Fertilidad masculina

Motilidad o movilidad espermática: qué es y valores normales

La motilidad o movilidad de los espermatozoides es un factor determinante en las posibilidades de conseguir el embarazo, dado que deben ser capaces de moverse con normalidad hasta llegar al óvulo (y fecundarlo).

La salud del esperma del hombre es un factor importantísimo en la capacidad de una pareja para poder concebir un bebé. Así, la conocida como infertilidad masculina tiende a explicar cerca del 40 por ciento de las parejas estériles, estimándose que entre un 10 a un 15 por ciento de todas las parejas españoles presentan dificultades graves para concebir un hijo con normalidad. En todo el mundo, se estima que entre un 15-20 por ciento de las parejas se ven afectadas por la infertilidad.

A la hora de conocer si el esperma es verdaderamente saludable, o no, se tienen en cuenta un total de 6 criterios o factores principales: volumen, motilidad, forma, capacidad de pasar a través del moco cervical y llegar al óvulo, reacción acrosómica, unión de zona pelúcida y descondensación nuclear.

Además, los espermatozoides también deben tener la cantidad correcta de cromosomas, sobre todo para que el embarazo sea finalmente exitoso. De ahí que un problema con alguno de estos factores, por mínimo o pequeño que sea, puede acabar causando infertilidad masculina.

¿Qué es la motilidad espermática?

Consiste básicamente en la capacidad de movilidad y movimiento de los espermatozoides. Así, una mala motilidad espermática se traduce en que los espermatozoides no se mueven -o nadan- correctamente, lo que puede terminar ocasionando infertilidad masculina.

Por otro lado, la mala motilidad del esperma también es conocida médicamente bajo el nombre de astenozoospermia.

La importancia de la motilidad y movilidad espermática para el embarazo

Los espermatozoides son células móviles. Lo que significa que pueden moverse, y lo hacen, además, con el fin de llegar hasta un óvulo y fecundarlo. Es decir, los espermatozoides están programados para nadar de tal manera que puedan llegar hasta el óvulo

Mientras que el óvulo tiende a moverse únicamente desde el ovario hacia la trompa de Falopio a través de pequeñas protecciones, similares a pelos, conocidas con el nombre de cilios, en realidad el óvulo no nada por sí solo. Podríamos decir que flota, y lo hace a través de las trompas de Falopio con la ayuda de los cilios.

Sin embargo, los espermatozoides sí tienen la capacidad de poder moverse, dado que deben nadar desde el canal cervical hasta el útero, y de ahí finalmente hacia la trompa de Falopio, donde podrían acabar encontrándose con un óvulo. Una vez ahí, el esperma debe fecundar o fertililizarlo, algo que también requiere de cierto movimiento.

La motilidad espermática y la salud general del semen

La movilidad o motilidad es solo una medida para conocer la salud del esperma (y del semen) en cuanto a su capacidad de movimiento. De hecho, también se consideran otros factores cuando se lleva a cabo un análisis de semen, entre los que destacan:

  • Volumen seminal.
  • Conteo total de esperma. Lo habitual es entre 33 a 46 millones de espermatozoides.
  • Concentración de espermatozoides. Es decir, cuántos espermatozoides hay en un ml. de eyaculación.
  • Esto es, el porcentaje de espermatozoides vivos.
  • Morfología del esperma. La forma que tiene el esperma y los espermatozoides. Se estima que al menos un 4 por ciento de los espermatozoides deben tener una forma normal.
  • Tiempo de licuefacción. La eyaculación tiende a ser espesa cuando es liberada, pero luego, pasados entre 30 a 20 minutos, tiende a licuarse.
  • PH del semen. Mide la alcalinidad o acidez de la muestra obtenida. El semen demasiado ácido puede acabar matando a los espermatozoides.
  • Glóbulos blancos. Un recuento muy elevado podría indicar la presencia de una posible infección.

Además, la movilidad puede evaluarse en un análisis de semen de las siguientes maneras:

  • Porcentaje móvil. Es decir, qué porcentaje de todos los espermatozoides están en movimiento.
  • Porcentaje de concentración móvil. Qué porcentaje de espermatozoides se mueven en una medición de semen concreta. Generalmente suele estar representado como millones de células por ml.
  • Recuento total de espermatozoides móviles. Cuántos espermatozoides nadan en una única eyaculación.
  • Velocidad de trayectoria promedio. La velocidad en la que los espermatozoides se mueven.

Valores normales de motilidad y movilidad espermática

En un hombre sin ningún tipo de problema de fertilidad (es decir, con una fertilidad normal), una eyaculación puede contener más de 39 millones de espermatozoides. Sin embargo, es común que no todos los espermatozoides sean completamente saludables.

Cuando se trata de la motilidad de los espermatozoides, se estima que al menos el 40 por ciento de los espermatozoides deben ser móviles o estar en movimiento. Lo que puede incluir también movimientos no progresivos (es decir, no progresan en su avance y lo hacen en círculos).

Y, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos un 32 por ciento de los espermatozoides deben mostrar una motilidad o movilidad progresiva, lo que significa que son capaces de progresar en su avance y, por tanto, presentan la posibilidad de recorrer las trompas de Falopio y alcanzar el óvulo.

En este sentido, la investigación ha encontrado que un recuento total de espermatozoides móviles se convierte en una medida muchísimo más relevante, y no solo teniendo en cuenta el porcentaje de espermatozoides móviles. Así, un recuento total de espermatozoides móviles de más de 20 millones se considera como normal.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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