Consejos para sobrellevar la larga búsqueda de un bebé

Cuando la búsqueda de un embarazo se alarga, el estrés, la ansiedad y los nervios son compañeros casi inevitables. Te damos algunos consejos para sobrellevar la espera.

buscar bebé

Buscar un hijo durante mucho tiempo puede ser una situación muy estresante que te afecte tanto a nivel físico, psicológico, social, familiar, laboral y en tu vida de pareja. Los efectos adversos de este estrés aparecen antes, durante e incluso después de haber concebido un hijo: ya sea mientras buscas conseguir un embarazo, durante el diagnóstico de los posibles problemas de fertilidad, a lo largo de los tratamientos, e incluso una vez que el embarazo se ha producido.

A continuación te ofrezco una lista con algunos problemas a los que te puedes estar enfrentando, y una pequeña ayuda para solucionarlos.

1. Ha cambiado la imagen que tienes de ti mismo.

Te sientes como si fueras menos hombre o menos mujer desde que estás intentando tener un hijo. Sin embargo, vuelve la vista atrás unos años: antes de decidir formar una familia, ¿te sentías como una persona incompleta? ¿Realmente crees que la masculinidad o la feminidad dependen únicamente de la capacidad para tener hijos?

2. Has perdido la esperanza.

No puedes enfrentarte a ninguna batalla si piensas que la vas a perder. No es que por cambiar tus expectativas se vayan a cumplir (haz el experimento de comprar un cupón y concentrarte para que te toque, verás que no pasa por mucho que te concentres en ello). Sin embargo, no puedes dejarte llevar por el desánimo. Habrá días más fáciles que otros, pero mientras sigas en el camino que te conduce a tu meta, habrá esperanza.

3. Tienes que hablar con demasiadas personas sobre tu vida sexual.

Si ya hablar sobre tus intimidades con los distintos profesionales de la salud que pueden atenderte no es divertido, normalmente cuando tus familiares, amigos y conocidos se enteran de que estás buscando un bebé te hacen miles de preguntas y te ofrecen sus mejores consejos. Tanto es así que es posible que sientas que te pasas el día pensando y hablando de tu vida sexual. Vas a tener más información que la que has solicitado. Te van a inundar con consejos y atenciones, muchas veces contradictorios entre sí. Aunque puedas llegar a desesperarte y a cansarte, cambia la forma que tienes de verlo. Lo hacen porque te quieren, se preocupan por ti y están intentando ayudarte. Así que sonríe, comparte la información que creas que debes compartir y agradece los consejos y la ayuda. Esto no implica necesariamente que tengas que hacer caso a lo que te digan.

4. Estás triste, de mal humor o sientes mucha ansiedad.

Ante todo, este tipo de respuesta emocional es normal. Cuando se está en una situación estresante durante un tiempo prolongado, aparecen las emociones negativas. Te estás defendiendo: a tu cuerpo y a tu mente no les gusta vivir así, y protestan. Lo principal es que te cuides: come sano, variado y equilibrado; haz ejercicio regularmente; duerme. Debes tener un cuerpo sano y descansado para poder enfrentarte al mundo y conquistar tu propia felicidad. En otro orden de cosas, intenta centrarte en las cosas buenas que te pasan, en los pequeños momentos de felicidad cotidiana, recupera algún pasatiempo abandonado, queda para tomar café, haz turismo en tu ciudad... Disfruta y diviértete por obligación. Verás cómo las emociones negativas se van volviendo cada vez menos frecuentes y menos intensas. Y cuando aparezcan (que lo harán), pasa de ellas y comprobarás cómo son menos persistentes.

5. Tienes miedo.

No sabes cómo van a ir las pruebas de fertilidad a las que te tienes que someter y no dejas de posponerlas. Para un momento y reflexiona: este miedo, ¿te acerca o te aleja de tu meta? Te aleja, ¿verdad? Pues quítate la tirita, enfréntate al miedo y hazte las pruebas que sean necesarias. Sobre todo porque cuanto más tardes en hacerlo, más tiempo pasará hasta que puedas trazar un plan de acción, y más tiempo tardarás en tener un bebé. Así que enfrentarte a este miedo sólo te va a traer cosas positivas, ¿no crees?

6. Tu relación de pareja se está yendo al traste.

Es muy frecuente que aparezcan dificultades en la comunicación, que aumenten los conflictos (peleas y discusiones) y que cada problema al que os enfrentéis se convierta en un mundo. Pero recuerda: estáis en esto juntos y os necesitáis el uno al otro para alcanzar vuestras metas. Alimenta tu relación de pareja, pero no sólo en el dormitorio. Prepara una cita especial, poneos guapos y disfrutad de la mutua compañía; salid a dar un paseo; id a comer por ahí. ¡Hay mil cosas divertidas que podéis hacer juntos! Lo ideal sería que os pusierais de acuerdo para poder invertir un día por semana en vuestra relación, haciendo cosas que os gusten a ambos, charlando de cómo os ha ido, redescubriéndoos el uno al otro. Intenta no discutir, sino disfrutar de tu pareja. Tenéis otros seis días para pelear y dudo que el motivo de la disputa tenga que resolverse obligatoriamente en ese momento.

En resumen, cuídate, trátate con cariño y respeto. Disfruta del resto de los aspectos de tu vida, que seguro que son muchos y muy gratificantes. Y cuida de la persona con la que has decidido construir una familia para asegurar la felicidad de ambos y del bebé que tanto quieres.

María Súnico Rodríguez es miembro de Saluspot y psicóloga en Consulta María Súnico.

 

Etiquetas: fertilidad

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