Infertilidad en la pareja

Qué esperar en la primera consulta de fertilidad

Dar el paso de visitar por primera vez la consulta de un especialista en fertilidad es tan importante como haber dado el paso de tener un bebé. Sin embargo, es normal acudir a la clínica con muchas dudas.

Dar el paso de acudir por primera vez a un especialista de fertilidad no es fácil, especialmente después de un tiempo de mucha ilusión y esperanza, a la espera de conseguir un embarazo que, por el momento, no se ha producido. Especialmente cuando, en un primer instante, y después de dejar de seguir cualquier método anticonceptivo, se creía que todo iba a ser bastante rápido.

Suele ser un momento, es cierto, bastante importante, pero también repleto de muchas dudas, ansiedad y, por qué no, algo de angustia ante la expectativa de que, finalmente, todo salga como se espera.

Cuando se trata de la primera vez, lo más aconsejable siempre es intentar, al menos, acudir a la consulta del especialista en fertilidad lo más preparado posible. Por ejemplo, es muy recomendable no solo reunir toda la información médica y de interés que podamos. También es muy interesante anotar en un cuaderno todas las dudas que tengamos, para resolverlas el día en que tenemos la consulta.

Pero, ¿qué podríamos esperar en la primera consulta con el especialista en fertilidad

Dando los primeros pasos ante un embarazo que no llega

Cuando una pareja toma la decisión de tener un bebé, nos encontramos ante un momento sumamente importante no solo para la mujer, sino también para el hombre. Ambos mantienen la esperanza de que la concepción ocurra de forma natural, porque, al menos hasta ese instante, no tienen constancia de que puedan tener algún tipo de problema de salud que impida la gestación.

Por ello, es común creer que el embarazo ocurrirá rápidamente, apenas unos meses después de dejar el método anticonceptivo que se mantenía hasta ese momento, y de mantener relaciones íntimas con regularidad sin protección. Especialmente cuando se tiene relación con personas cercanas que consiguieron el embarazo inmediatamente después de dejar la píldora anticonceptiva (algo que puede ocurrir, pero que, en realidad, no es lo más habitual).

De hecho, las estadísticas son claras en este sentido: las posibilidades de concepción en cada ciclo menstrual son de entre un 25 a un 30 por ciento cuando la mujer tiene menos de 35 años de edad. Sin embargo, estas cifras se sitúan entre un 8 a un 15 por ciento cuando se tienen entre 40 a 42 años, bajando al 5 por ciento cuando se tienen 43 años de edad o más.

En este sentido, podemos saber que, el primer mes, las probabilidades de concebir un hijo de forma natural son de un 30 por ciento, para incrementarse al 59 por ciento a los tres meses y al 80 por ciento a los seis meses, lo que significa que la mayoría de las parejas tienden a concebir al bebé a lo largo del primer año de intento.

Cuando el embarazo no ocurre después de un año intentándolo, es el momento de dar el paso y acudir a la consulta de un especialista en fertilidad. Aunque, en el caso de que la mujer tenga 35 años de edad o más, este período de tiempo disminuye a los seis meses.

Acudiendo a la primera cita con el especialista en fertilidad

Dejando a un lado temores, preocupaciones y algo de ansiedad, es muy común acudir el primer día de la consulta con algo de tensión y de angustia, especialmente por el hecho de ser la primera vez, y porque no sabemos muy bien qué esperar y qué ocurrirá después.

No obstante, lo más probable es comenzar la cita en la consulta del especialista (en la mayoría de las ocasiones lo más probable es que se trate de un ginecólogo especializado en medicina reproductiva), en lugar de en una sala de examen. Es el momento más oportuno para charlar con el médico acerca del historial de salud familiar, la salud que tenemos actualmente y detalles relacionados con la pareja.

La primera consulta de fertilidad
Foto: Istock

Es decir, se trata de una primera toma de contacto donde se tienen en cuenta antecedentes médicos, ginecológicos y andrológicos, incluyendo también posibles análisis de los tratamientos que se han podido llevar a cabo en otras clínicas. 

Aquí también es común que el especialista registre algunos datos valiosos e importantes, como qué ha ocurrido con el ciclo menstrual, durante cuánto tiempo se ha intentado el embarazo, y si se ha producido o no algún aborto.

Igualmente, cuando no se cuenta con resultados recientes relacionados con pruebas de fertilidad previas (como citología, análisis de seminal o niveles hormonales), es posible que el médico solicite llevarlas a cabo durante la primera visita, o unos días después.

También puede ser aconsejable llevar preparadas algunas preguntas útiles que serían de bastante utilidad a la hora de resolverlas:

  • ¿Qué pruebas específicas se llevarán a cabo?
  • ¿Qué tipos de tratamientos médicos o procedimientos ofrece la clínica?
  • ¿Cuáles pueden ser las probabilidades específicas de quedar embarazada?
  • ¿Cuánto cuesta cada tratamiento de fertilidad?
  • ¿Hay algún cambio en el estilo de vida que pueda aumentar las probabilidades de concebir?
  • ¿Qué recursos externos se recomiendan?

Y, sobre todo, llegamos posiblemente a una de las preguntas más importantes: ¿Cuáles son los próximos pasos? Como vemos, es recomendable asegurarnos de que el médico responde a todas y cada una de las preguntas. Y es que estar bien informados es uno de los mejores recursos a la hora de afrontar la primera y próximas consultas de la forma más calmada y relajada posible.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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