Fertilidad en la pareja

Cuando el embarazo no llega: cuándo ver al especialista en fertilidad

Según las estadísticas la mayoría de las parejas consiguen quedarse embarazadas en el primer año después de mantener relaciones sin protección. Sin embargo, en ocasiones es posible que tarden un poco más, o que la concepción simplemente no llegue de forma natural.

Muchas parejas suelen pensar que conseguir el embarazo es sumamente sencillo. Y, en la mayoría de las ocasiones, sobre todo al principio, creen que basta con mantener relaciones íntimas en los días próximos a la ovulación, para conseguirlo. Pero aún cuando algunas de esas parejas lo consigan muy rápido (posiblemente tengas alguna amiga que consiguió quedarse embarazada apenas un mes después de empezar a intentarlo, o incluso un mes después de haber dejado la píldora anticonceptiva), la realidad es muy diferente.

De acuerdo a las estadísticas, incluso las parejas más sanas, a la edad de 20 años apenas tienen una de cada cinco posibilidades de concebir en un mes determinado. Si, además, cambiamos el escenario solo un poco, añadimos una pareja algo más mayor, un historial de tabaquismo y/o alcohol, o períodos irregulares, las probabilidades tienden a disminuir aún más.

Según los especialistas, tenemos un 25 por ciento de posibilidades de embarazo en cada relación sexual, sobre todo cuando se practica en el momento en el que la mujer ovula. Sin embargo, a partir de los 35 años de edad el potencial reproductivo tiende a disminuir poco a poco, de manera que, una vez se han pasado los 40 años, lo común es que las probabilidades de gestación cada mes baje al 10 por ciento (o que, incluso, sea algo menor).

Si a eso le sumamos que la edad a la que las españolas tienen su primer hijo continúa aumentando año tras año, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que indica que ya en 2013 la edad había aumentado hasta los 31,7 años, y que la edad es un “enemigo” natural de la fertilidad, tanto para la mujer como para el hombre (pero en especial para la fertilidad femenina), es común que los casos de infertilidad hayan aumentado en los últimos años.

¿Qué es exactamente la infertilidad y en qué se diferencia de la esterilidad?

La infertilidad ocurre cuando una pareja no puede concebir un hijo después de tener relaciones sexuales sin protección con cierta regularidad. Para ello, a menudo se define cuando la concepción no se ha producido después de 12 meses de haber mantenido relaciones sexuales regulares sin el uso de ningún tipo de medio anticonceptivo.

Pero existen ciertas diferencias cuando hablamos de infertilidad y de esterilidad, a pesar de que, en ocasiones, ambos términos pueden utilizarse -equivocadamente, todo hay que decirlo- de forma sinónima.

La esterilidad consiste en la imposibilidad de conseguir o lograr un embarazo. De acuerdo a los especialistas, y en términos generales, se considera que una pareja es estéril después de 12 meses tras haber mantenido relaciones sexuales sin utilizar métodos anticonceptivos, y la concepción ha sido infructuosa. Es decir, no se ha producido el embarazo.

Sin embargo, la infertilidad ocurre cuando una mujer ha tenido uno o más embarazos, pero éstos no han llegado a término, o bien, se ha producido el fallecimiento del bebé horas después de haber nacido.

¿Cuándo acudir a la consulta del especialista?

Se estima que el 96 por ciento de las parejas, que mantienen relaciones sexuales sin protección, tienden a conseguir el embarazo en torno a los 12 meses. Por este motivo, los especialistas recomiendan esperar al menos 12 meses antes de acudir a la consulta, y someterse a un estudio de fertilidad.

No obstante, este período de tiempo varía en función de algunos elementos. Por ejemplo, es ideal esperar los citados 12 meses si se tiene menos de 35 años de edad. 

Sin embargo, cuando la edad es superior a los 35 años de edad, o existe algún tipo de problema de salud que se sepa afecta negativamente a la concepción, lo recomendable es esperar solo 6 meses. El motivo, como ya te hemos comentado, es que después de los 35 años de edad las posibilidades de concebir empiezan a disminuir, dado que el suministro de óvulos disminuye con el tiempo, especialmente a partir de dicha edad.

Por otro lado, después de los 40 años, los óvulos de la mujer disminuyen no solo en cantidad, sino también en calidad, por lo que no solo existen posibilidades de una disminución de la concepción, sino que el riesgo de aborto espontáneo es mucho mayor. Por tanto, a partir de esta edad lo recomendable es no esperar tanto, y acudir a la consulta del especialista poco después de empezar a intentarlo.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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