Mitos

Principales mitos sobre la ovulación y quedar embarazada

Aunque sabemos muchas cosas acerca de la ovulación y el embarazo, todavía existen muchos mitos y creencias erróneas. Te descubrimos cuáles son algunos de los más habituales.

Cuando se quiere tener un bebé, existen dos elementos esenciales que deben tenerse en cuenta: la pareja adecuada y, también, el momento adecuado. Lo que significa que, para conseguir el embarazo, es importantísimo tener presente cuando se produce la ovulación, ya que en la mayoría de las ocasiones no basta con desearlo e intentarlo.

La ovulación, que consiste en el momento en el que el ovocito es expulsado por uno de los dos ovarios a las trompas de Falopio (donde finalmente podría encontrarse con un espermatozoide y, si todo sale bien, ser fecundado), ocurre 14 días después del inicio del ciclo. 

Nos encontramos, por tanto, ante un momento originalmente preciso, que se produce aproximadamente todos los meses, desde la pubertad hasta la llegada de la menopausia. A menos que los períodos sean irregulares, lo que influye negativamente en este sentido. No obstante, debemos tener presente que no siempre es así, por lo que puede adelantarse o retrasarse.

A partir del momento en el que la mujer ovula, pueden ocurrir dos cosas: que el óvulo sea fecundado, por lo que es probable que acabe implantándose en el revestimiento del útero de 6 a 12 días después, dando comienzo la gestación; o que el óvulo no sea fecundado, por lo que el revestimiento uterino se desprenderá, dando lugar entre 11 a 16 días después a la llegada de la menstruación.

Pero es normal que a lo largo de todos estos años hayan surgido distintos mitos relacionados no solo con la propia ovulación en sí, sino también con todo lo relacionado con quedar embarazada. Unos mitos que pueden ser verdad, y otros ser completamente erróneos.

Mito: la ovulación ocurre el día 14 del ciclo

Aunque suele ser lo habitual, la ovulación puede ocurrir el día 14 del ciclo, pero también es posible que no. De hecho, es posible que la ovulación ocurra el día 6 o 7, o que se retrase hasta el día 19 o 20. Se trata de algo absolutamente normal, que no tiene por qué tener relación con la existencia de algún problema.

Cuando aprendemos sobre reproducción femenina, es común que se enseñe que el ciclo de una mujer es de 28 días (en promedio), y que la ovulación tiende a ocurrir el día 14; es decir, a la mitad del ciclo.

Sin embargo, la realidad es muy diferente: una mujer sana, sin problemas de fertilidad, puede tener un ciclo tan corto como de 21 días, o de hasta 35 días.

Mito: los ovarios se turnan para ovular

Dudas sobre la ovulación
Foto: Istock

Se suele pensar que el cuerpo de la mujer esta “programado” para que, sistemáticamente, la ovulación se produzca alternando los ovarios de un mes a otro. Aunque es cierto que la ovulación puede cambiar de un ovario a otro, esto no es en realidad necesario.

Es más, ¿sabías que lo más común es que las mujeres tiendan a ovular con mayor frecuencia de un lado que del otro? Depende, en realidad, de muchos factores. Y es una de las razones por las que es posible sentir dolor de ovulación con mayor frecuencia en un lado, en comparación con el otro.

Mito: No es posible quedar embarazada durante la menstruación

Se suele pensar en la menstruación como un método anticonceptivo natural más. Sin embargo, es perfectamente posible quedar embarazada durante el período si se mantienen relaciones sexuales sin protección.

Esta capacidad para quedar embarazada no tiene relación con el período, sino con el momento en que se ovule, lo cual no está directamente asociado con la menstruación. 

También suele pensarse, equivocadamente, que la menstruación ayuda a que el esperma no sea fértil. Pero esto tampoco es cierto. La menstruación no impedirá que los espermatozoides naden hasta alcanzar un posible óvulo y fecundarlo.

Mito: Es necesario mantener relaciones todos los días

A diferencia de lo que se dice habitualmente, e incluso se recomienda, no existe evidencia de que mantener relaciones sexuales diariamente ayude a quedar embarazada más rápido. Al contrario, es mucho más probable que acabe ocasionando cansancio, agotamiento y frustración, especialmente cuando el embarazo no llega.

Básicamente, mantener relaciones cada dos días, o durante los días más fértiles, es todo lo necesario para concebir. Es más, mantener relaciones tres veces a la semana, por ejemplo, puede ser de mucha ayuda a la hora de llegar al momento más fértil.

Mito: Solo con la ovulación es suficiente para quedar embarazada

Aunque la ovulación es esencial para el embarazo, existen otros elementos importantes que influyen de forma decisiva: las trompas de Falopio deben no estar bloqueadas. Y, además, también se necesita esperma para que la fecundación se produzca.

Además, quedar embarazada no solo tiene que ver con la fertilidad de la mujer, también influye la del hombre. Y, en ocasiones, es necesario tener presente que no siempre la infertilidad origina síntomas obvios. Incluso existen problemas de fertilidad que no pueden ser detectados sin la realización de una prueba de fertilidad.

Un buen ejemplo lo encontramos en la calidad del esperma del hombre, que no es posible conocerlo sin pruebas de laboratorio.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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