Recuperar la fertilidad

Reversión de la vasectomía y embarazo: toda la información

Aunque la vasectomía se convierte en un método anticonceptivo permanente, en ocasiones puede ocurrir que el hombre (o la pareja en sí) se arrepientan y decidan dar marcha atrás. En estos casos, la reversión de la vasectomía puede acabar siendo de muchísima ayuda. Y las posibilidades de embarazo aumentan a medida que los espermatozoides comienzan a aparecer en el semen, transcurridos unos meses.

Para un hombre, tomar la decisión de someterse a una vasectomía puede ser un paso no muy sencillo de dar. Pero lo cierto es que se convierte en un método anticonceptivo permanente que, sobre todo, se caracteriza por ser sumamente efectivo, consistente en la esterilización masculina permanente

Sin embargo, antes de someterse a ella es necesario prestar especial atención a lo que supone, especialmente a la hora de decidir si se trata, o no, de la opción más correcta o adecuada. Así, es particularmente adecuada si estamos completamente seguros de que no deseamos tener más hijos, si nosotros -o nuestra pareja- padecemos algún tipo de trastorno o enfermedad genética que no queremos transmitir a la descendencia, o si nuestra pareja no desea quedarse embarazada.

Por tanto, no es un método anticonceptivo especialmente recomendable si nosotros o nuestra pareja no estamos del todo seguros de si deseamos tener más hijos en un futuro, o si básicamente estamos interesados en un tipo anticonceptivo temporal. 

No en vano, aunque no suele ser lo común, algunas parejas se han arrepentido años después de que el hombre se realizara la vasectomía, porque en un momento de agobio y tensión (por ejemplo, ante la llegada de un bebé y todas las complicaciones que ello supone, o después de un segundo o tercer hijo) creyeron no ser capaces de tener más… y, de repente, una vez las cosas se calman y todo vuelve a su cauce, descubren que desean tener más descendencia. 

Para estos casos, la reversión de la vasectomía pasa a convertirse en una de las principales soluciones.

¿Qué es y en qué consiste una vasectomía?

Una vasectomía consiste en una cirugía útil para la prevención del embarazo, al impedir que los espermatozoides puedan acceder al semen antes de su expulsión con la eyaculación. Se convierte, de hecho, en una forma permanente de control de la natalidad, ya que se trata de un método anticonceptivo permanente

Para llevarlo a cabo, los conductos deferentes (los cuales transportan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra), son cortados y sellados, de manera que los espermatozoides no pueden llegar al semen. 

Aunque el cuerpo continúa produciendo esperma, dado que los espermatozoides no pueden salir al exterior a través del semen, el cuerpo los reabsorbe. De esta forma, cuando un hombre con una vasectomía eyacula, el líquido contiene semen, pero no esperma (espermatozoides).

Se convierte, es cierto, en uno de los métodos anticonceptivos más eficaces que existen hasta el momento. A pesar de ello, todavía existe una pequeñísima posibilidad de que el procedimiento pueda no funcionar. Incluso aún cuando sea completamente efectiva, es necesario tener en cuenta que puede tardar algún tiempo hasta que proteja verdaderamente frente a un embarazo no deseado. 

Esto significa que es posible que todavía existan espermatozoides en el semen después de algunas semanas tras la realización de la cirugía, por lo que el embarazo aún es posible.

¿Y la reversión de la vasectomía? ¿En qué consiste?

Como su propio nombre indica, la reversión de la vasectomía es un procedimiento médico en el que se revierten los efectos de la vasectomía. Se hace volviendo a unir los conductos deferentes al pene, para que, nuevamente, pueda eyacular el esperma. 

Se trata de un procedimiento ambulatorio que dura entre 30 a 60 minutos, y que puede llevarse a cabo con anestesia local, que servirá para adormecer el área situada alrededor del escroto (que es el saco que sostiene los testículos). 

Básicamente existen dos procedimientos que se llevan a cabo con la finalidad de revertir la vasectomía. La vasovasostomía consiste en tomar los dos extremos de los conductos deferentes que se cortaron durante la vasectomía para volver a coserlos. Mientras que, la vasoepididimostomía es un procedimiento en el que se suturan los conductos deferentes al epidídimo.

Se calcula que una vasectomía puede ser reversible hasta 20 años -o más- después del procedimiento inicial, pero también se sabe que, cuanto más se espere, menos probabilidades habrán de que se pueda producir un embarazo. Aunque las posibilidades de conseguir una reversión de la vasectomía exitosa pueden acabar siendo menores si han transcurrido más de 10 años.

¿Es posible el embarazo después de la reversión de la vasectomía?

Después de someterse a la reversión de la vasectomía, y si todo sale como es previsto, las probabilidades de embarazo aumentan significativamente. No obstante, todo dependerá no solo de la propia fertilidad masculina, sino también de la femenina.

En el caso de la fertilidad del hombre, debemos recordar que tener un recuento bajo de espermatozoides puede hacer que el embarazo sea mucho más difícil. En estos casos, una prueba de conteo de espermatozoides puede ser de mucha ayuda a la hora de descubrir no solo la cantidad de espermatozoides que existen en una muestra de esperma, sino que es de utilidad a la hora de analizar su motilidad (movimiento del esperma).

En cualquier caso, cuando se realiza, los espermatozoides suelen volver a aparecer nuevamente en el semen unos meses después de realizado el procedimiento, lo que aumentará las posibilidades de embarazo. Estas posibilidades oscilan entre un 30 a un 70 por ciento aproximadamente. Aunque en la mayoría de las ocasiones podría ser necesario esperar un año o más antes de que los espermatozoides puedan volver a aparecer en el esperma.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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