ahí que si se obtiene en la muestra una puntuación inferior al 4 por ciento, se recomienda hablar con el médico para destacar posibles complicaciones o afecciones de salud adicionales.

No obstante, un diagnóstico adecuado puede ayudar a identificar la causa y, en algunos casos, aconsejar un tratamiento para mejorar la calidad espermática.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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