Aborto y fertilidad

¿Un aborto puede afectar a las posibilidades de embarazo?

Después de un aborto (espontáneo o programado) es muy común que surjan algunas dudas relacionadas con el riesgo de que pueda afectar a la fertilidad, y con ello, a las posibilidades de conseguir un futuro embarazo. No obstante, para tu tranquilidad, debemos decirte que no existen evidencias de que un aborto pueda disminuir las posibilidades de una nueva gestación, a menos que hayan surgido complicaciones.

Un aborto puede afectar a las posibilidades de embarazo
Foto: Istock

Lidiar con un aborto no es fácil. Se convierte en un momento muy difícil, enormemente duro, especialmente cuando surge de forma espontánea. Igualmente, no hay duda que lidiar con un aborto programado es también complicado. A fin de cuentas, es un momento al que seguramente nunca quisiste enfrentarte.

No obstante, una vez se produce, es normal que surjan temores y dudas, especialmente relacionadas con la posibilidad de conseguir un nuevo embarazo en el futuro (en particular si el aborto fue espontáneo y, por tanto, no planeado), y si puede afectar a la fertilidad

Se trata, es cierto, de una pregunta perfectamente válida, sobre todo si tenemos en cuenta la gran cantidad de información -errónea, dicho sea de paso- que rodea a temas relacionados con la infertilidad, el sistema reproductivo y, sobre todo, el aborto. 

¿Qué ocurre en un aborto con medicamentos?

También conocido como aborto farmacológico o aborto médico, consiste en un método no quirúrgico mediante el cual se utilizan determinados medicamentos con la finalidad de interrumpir un embarazo, no requiriendo ningún tipo de anestesia ni cirugía, el cual puede practicarse hasta la semana 10 de embarazo.

En estos casos se utiliza un compuesto que bloquea la progesterona, la cual destaca por ser una hormona esencial durante la gestación, puesto que el cuerpo la necesita para poder continuar con el desarrollo normal del embarazo, al ayudar a engrosar el revestimiento del útero, proporcionando con ello la nutrición que el óvulo fecundado necesita para seguir creciendo.

De esta forma, el primer paso para terminar un embarazo con medicamentos es interrumpir la acción de la progesterona.

Posteriormente, el tratamiento continúa con la administración de otro fármaco, el cual tiende a tomarse entre 24 a 48 horas después, que actúa induciendo cólicos para expulsar el contenido del útero.

Durante este tipo de aborto es probable que se experimenten algunos síntomas y efectos secundarios, como: mayor sangrado que un período normal, calambres (los cuales pueden llegar a ser muy severos), náuseas, vómitos, fiebre y diarrea.

¿Y qué ocurre en un aborto quirúrgico?

Existen distintas formas de realizar un aborto quirúrgico. Uno de los métodos más comunes consiste en el legrado por succión, que a menudo es utilizado durante el primer trimestre, hasta las 13 semanas de embarazo. Durante el procedimiento, el profesional insertará un espéculo en la vagina, y pasará un tubo de succión al útero a través del cuello uterino, que puede ser dilatado antes o durante el procedimiento.

Luego, se utiliza una bomba de succión o de vacío (situada en el otro extremo del tubo), para extraer el tejido del embarazo. Aunque la anestesia local puede ayudar a reducir la sensibilidad en el cuello uterino, es posible la administración de anestesia general o sedantes. A su vez, es común que durante uno o dos días se tengan cólicos, y un sangrado vaginal durante las siguientes dos semanas.

La dilatación y legrado es otro procedimiento común, el cual tiende a usarse con mayor frecuencia después del primer trimestre. Durante el proceso, el cuello uterino es también dilatado, a menudo antes para reducir el riesgo de trauma cervical.

Posteriormente, después de haberse administrado anestesia general o local, y sedación, el médico usará unos fórceps para extraer el feto. Finalmente, se usa una herramienta de succión para eliminar todo el tejido que haya podido quedar en el interior del útero.

¿El aborto podría afectar a la fertilidad?

Cuando una mujer sufre un aborto (o varios), es normal que surja el temor de que pueda acabar afectando negativamente a su fertilidad. En definitiva, se teme que esos abortos puedan hacer a la mujer menos fértil. Sin embargo, originalmente no existe ningún vínculo entre un aborto y la posibilidad de quedar embarazada en el futuro.

Los datos existentes hasta el momento nos dicen que realmente no existe un vínculo entre el aborto y las posibilidades de embarazo (o fertilidad futura), siempre y cuando el aborto no originara ningún tipo de problema. Es decir, no existen evidencias de que los abortos espontáneos o quirúrgicos causen infertilidad

Aborto y fertilidad
Foto: Istock

Únicamente aquellos abortos asociados con complicaciones sí podrían acabar teniendo un impacto potencial en la fertilidad, dado que pueden ocasionar dificultades para conseguir un nuevo embarazo en el futuro. Es el caso, por ejemplo, cuando se produce una infección, una lesión en el útero a consecuencia del procedimiento seguido para tratar el aborto, un sangrado grave. En muchas ocasiones, estas complicaciones pueden requerir cirugía, la cual a su vez podría afectar negativamente a la fertilidad.

Aunque es cierto que las posibilidades de que algo importante salga mal durante un aborto son realmente bajas, como ocurre con cualquier otro procedimiento médico, es necesario conocer cuáles son los riesgos potenciales, que sí podrían acabar afectando a la fertilidad futura de la mujer:

  • Infección. Es un riesgo común en muchos procedimientos médicos. Aunque es poco común después de un aborto con medicamentos, también puede ocurrir. Síntomas posteriores al aborto, como fiebre que dura más de 24 horas, dolor abdominal o de espalda intenso, o latidos cardíacos rápidos pueden convertirse en señales de alarma.
  • Sangrado muy abundante. El sangrado es una parte necesaria de un aborto. Pero en muy raras ocasiones puede volverse lo suficientemente intenso como para necesitarse una transfusión sanguínea.
  • Lesión a los órganos reproductivos. Durante un aborto quirúrgico es posible que se produzca alguna lesión en el área, puesto que requiere de la utilización de diferentes herramientas quirúrgicas, las cuales entran en contacto con partes de la anatomía reproductiva. Aunque es raro que ocurra, el riesgo aumenta a medida que el embarazo se encuentra muy adelantado.
  • Aborto incompleto. Se trata de un resultado originalmente poco probable, aunque es cierto que también podría llegar a producirse. Ocurre cuando quedan restos de tejido en el interior del útero, por lo que el aborto no se ha realizado de forma completa.

No obstante, debemos tener en cuenta lo fundamental: tener un aborto no afecta generalmente a la capacidad para que la mujer pueda quedarse embarazada en el futuro. No solo eso, tampoco aumenta los riesgos de complicaciones cuando el embarazo se produce nuevamente.

Los médicos aconsejan que la mujer se abstenga de tener relaciones sexuales durante un período de tiempo determinado después de un aborto, principalmente con la finalidad de permitir que el cuerpo pueda recuperarse normalmente. A su vez, también recomiendan utilizar algún tipo de método anticonceptivo inmediatamente después de la pérdida o aborto, dado que es posible que la mujer pueda quedarse embarazada de nuevo desde el mismo momento en el que empiece a ovular.

 

De ahí que, a menos que haya surgido algún tipo de complicación como los que hemos mencionado anteriormente, no se considere que el aborto en sí mismo pueda afectar a las posibilidades de un nuevo embarazo.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo